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Orlando Albornoz – Superiores a satanás

7 septiembre 2008 38 comentarios

En este mensaje el Pastor Orlando Albornoz nos relata fundamentos bíblicos acerca del origen del hombre, del porque de la caída del hombre, las consecuencias de la caída y cual era el plan de Dios para rescatar a la humanidad de la perdición eterna y el por qué somos “Superiores a satanás”. Realmente un mensaje inspirador que no puedes dejar de escuchar y descargar. Bendiciones.

Superiores a satanás 1ra Parte (Audio-Online)

Superiores a satanás 2da Parte (Audio-Online)

Descargar 1ra Parte (mp3 – 12MB)
Descargar 2da Parte (mp3 – 11MB)

Categorías:Enseñanzas

Placebo (angeles le mostraron el segundo y el tercer cielo)

3 enero 2008 11 comentarios

En tiendo que son pocas las personas que les gusta leer, pero en este caso les recomiendo ampliamente esta lectura pues es muy interesante, Dios les bendiga.

por Howard Pittman [PDF]   [DOC]

El 3 de Agosto de 1979, Howard Pittman, un ministro bautista por 35 años, murió en el quirofano durante una cirugía, y tuvo una experiencia. Después los ángeles le mostraron el segundo y el tercer cielo, fue llevado delante del mismo trono de Dios, donde le fue dado un mensaje para compartir con el mundo.

El diccionario webster define la palabra “placebo” como un medicamento prescrito mas para alivio mental de un paciente que para el alivio del verdadero mal del paciente, o algo que tiende a relajarlo.

Los doctores dicen que si nosotros sabemos que estamos siendo tratados con placebo, eso no funciona. En nuestras mentes nosotros debemos creer que es un verdadero medicamento y que tiene la fuerza o poder para sanar. Si el paciente puede creer esto, entonces el medicamento parece hacer milagros en muchos casos que de otra manera no pudieran ser tratados con algo mas. El tratamiento con placebo es, de hecho, nada en substancia, pero en la mente del paciente es algo real. Para poder hacer funcionar este medicamento, el doctor debe convencer al paciente que el medicamento de hecho va a funcionar.

Mi amigo hoy te declaro a ti, que esto es exactamente el mismo “tratamiento” que la mayoria de los “cristianos profesantes” estan usando hoy en dia. El doctor que administra este “medicamento” es satanas mismo. El da al “paciente” una relgion endulzada, una experiencia barata, y susurra verdades a medias en tus oidos. Entonces despues le dice al “paciente” que es real y que eso es todo lo que el “paciente” necesita, el “paciente” habiendo sido tomado por satanás, cree esto, y va por la vida felizmente declarando a todos que el ha nacido de nuevo, que su salvación es real, y que esta experiencia es todo lo que el necesita. El “doctor” satanas va a permitir que su “paciente” continue llendo a la iglesia y hasta le va a permitir participar en cualquier congregación, cantando, llevar una oracion, enseñando escuela dominical, y hasta predicando. El permitira al “paciente” hacer cualquier tipo de declaracion en referencia a su “religión profesante” y hasta el punto de el poder salvador de Jesus. Si, el va a permitir que “el paciente” hacer y decir todo lo que quiera con una sola excepcion. Esa excepcion es que el “paciente” no le sera permitido vivir la vida que el confiesa con su boca…


PREPARACIÓN

En el año de 1978, me retire de la policía de Nueva Orleans y me mude con mi familia a una granja en Mississipi. Alrededor de agosto 7 de 1979 estaba de repente paralizado con una grave y desastrosa enfermedad. La noche antes de la tragedia fui a la cama como usualmente hago…. Cuando me levante esa mañana, me sentía con nauseas asi que no desayune. Mi esposa me pregunto sino iba a comer nada, le conteste que tenia que darme prisa para llegar a tiempo a mi cista con algunas personas que se suponía me iban a apoyar en mi candidatura para sherif con otros contribuyentes para la campaña. Yo no sabia que Dios ya habia hecho tambien una cita conmigo ese dia. Déjame recordarte que la Biblia dice que esta establecido que todos los hombres mueran una vez y, sin previo aviso, mi cita llego. Como un flashazo de luz, la arteria mayor en mi cuerpo se rompió causando una devastante y repentina perdida de sangre….asi que a la media noche me llevaron a urgencias, y a las 6 de la mañana, la siguiente mañana, mis signos vitales se desvanecieron. El medico en jefe vino y le dijo a mi esposa, “Es algo mas”. Me llevaron al quirofano donde trabajaron en mi por 7 horas adicionales.

En algun lugar en ese periodo de tiempo cuando los medicos estaban trabajando en mi, volvi en mi y me di cuenta que estaba muriendo….sabiendo que solo Dios podia darme la vida de regreso y que solo Dios podia cambiar mi tiempo de morir, ore una extraña oracion. Mi oracion consistió en decirle a Dios que me permitiera ir ante su trono y rogar por que extendiera mas tiempo mi vida fisica. En cualquier otro momento y lugar este tipo de oracion seria inusual, de cualquier forma, todo esto era el plan de Dios para ultimadamente solo servir a sus propósitos. El pensamiento de orar tal oracion se acrecentaba en mi mente por el Espiritu Santo…


EL GRAN TOUR

Lo que sucede después es tan increible que algunas personas lo encuentran difícil de creer. Permitanme decirles que yo conozco la diferencia entre sueños, visiones , y una experiencia real. Me permito tambien señalar que si tu no crees que satanás y los demonios son reales, personas individuales, entonces lo que haces es servir a Dios de una manera pobre y deficiente. Es imperante la razon de que tu no puedes entender o aún enfrentar a un enemigo si no crees que él es verdadero.

Al momento que yo resistí a satanás, el huyo de mi. Los angeles estaban ahi, y ellos llevaron mi espiritu fuera de mi cuerpo. Estos angeles estaban presentes todo el tiempo que satanas trataba de tentarme aun, aunque yo no me diera cuenta de ello por que yo todavia estaba en la carne. Los angeles no trataron de ayudarme hasta el momento en que yo empece a resistir a satanas con mi propia voluntad. La unica ayuda con que yo contaba era la revelacion supernatural del Espiritu Santo que la voz que yo estaba escuchando pertenecia de satanas y no a Dios. Sin embargo obedecer a esa voz era total y completamente decision mia obedecerla o no.

Cuando los angeles levantaron mi espiritu de mi cuerpo, inmediatamente me cargaron al segundo cielo. No tuvimos que dejar ese cuarto del hospital para poder entrar al segundo cielo, entramos ahi mismo donde mi cuerpo estaba, solo pasando como atraves de una pared dimensional. Es una pared en la cual la carne no puede pasar, solo espiritu.

Para ti lector, para entender lo que estaba pasando, debes entender la separacion de la carne y el espiritu, para saber como esto funciona, debemos saber como nosotros, nosotros mismos, estamos hechos. La Biblia declara que , como seres humanos estamos hechos a imagen de Dios. Y para entender esto, debemos saber como es Dios. La Biblia declara tres cosas inmutables acerca de Dios: la primera: Dios es Espiritu, segunda: DIos es invisible y la tercera: DIos es inmortal. Si nosotros somos hechos a su imagen y semejanza, entonces nosotros somos tambien espiritu, tambien es invisible, y tambien es inmortal. Por eso, cuando nosotros nos vemos en un espejo nosotros no vemos nuestro verdadero “yo”. Nosotros vemos solo el cuerpo, o el vaso de barro, en el cual vivimos. Como somos todos hechos a imagen de Dios, todos deberiamos ser imagenes identicas en nuestra condicion espiritual, esto es fuera de nuestro cuerpo. Por eso, se nos fue dada un alma, para separarnos los unos de los otros y hacernos asi personas individuales.

Los animales en este mundo tambien tienen un alma. La unica diferencia entre sus almas y las nuestras es que nuestras almas pertenecen al espiritu y las almas de ellos pertenecen al cuerpo.; cuando su cuerpo perece, su alma perece con ellos. Cuando nuestro cuerpo perece, el alma permanece con el espiritu. Cuando mi espiritu era levantado de mi cuerpo, mi alma venia con el. Supongo que la manera mas facil de indentificar al alma seria decir que es la “personalidad de uno”. Todo el tiempo yo estaba fuera de mi cuerpo y yo seguia siendo un individuo particular, esto es, retenia mi propia personalidad, retenia todas mis facultades, de hecho, estas se volvieron mucho mas sensitivas.

Mientras nos moviamos a traves de esa pared dimensional hacia el Segundo Cielo, me encontre a mi mismo en un mundo totalmente diferente, lejos muy lejos de lo que nunca hubiera yo podido imaginar. Este espacio o mundo era ocupado totalmente por seres espirituales, tan vasto en numero como la arena del mar. Estos seres eran demonios (diablos), o angeles caidos, y los habia de miles y diferentes formas y tamaños. Hasta los que tenian tamaños y formas similares se contrastaban por tener colores diferentes. Muchos de los demonios tenian formas humanas y muchos eran en formas similares a animales familiares a los que existen en este mundo. Otros eran en formas y aspectos demasiado horribles para imaginarlos. Algunas de las formas eran tan morbidas y asquerosas que cuando los vi estuve a punto de sentir nauseas.

Cuando llegue al principio al Segundo Cielo, yo supe inmediatamente en que direccion debia yo de ir para llegar al tercero donde Dios estaba. No lo se como es que lo sabia, pero yo sabia que direccion tomar. Tambien supe que si mi oracion iba a ser contestada, era por que iba a tener que comparecer ante Dios el Padre en el tercer Cielo. Yo conocia que estaba viajando a traves de ese mundo espiritual bajo la proteccion divina del Espiritu Santo. Tal vez te suene raro , a ti lector, que los angeles tambien necesitaran la proteccion del Espiritu Santo, pero, recuerden en donde nos encontrabamos, el Segundo Cielo. El Segundo Cielo es el lugar en donde satanas tiene al tiempo presente su trono localizado. Satanas todavia no estas en el infierno aunque ese vaya a ser su destino final.

Todos los espiritus en ese mundo se daban cuenta de nuestras presencias y tambien sabian que la proteccion de el Espiritu Santo estaba con nosotros. Para darte una idea de por que esa proteccion era tan necesaria, dejame darte una referencia biblica al poder de satanas que vi en el Segundo Cielo. El capitulo 10 del libro de Daniel dice acerca de Dios enviando a uno de sus angeles para entregar a Daniel el mensaje. Por la importancia de ese mensaje, satanas no queria que ese mensaje fuera entregado a Daniel; y para que el angel en el Tercer Cielo pudiera llegar hasta Daniel, el tuvo que pasar a traves del Segundo Cielo, satanas envio a uno de sus principes, o uno de sus arcangeles para detener al angel. El angel tuvo que pelear y no pudo haber pasado eso solo asi que tuvo que llamar por refuerzos. Dios tuvo que mandar uno de sus principes , o arcangeles, para ayudar al mensajero y eso tomo 21 dias. Despues en angel entrego el mensaje, el le recordo a Daniel, que el, el angel, tenia que pelear de camino de regreso cuando pasara nuevamente por el Segundo Cielo.

Mientras nos moviamos en ese mundo, yo me senti grandemente decepcionado al ver que el angel no me llevaba el Tercer Cielo, donde estaba Dios. EN lugar de eso, nos movimos en direccion opuesta, mientras nos moviamos de lugar en lugar en ese mundo, aprendi muchas cosas acerca de demonios.

Yo hacia cosas diferentes en el mundo espiritual que como las hago aqui en el mundo fisico. Por ejemplo, no nos comunicabamos con nuestras bocas y oidos, sino mas bien, nos comunicabamos con nuestras mentes, era como proyectar nuestras palabras en ondas y recibir la respuesta de la misma manera,y aunque tambien podia pensar para mi mismo sin proyectar mis pensamientos, descubri que esto realmente no me beneficiaba por que los angeles podian leer mi mente.

Podia oir tambien sonidos diferentes en ese mundo, pero no los oia con mis oidos, los oia tambien con mi mente, pero de todas maneras yo podia “oir” esos sonidos. Cuando viajabamos, viajabamos la mayoria del tiempo a lo que yo llamo “velocidad del pensamiento”. Cuando viajabamos a la “velocidad del pensamiento”, no habia una sensacion de movimiento. El angel decia a donde ibamos a ir e inmediatamente estabamos ahi en ese lugar. Habian otras veces en las cuales no viajabamos de esa manera, y yo estaba totalmente y bien conciente de movimiento mientras viajabamos. Una de esas veces cuando si sentia sensacion de movimientos fue cuando me trajeron de regreso a mi cuerpo fisico y se me permitio ver la actividad de los demonios aqui. Nos moviamos aqui de alguna manera como flotando en una nube, y aun asi sentia esa sensacion de movimiento.

No deben ustedes cometer errores, los demonios son muy reales. La Biblia hace mas referencias acerca de demonios de lo que las hace acerca de los angeles y se menciona en Lucas 10:18 que los demonios son malos. Marcos 5:8,9 nos indica que tan numerosos son ellos, y Mateo 10:1 muestra que ellos son inmundos. Mateo 12:21-30 señala que ellos estan bajo el comando de satanas y Mateo 8:29 enseña que ellos pueden poseer a los humanos.

En el mundo de los demonios, hay una división de poder muy parecida a un cuerpo o cadena militar con rangos y ordenes. Ciertos demonios cargan el titulo de principes, quien es siempre el demonio a cargo de un principado. Un principado es un territorio, un area, un lugar o un grupo que puede variar en numero desde tan grande como una nacion entera o hasta reducido al numero de una sola persona. Cuando satanas asigna una tarea a un principe, a este principe se le es dada autoridad de actuar en el nombre de satanas y usar lo que sea que se necesite o que este disponible para cumplir su mision.

Cuando empezamos el viaje en el Segundo Cielo, los angeles empezaron por mostrarme los diferentes tipos de demonios. Cada demonio se me era revelado en una forma que me indicaba cual era su campo de especializacion, y pronto me di cuenta que no hay tal cosa como “practicante general” o “experto en general” en todo ese mundo. Ellos cada uno tiene solo una sola area en la que se especializa la cual hacen muy bien.


DEMONIOS

Mientras cada tipo de demonio se me era mostrado, rápidamente descubrí un orden social, un rango, que exisita entre ellos. Los mas altos en ese orden me fueron revelados en formas similares a los humanos. Mientras bajamos de orden, o rango, vi demonios en caracteristicas y formas que se veian como mitad animal y mitad humano. Vi tambien demonios en forma de animales que nosotros conocemos en este mundo presente, y tambien vi demonios en formas tan desagradables que no seria posible imaginarlos.

En lo mas alto de estos rangos estaban los demonios guerreros, que eran “la crema” del “cuerpo” de satanas. Se movian por el Segundo Cielo y se podian revelarse en forma fisica a voluntad, andan siempre en grupos, nunca solos. A donde quiera que iban, todos los demas demonios se quitaban de su camino. Estos demonios guerreros me fueron revelados en forma humana, ellos se veian como humanos con la excepcion de que eran gigantes parecian tener unos 8 pies de altura, eran fuertes y bellamente cronstruidos, algo asi como atletas gigantes, todos los demonios guerreros eran color de bronce, eran gigantes soldados de bronce, todos los demas demonios parecian estar sujetos a ellos.

El segundo tipo de demonio mas poderoso tambien se me revelo en forma humana pero estos se veian como personas normales y ordinarias, todos esos dentro de esa area parecia que tambien se juntaban en grupos, los jefes entre este genero eran demonios de codicia, y contenidos dentro de estos mismos grupos habia demonios de odio, lujuria, distensión y otros mas.

El tercer grupo mas poderoso y grupo de demonios me fueron revelados en formas y caracteristicas mezcladas. Algunos tenian formas humanas mientras que hotros eran mitad humanos y mitad animales, otro simplemente parecian animales. Estos demonios poseian habilidades en la artes ocultas tales como brujeria y otras areas relacionadas. Tambien en medio de estre grupo habia demonios de miedo y demonios de auto-destruccion.Tambien en el mismo grupo demonios los cuales son expertos en imitar a los espiritus de personas ya muertas (espiritus familiares) y en manifestarse en el mundo fisico como “fantasmas”.

Cuando llegamos abajo al cuarto grupo, o orden, todos los demonios de este rango me fueron revelados en formas diferentes a las humanas, estos tenian formas de animales conocidos mientras que otros tenian simplemente formas desconocidas para mi. En este grupo habia demonios de asesinato, brutalidad, sadismo y otros relacionados con la carniceria.

Mientras nos moviamos mas abajo al ultimo orden de la cadena de comando, todos los demonios me fueron revelados en formas horribles y morbidas. Algunos tenian formas tran grotescas que el solo verlos daba nauseas.Ellos sienten tanto desdeño por sus propios compañeros que parecen siempre estar al acecho el uno del otro mientras estan en el segundo cielo e incluso mientras estan en este mundo físico. No se asocian a los otros demonios excepto en la línea de su deber.

Habia otro grupo de demonios que se me permitio ver, pero no puedo recordar mucho de sus habilidades. Esto fue quitado de mi mente a proposito, no se me fue permitido aprender o retener mucho en mi memoria acerca de ellos. Ni siquiera puedo saber cual era el rango o el orden dentro de la cadena que vi y su forma no me fue revelada. No estoy seguro exactamente cual era el area de especializacion de ellos, de cualquier forma, recuerdo vagamente su poderoso poder sobre la carne. Me parece que este grupo misterioso de demonios trabaja de manera diferente de la de todos los otros y son usados solamente en casos especiales y situaciones especiales las cuales no pude comprender claramente. Como explique antes, no se me fue permitido retener mucho en mi memoria acerca de este grupo particular. Solamente se me permitio retener la porcion que ahora les estoy reportando a ustedes y aun asi esto en si es una descripcion muy vaga.

Tambien recuerdo que este particular grupo de demonios son mas dificiles de tratar que cualquiera de alguno de los otros grupos. Parece que su gran poder reside en su habilidad de permanecer como en el anonimato cuando trabajan en algun ser humano en el mundo real. Entre este grupo esta el que tiene la habilidad de manifestarse a si mismo en la forma de epilepsia en los humanos. No estoy seguro pero me parece recordar que algunos otros demonios en algunos de los otros grupos tenian tambien la habilidad de imitar epilepsia. No se si demonios causan epilepsia, por si mismos, pero si recuerdo muy bien que ellos pueden imitar esta condicion en los seres humanos.

En algun momento durante este viaje en el Segundo Cielo, observe los demonios dentro de sus propios grupos en que se relacionaban y experimente un sentimiento espantoso. Era una abrumadora, opresiva y morbida sensacion. Este sentimiento me vino poco tiempo despues que entramos en el Segundo Cielo y me pregunte que era lo que lo estaba causando. Fue en ese momento que aprendi que el angel podia leer mi mente, por que mi angel guardian me dijo, “Ese sentimiento que te estas preguntando que es, es causado por el hecho de que no hay amor en este mundo”. El angel me estaba diciendo que en este Segundo Cielo no hay ni siquiera un pedacito de amor! WOW! Pueden imaginar a todos esos demonios sirviendo a un amo que ellos mismos no aman y que el mismo amo esta al mando de seres que el mismo no ama? y peor que eso, estas companias y grupos estan trabajando juntas por la eternidad y ellos nisiquiera se aman o aprecian entre ellos mismos.

Comencé a reflexionar en lo que nuestro mundo físico, llamado el Primer Cielo, seria sino hubiera amor. Si Dios no hubiera introducido Su amor aqui en nuestro mundo, entonces estariamos viviendo en una atomsfera sin amor justo como en la del Segundo Cielo. Con Dios dándonos Su amor, nosotros somos capaces de regresar ese amor y entonces amarnos los unos a los otros. Pueden imaginar lo que seria en tu propia casa o tu comunidad si estuviera totalmente vacia de amor?

Cuando comprendi que en efecto el amor no existe entre demonios, me surgieron todavia mas preguntas acerca de que entonces era lo que los celaba y motivaba tanto. Que es lo que los motiva a trabajar tan arduamente? Que es lo que los hace realizar cada orden tan rapidamente? ellos no se aman entre si, sin embargo obedecen las ordenes tan rapido y con tal celo que cualquier organizacion militar en el planeta Tierra estaria orgullosa de tener tales soldados tan obedientes y leales. Me pregunto si su motivacion tiene que ver de alguna manera con el juicio y la sentencia que les espera. Parece que desde su primera rebelion eras atras mientras estaban en el Tercer Cielo, han alcanzado un lugar en su existencia en el cual no pueden rebelarse mas. Lo que sea que los este motivando sobresale desde su mismo ser, mientras que ellos a su vez están expresando su furia sobre la carne. Pudiera ser que el único disfrute de su existencia entera sea crear la miseria para la carne. Y aunque se me fue permitido pasar entre ellos y observarlos mientras trabajaban, muchas cosas no me fueron explicadas o clarificadas en su totalidad, algunas de las cosas que alcance a comprender en su totalidad, no se me permitieron retenerlas en mi memoria. Supe que al rango mas alto de demonios les molestaba mi presencia y me hubieran lastimado si no fuera por la proteccion del Espiritu Santo sobre mi. Uno de los demonios guerreros vino hacia mi y me insultaba en mi cara, pero a mi no me preocupaba por que no sentia miedo. Supe que no era conmigo con quien hubiera que tenido que pelear sino, con El que me habia llevado hasta ese lugar, el Espiritu Santo. Los demonios en los rangos medios parecian ignorarme totalmente y seguian totalmente con sus existencias como si yo ni estuviera ahi, mientras aquellos del rango mas bajo mostraban miedo de mi o miedo del ángel que me escoltaba, sin embargo, la orden más alta de demonios no tenía ningún miedo de mí o del ángel.

Mi acompañante me informo que quería que yo viera a un demonio en el mismo proceso de posesión a un ser humano. En este punto del viaje, fui escoltado de nuevo a la pared dimensional que separaba el Segundo Cielo del mundo fisico. Cuando regresamos a este mundo, estábamos en el mismo hospital con mi cuerpo pero en un cuarto diferente. El cuarto parecía ser el comedor de los empleados. Vi mesas, sillas, platos con alimento, y en el cuarto estaban un hombre joven y una mujer joven viendose el uno al otro mientras que reían y hablaban. Era obvio que ellos no me podian ver a mi o a los angeles, estaba tan cerca de ellos que su hubiera extendido mi mano hubiera podido tocarlos, podia oir y entender todo lo que decian. Ellos pensaban que estaban solos y mientras reian y hablaban estaban totalmente desapercibidos de la horrible creatura que estaba parada justo en medio de ellos. Este demonio eran tan horrible en su apariencia de su forma que lo pude reconocer inmediatamente que era del grupo mas bajo de la cadena, el grupo pervertido. Los angeles, el demonio, y yo estabamos en espiritu en ese cuarto y estabamos concientes de todo lo que pasaba. Ellos en la carne solamente se persuadian de ellos mismos por que no nos podian ver u oir aun cuando estabamos todos en la dimension fisica, como estabamos en nuestros espiritus todavia nos comunicabamos con nuestras mentes.

Realmente no estaba poniendo mucha atencion a las palabras que esos dos se estaban diciendo. Mi antencion entera estaba enfocada en el demonio. Era una cosa totalmente espantosa de verlo, me recordaba a una rana gigante, escurrida , verde, fangosa y toda fuera de forma y proporcion. Se movio lentamente cerca de la cara del hombre y entonces, derepente como si fuera un monton de humo, parecio desaparecer dentro de la cara del hombre tal como si se hubiera absorvido a traves de los poros de su piel. Cuando el demonio entro en el hombre, el angel dijo: “Ya esta hecho”. El angel entonces prosiguio a decirme como fue que el hombre fue poseido. El señaló: “El demonio se hizo a si mismo deseable y atractivo al humano.” Y despues me señaló que el ser humano tiene una voluntad soberana para el solo, mas alla de la voluntad humana un demonio no puede pasar, tambien me dijo que nisiquiera los angeles pueden traspasar ese libre albedrio. Dios mismo, no viola esa voluntad. Nosotros somos hechos a la imagen de Dios, por eso, se nos fue dado, como a Dios, una soberana voluntad, el derecho de escoger nuestro propio destino. No se me permitio retener todo lo que aprendi mas alla de estas lineas.

Debilmente recuerdo que hay otro proceso bajo ciertas circunstancias dadas en donde los demonios puden poseer o les es permitido entrar en niños pequeños. Parece ser que esos demonios eran los de ese grupo misterioso los que se les permite hacer eso. De lo que puedo recordar acerca de esto, es solo bajo las circunstancias mas inusuales que esto puede suceder. En relacion con lo que los angeles me dijeron, mas del 90% de todos los casos de actividad demoniaca esta restringido a los humanos que se encuentras ya en su uso de razon.

Durante el transcurso de esta conversacion que el angel me daba, el angel señalo que a todos los hijos de Dios se les ha dado poder sobre todos los demonios y que tienen el poder para hecharlos fuera, de cualquier forma, este poder esta basado en la fe el cristiano. Esto va a ser efectivo y eficaz solo cuando el cristiano conoce y sabe sin ninguna duda que es lo que esta haciendo. Hay ciertos cristianos que han recibido un don especial en esta area. Ellos son los que han sido llamados especificamente por el Espiritu Santo para el ministerio de la liberacion y casi en todos los casos, aquellos llamados a este ministerio de liberacion han recibido tambien el don de discernimiento de espiritus. Cuando uno esta ordenandole a demonios, es muy importante saber con que tipo de demonio esta uno tratando. En esos casos raros de posesion demoniaca en niños (no tan raros como antes amigos…hay un numero elevado de niños poseidos hoy en dia por que hay puertas abiertas al enemigo), esto toma un esfuerzo especial y revelacion divina en cada caso para liberarlos. Tal caso es el que vemos citado en la Biblia en Mateo 17:14-21. Todos los cristianos potenciales tienen la habilidad de mandar a los demonios fuera.

Mi acompañante me djo que querian que viera la actividad demoniaca en el mundo de afuera. Entonces fui llevado a fuera del hospital directamente a la pared de ladrillos en las calles de esa ciudad. Estaba impresionado, mientras miraba la actividad de los humanos en el mundo fisico; llendo a sus tareas diarias, ellos estaban totalmente desapercibidos que eran cazados por seres espirituales, estaba conmosionado y horrorizado mientras veia a los demonios en todas las formas y tamaños mientras se movian entre los humanos.

Mientras aprendia acerca de los demonios que no podian trabajar en humanos contra su propia voluntad, y aprendi que tampoco los angeles traspasan esa voluntad. Cada cristiano nacido de nuevo tiene un angel guardian y antes de que esa vida de ese cristiano se termine, tal vez tome a un grupo entero de angeles para mantenerlo, aprendi que los angeles guardianes pelean por nosotros, pero ellos no pueden pelear en el area de nuestra voluntad. La pelea que ellos libran es para protejer nuestro lado “ciego” . Ellos se oponen a los demonios cuando ellos vienen encontra nuestra y fuera del area de nuestra propia voluntad, ellos no pueden oponerse a los demonios cuando los demonios vienen contra nosotros a traves de nuestro libre albedrio. Recuerden, estamos hechos a la imagen de Dios, tenemos una voluntad soberana.

Aprendi que los demonios pelearan con los angeles si es necesario, pero ellos prefieren no hacerlo. Ellos encuentran que es mas facil y mas seguro destruirnos a traves de nuestra propia voluntad en donde los propios angeles no tienen derecho a interferir, en lugar de llegar contra nuestra voluntad donde ellos tendrian que luchar encontra de los angeles personalmente. Por este motivo, los demonios han desarrollado grandes habilidades en el area de el engaño. Ellos se mueven a traves de nuestras vidas mediante engaños y trucos y nos mantienen totalmente desapercibidos de esta actividad.

Se me permitio comprender que no todos los demonios se encuentran en el Segundo Cielo. Hay algunos demonios tan impresionantes que estan reservados en cadenas en el infierno, de cualquier forma, satanas y sus huestes de demonios no estan en el infierno, al presente. Tampoco quieren estar ahi. No se me fue permitido mirar en el infierno, ni tampoco se me permitio ver a los demonios encadenados. Se que estos demonios que estan en cadenas llegaron mas alla de sus limitaciones de sus dominios.

Dios en su infinita sabiduria le ha permitido a satanas y sus demonios ciertos limites en los cuales ellos no pueden trabajar. Ellos no pueden ir mas alla de esos limites establecidos por el Señor, de cualquier forma, esos demonios que estan en cadenas en el infierno eso fue justo lo que hicieron. Por haber ido mas alla de los limites y restricciones establecidas por el Señor, ahora estan encadenados en el infierno.

La Biblia señala esos hechos en varias partes, especialmente en el libro de Judas. En cualquier momento que satanas pase de esos limites, el debe recibir permiso de parte de Dios. En el caso de Job, se le concedio ese permiso, pero en el caso de Pedro no se le concedio ese permiso. Los demonios que trabajan en niños por debajo de la edad de uso de razon trabajan en ellos unicamente cuando se les es concedido ese tipo de permiso. (Debo añadir que una puerta “legal” debe o debio haber sido abierta a traves de algun pecado o pecados que le dio a ese demonio/s el derecho en primer lugar…) no se me permitio comprender totalmente que tipo de circunstancias deben de presentarse para que Dios le conceda el permiso, aunque se me dejo claro que en ciertas circunstancias el permiso es concedido.

De cualquier forma, el permiso concedido para trabajar en niños debajo de la edad de uso de razon es raramente concedido. (Pongan atencion a esto padres, las cosas estan cambiando, puertas satanicas han sido abiertas ….en la mayoria de los casos por los propios padres) La mayoria del tiempo a satanas le es negado este permiso, pero en estos dias finales podemos esperar y vemos un aumento substancial en la actividad demoniaca, no solo en los adultos sino tambien en los niños. Esta actividad demoniaca en aumento es lo que el Señor nos advirtio en Marcos 13:22 cuando El hablo de los increibles milagros que el falso profeta haria en los ultimos dias. Es dificil comprender por que el Señor permitiria a los demonios trabajar a traves de niños.

Los demonios que estan reservados en cadenas no obtuvieron este permiso para sus actividades lo que violo las restricciones establecidas por nuestro Señor. Sus actos ilegales estan registrados en Genesis 6:2-5. Por no haber obtendo permiso, recibieron castigo inmediato. Castigo especifico para el diablo y sus angeles esta establecido para el final de los tiempos y es registrado en Apocalipsis 20:1-3 , como ustedes bien saben, el lago de fuero y azufre fue creado para el diablo y sus angeles como su destino final.

En esta epoca debemos estar en guardia contra las acechanzas de satanas, encontra de cada dardo de fuego, de engaño y de tentaciones que son permitidas dentro de las limitaciones establecidas por el Señor. Hay un tiempo limite que el Señor establecio durante el cual los demonios se les ha permitido trabajar, pero ese periodo de tiempo todavia no ha sido completado. Como cristianos tenemos la posiblidad de atarlos bajo la autoridad de Jesus, sin embargo, esto NO es permanente. Nosotros NO PODEMOS atarlos en el abismo, o en el infierno, por que solo Dios puede hacer esto. Es por esto que es tan importante para una persona que recien ha sido liberada ser apropiadamente instruida, que debe permanecer en la voluntad de Dios, y evitar asi ser afligidos nuevamente. Un cristianos PUEDE hechar fuera demonios de una persona perdida, pero amenos que esa persona acepte ser salva y permanezca en los caminos del Señor, la posibilidad de que sea poseida nuevamente seguira ahi. (ver Mateo 12:43-45).

Los demonios son reales, individuales, seres espirituales y son ellos los que manipulan toda la maldad en el mundo presente. Esto se me fue mostrado mientras yo estaba en el espiritu viajando a traves de las calles de la ciudad y mirando con horror mientras los demonios iban a sus tareas de corromper a los humanos.

Aunque los humanos tambien son seres espirituales, estamos confinados en cuerpos humanos. La gran batalla espiritual que se pelea es entre el “espiritu del hombre” y las “fuerzas espirituales” de maldad dirigidas por satanas las cuales contienden por el control y la manipulacion de nuestros cuerpos fisicos carnales. Nuestros espiritus luchan mediante la fe y a traves de nuestra voluntad soberana; mientras que el diablo y sus angeles caidos luchan por medio de engaño, astucia, con trucos, mañas y tentaciones. No deben ustedes cometer errores en cuanto a esta guerra o las armas involucradas por que las escrituras son claras y enfaticas en ambas cosas. De hecho vi a estos demonios peleando por el control del cuerpo de ese humano.

Puede parecerles a ustedes que el genero humano esta totalmente dominado y agobiado por estos espiritus por que ellos pueden ver y oír todo lo que pensamos, lo que hacemos; mientras que nostros estamos totalmente desapercibidos de cualesquiera de sus actividades. Es ciertamente muy dificil enfrentar a un enemigo al cual no podemos ver, oir, y sentir, pero siempre y cuando ustedes confien en el Señor, no tiene nada que temer!. A veces, hasta el cristiano mas fuerte, podra tener dudas acerca de su existencia o actividades, lo que hace las cosas aun mas faciles para ellos. Sin embargo, al hombre no se le ha dejado desprovisto. Siendo hechos a la imagen misma de Dios, el hombre, como Dios, tiene su propia y soberana voluntad y no hay espiritu que pueda violar eso sin el permiso especial de la persona misma. Es por esto, que estos demonios han desarrollado grandes habilidades de engaño. El principio basico de operacion es hace que algo maligno se vea como deseable, hermoso, y sobre todo como algo posible para que la persona tentada baje su guardia y acepte cualquier cosa que venga usada para causar el fin final que es el PECADO. Una vez que la persona es engañada, se vuelve mas facil que el engaño persista. En el caso de la posesion, se vuelve mas facil para el demonio mantener el control.

Otra gran defensa con que el hombre cuenta es su angel guardian. El angel guardian no es asignado a todo el genero humano, sino solo a aquellos que han sido SALVADOS Y PERTENECEN A DIOS. Recuerden, de la misma manera en que los demonios, los angeles no puden violar la voluntad de una persona por lo cual es por que sus actividades se reservan a protejer desde fuera en lo posible la propia voluntad de la persona. El arma mas grande y eficaz con que el hombre cuenta, de cualquier forma, es siempre LA PALABRA DE DIOS. En su descripcion de las armas usadas en la guerra espiritual, Pablo insiste que la PALABRA DE DIOS (EFESIOS 6:11-18) como la unica arma ofensiva que el ser humano tiene. Aunque vastamente y sin numero de estos espiritus malignos(miles contra un solo individuo) , el hombre es adecuadamente preparado para la batalla. Precisamente por su soberana voluntad, angeles guardianes, y la PALABRA DE DIOS, el hombre tiene una defensa superior y es mucho mas potente en la batalla por su alma que los demonios.

Es por esto, que digo a todos- si tu estas firme y eres serio en tu compromiso por luchar esta batalla y ganar, no temas! tu comandante en jefe, maestro, sanador y sustentador – EL ESPIRITU SANTO- nunca, NUNCA, te dejara ni te desamparara.


EL CAMINO A CASA

Cuando los angeles decidieron que ya habia visto suficiente de los demonios en su trabajo en este mundo fisico, fue llevado de regreso al Segundo Cielo solo pasando a traves de la pared divisioria. Una vez de regreso al Segundo Cielo, mis acompañantes me guiaron en la direccion del Tercer Cielo y finalmente me dio tanta alegria. Despues de todo, ese era el lugar a donde yo queria ir todo ese tiempo. Aun en esta estancia, mi vida fisica era mi preocupacion primordial.

De repente llegamos al lugar mas hermoso. Ya se que ya he reportado cuan terrible era el Segundo Cielo, asi que ya se imaginaran que sorprendente era encontrar algo hermoso alla. Dios no me permitio retener en mi memoria por que este lugar era tan hermoso. Pero yo solo puedo recordar que era el lugar mas hermoso que jamas haya visto. Este lugar se veia como un tunel, como un camino, un valle o un tipo de carretera. Tenia la luz mas brillante que emergia de el mismo y estaba rodeado de un escudo invisible. Supe que ese escudo invisible era la proteccion del Espiritu Santo.

Caminando en este tunel, o a lo largo de este tunel, o valle , o lo que fuera que era, vi lo que me parecieron seres humanos. Le pregunte a mi acompañante quienes eran. El me dijo: “Son santos que van de camino a casa”. Estos eran los espiritus de los cristianos que habian muerto en la Tierra y ellos iban de camino a casa. Estos santos estaban acompañados de al menos un angel guardian, y algunos tenian a todo un grupo de angeles con ellos. Me pregunte por que algunos santos eran acompañados de un angel mientras que otros de muchos. Estaba mirando como los santos pasaban a traves de el camino que todos los santos deben caminar para llegar a casa. Aqui estaba, el pasaje de la Tierra al Tercer Cielo. Encontre que solo espiritus “autorizados” eran permitidos pasar a traves de ese tunel. Ningun demonio era permitido aqui.

Cuando mi acompañante habia terminado de explicarme del camino de los santos a casa. Comence a pasar por ese tunel. El angel me detuvo y me dijo que teniamos que pasar a uno de los lados del tunel, y no por dentro de el. Viaje, entonces en un camino paralelo pero pegado al tunel, donde estaban los santos. Cuando estabamos estabamos viajando aqui a lo largo y a un lado del tunel, no nos moviamos a la “velocidad del pensamiento”, sino que en lugar de eso, viajabamos como flotando en una nube, en otra palabras, no habia alguna nube pero la sensacion de viajar asi se sentia como si estuvieramos flotando en una nube.

Podia ver santos a toda hora, moviendose a lo largo de ese tunel. Eran en las caracteristicas y formas humanas, aunque no pude detectar alguna raza, edad o sexo en particular. Todos vestian de la misma manera, con tunicas que parecian estar hechas por dos piezas. Tenian una blusa o camisa holgadas. El color de las tunicas era de un pastel, como azul bebe, con una de las piezas de la tunica mas brillante que la otra, el azul era tan claro que era casi blanco. Me di cuenta de que estos santos que estaba mirando no habian recibido todavia sus cuerpos glorificados por que eso debe esperar hasta el dia de la primera resurreccion.

Al principio estaba decepcionado de que no se me fue permitido viajar en el mismo tunel que estos santos, pero la decepcion se fue cuando se me fue dicho que ibamos al mismo lugar a donde ellos iban. Despues de todo, supe que si mi vida fisica iba a ser extendida, deberia comparecer ante Dios. Aun en ese momento mi vida fisica, era la cosa mas importante y primordial para mi.

Mientras viajabamos a lo largo de todo el camino , note que los demonios se iban quedando atras. Las puertas empezaron a divisarse y entre mas cerca llegabamos llegabamos de ellas, menos los demonios se podian divisar hacia abajo.cuando llegamos ante las puertas ya no se podia divisar ningun demonio. Aunque las puertas del Tercer Cielo se abrieron hacia fuera hasta el Segundo Cielo, ningún demonio podría venir cerca.

En lugar de permitirseme entrar, el angel se puso enfrente de mi ante las puertas, se hizo a un lado. Me instruyo a quedarme ahi y esperar y mirar como los santos comenzaban a entrar en el paraiso; note algo extraño, eran permitidos entrar de uno por uno, uno solo a la vez. No se les permitia entrar de dos en dos a traves de esas puertas al mismo tiempo. Me pregunte acerca de ellos, pero nunca se me explico por que. He estudiado acerca de esto seguido desde que regrese y creo que ahora se por que tenia que ser asi. Creo que esto es un tributo o un saludo a cada individuo. Despues de todo, cada individuo hizo la decision personal usando de su libre albedrio. Recuerden, se me ha señalado enfatica y especificamente que nosotros, como imagenes del Dios viviente, poseemos una voluntad soberana a traves de la cual tenemos el derecho de decidir nuestro propio destino.

Mientras los santos eran admitidos, me preguntaba por que no era yo permitido hacer lo que venia a hacer a este lugar. Estaba tan impaciente por llevar mi peticion ante Dios que perdi totalmente el sentido de lo que estaba viendo en ese momento. Y este punto era tan importante que El Espiritu Santo me dijo por si mismo. Mire 50 santos entrar al paraiso pero el punto que me perdi fue el tiempo que esto implico. Se me explico que al mismo tiempo que esos santos murieron en la Tierra tambien murieron otras 1950 personas; es decir que solo 50 de esas 2000 personas lograron llegar al paraiso. Los otros 1950 no estaban ahi. Donde estaban?, eso significa que solo el 2,5% llego al paraiso! y el 97,5% no llegaron! Tiene esto alguna representacion o conexion de la condicion mundial hoy en dia?? Si es asi, el 97,5% de la poblacion en todo el mundo ahora mismo no esta lista para encontrarse con Dios. La parte triste, mi amigo, es exactamente una representacion de la iglesia de Laodicea en la cual estamos viviendo actualmente. Estamos ahora en el tiempo donde la gran mayoria de los cristianos profesantes son solo “profesantes de palabra” y no “profesantes de corazon”.

Al principio, decidi que no iba a tratar de convencer a nadie de todo lo que vi y oi. Sin embargo, me gustaria ofrecer como evidencia la parabola del sembrador como la dijo Jesus en el capitulo 13 del libro de Mateo. Si ustedes leen este capitulo con detenimiento, notaran que 3 fuera de las 4 personas que oyeron el evangelio lo hecharon por tierra. Eso es el 75% si ustedes lo ven asi. Pero yo estoy diciendo aqui que 3 de cada cuatro personas que se molestaron en oir el mensaje del evangelio lo hecharon por tierra!, ellos han creido una mentira de satanas y han sido totalmente engañados. Ellos han sido guiados a creer algo que no es la verdad y han sido engañados por satanas para rechazar el evangelio!, pongan a los 75% que rechazaron el evangelio junto con los que nisiquiera se quisieron molestar en oir la verdad y obtendran el tendran la abrumadora suma de 97,5% de la población hoy!

Mientras contemplaba este hecho. Ahora entiendo el disgusto del Señor con la iglesia del tipo de Laodicea. Tambien entiendo ahora claramente los versos de las Escrituras en Mateo 7:22-23 que describe cuantas personas van a estar delante del Trono en el juicio suplicando: “Señor, Señor, no profetizamos en tu Nombre? y en tu Nombre hechamos fuera los demonios? y en tu Nombre hicimos muchos milagros y maravillas?” solamente para recibir del Señor un: “Nunca os conoci: apartaos de mi, hacedores de iniquidad…”


EL RUDO DESPERTAR

Mi acompañante me pidio permanecer a un lado de las puertas y presentar mi caso. El me aseguro que Dios oiria y contestaria mi peticion. Mientras estaba parado junto a las puertas, el sentimiento de gozo , felicidad, y contentamiento radiaban desde el Paraiso. Podia sentir el calor que esto producia y mientras yacia ahi para presentar mi demanda pude sentir el impresionante poder de Dios, ningun ser podria estar ante El, aun cuando una puerta nos separaba asi como yo estaba era imposible no experimentar ese poder indescriptible, energia, fuerza y majestad. Al principio tuve una sensacion de temor, algo asi como culpabilidad que siempre se produce en mi cuando creo que me he impuesto ante otros. En los ojos de mi mente yo visualizaba un Dios ocupado y que estaba abrumado conmigo por distraerlo de cosas o tareas importantes. Entonces, inmediatamente cuando ese sentimiento de culpa vino, paso de mi, y me vino una fuerza, una valentia en mi creer que habia servido a mi Dios fielmente por muchos años. Para mi, yo estaba convencido, que esta peticion mia estaba ya garantizada!

Valientemente vine ante el trono y empece por recordarle a Dios cuan grande vida llena de amor, adoracion, y sacrificio habia yo vivido para El. Le dije de todos los trabajos que habia hecho y los que faltaban por hacer y que ahora estaba realmente en problemas y que solo El podria ayudar a estos trabajos concediendome una extension de mi vida fisica en la Tierra. Dios estaba totalmente en silencio mientras yo hablaba. Cuando termine de decir mi peticion, oi la voz real y audible de Dios mientras el me contestaba.

La voz que oi no era como la dulce voz que satanas habia usado para engañarme antes en el valle. Ustedes podrian poner juntos el ruido de todas las tormentas, volcanes, tornados, y huracanes y todos esos ruidos juntos de ninguna manera podrian imitar lo que yo oi!. El sonido de su voz no era de ninguna manera la dulce voz que comente con anterioridad, el sonido de Su voz llego hasta mi desde las puertas aun antes de que las palabras me golpearan. El tono de su enojo me noqueo y cai con mi rostro en la tierra, mientras Dios proseguia a decirme la clase de vida realmente estaba yo viviendo. El me dijo lo que realmente pensaba de mi y aun acerca de otros que han hecho y hacen como yo habia estado haciendo. El me señalo enfaticamente que mi fe estaba MUERTA, que mis obras NO ERAN ACEPTABLES, y que habia trabajado EN VANO. Me dijo que era una abominacion para mi vivir de tal forma y despues atreverme a llamarla una vida de adoracion. Y no solo eso, me dijo que todos los que hacen asi, estan en peligro de experimentar Su gran y final ira para los ultimos tiempos. Mientras Dios trataba conmigo, me mostro Su ira, no la ira reservada para los ultimos tiempos. Dijo que hay algunos que van a experimentar esa ira.

No podia creer que El me estaba hablando a mi de esa manera! yo le habia servido por años! yo creia que habia vivido la vida solo complaciendolo a El!. Mientras el enumeraba mis faltas, estaba totalmente seguro de que El me estaba confundiendo con alguien mas. No tenia ni me quedaban mas fuerzas en mi, nisiquiera para moverme, o protestar, y aun hasta ya me estaba llenando de panico dentro de mi mismo. De ninguna manera puede estar hablando de mi! Todos estos años que pense que estaba haciendo trabajos para Dios! Y ahora El me estaba diciendo que todo lo que habia hecho, lo hice para mi mismo. Aun cuando predicaba y testificaba acerca de la gracia salvadora de Jesus el Cristo, hacia todo eso solo para mi mismo, solo para que mi conciencia se callara. En esencia, my primer amor y mis primeras obras habian sido solo para mi mismo. Para mis propias necesidades y deseos que estuvieran completos o satisfechos, y para silenciar mi conciencia empezaba a hacer trabajos para Dios, esto hizo que mis prioridades se salieran fuera de orden y en un orden inaceptable. De hecho, yo me habia vuelto mi propio dios falso.

El dejo en claro en Sus enseñanzas que el es un Dios celoso, y que no tendremos ningun dios ajeno delante de El; carne piedra, sangre, o lo que sea, El no va a tener otros dioses delante de El. Dios me dijo que el no acepto este tipo de adoracion en los dias de los fariseos y que ciertamente no iba a aceptar este tipo de adoracion en esta epoca de la iglesia de Laodicea. El dejo bien claro en palabras y en hechos. Para que nuestros trabajos puedan ser aceptables, debemos de hacerlos en relacion con su mandamiento en Mateo 6:33 que enfatiza: “Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mientras Dios me decia mis verdaderos motivos del corazon, el verso de la Escritura en Mateo 16:24-26 y Lucas 14:26-33 se hicieron claros como el agua para mi. En Mateo 16 se enfatiza, “Entonces dijo Jesus a sus discipulos, si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si mismo y tome su cruz y sigame, por que el que quiera salvar su vida la perdera, y el que pierda su vida por causa de Mi la hallara” En Lucas 14 empezando en el verso 26 se nos enseña: “Si alguno viene a mi, y no odia a su padre y a su madre, a su esposa y a su hijo , a su hermano y hermana, y asu vida misma, no puede ser mi discipulo, y cualquier que no cargue su cruz y me siga no puede ser mi discipulo,¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?. En el verso 33 de este mismo capitulo Jesus hace la siguiente declaracion, la cual es la piedra angular de las dos porciones de la escritura previamente citadas: “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo”.

Solo ahora que yo estaba parado ante El, esas dos porciones del Escritura se volvieron claras como cristal para mi entendi sus significados. Mientras Dios me dijo acerca de MIS VERDADEROS MOTIVOS, pude ver claramente por primera vez como MIS OBRAS estaban MUERTAS. Por que Dios estaba dejando caer su ira sobre mi, no podia permanecer en pie, o hablar, no me habia quedado nada de fuerzas en mi, no era nada mas que un trapo mojado y mentiroso, allí en agonía. De hecho, era afortunado para mí que ésta no era la cólera eterna de Dios, solamente cólera temporal. Sin embargo, en ese tiempo no sabía que ésta era solamente temporal.

Necesito enfatizar tambien que en ningun momento en el cual Dios me estaba corrigiendo nunca me dijo que yo no fuera salvo o que mi nombre no estuviera en el Libro de la Vida del Cordero. Nunca me menciono la salvacion sino solo las obras muertas que estaba produciendo en mi vida. Me estaba diciendo el tipo de vida que estaba yo viviendo no era aceptable y que era un tipo de vida inaceptable para un verdadero cristiano. Mientras me hablaba de mis obras muertas, me indico que hay ciertas personas que no son salvas pero que ellas creen que lo son. Estas son las que van a experimetnar su ira eterna. Tambien me dejo en claro que hay otros de Sus hijos que se van a encontrar en la misma condicion en el dia del Juicio. Esto me revelo que el verdadero significado de 1 Corintios 3:15 que dice: “Si la obra de alguno se quema, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.

El primer instante cuando estaba entrando al Tercer Cielo, el angel me detuvo. En ese momento el no me dijo que no podia entrar. El solo dijo que si yo entraba ahi no podria salir otra vez y que tendria que permanecer ahi hasta que Dios me trajera de regreso con El. Noten que yo mismo hice la decision de no entrar al paraiso sino de que se me restaurara mi vida fisica. No habia considerado de que yo mismo habia hecho esa desicion en ese tiempo. Yo pensaba que habia vivido haciendo la voluntad de Dios y no estaba pensando en terminos de trabajos sin terminar. Mi desicion estaba unicamente basada en mis motivos egoistas.

No hay palabras que puedan describir el dolor que sentia cuando esa ira de Dios caia sobre mi, la agonia era totalmente fuera de mi imaginacion, y el remordimiento que sentia me producia una carga bien bien pesada muy similar a la sensacion de estar llevando una pesada carga fisica, como una enorme piedra tan pesada que casi me estuviera partiendo en dos. Mi debilidad se hacia cada vez mayor, hacia esfuerzos tremendos con mi mente para poder reterner lo que Dios me estaba diciendo y recordar cada incidente. Dios no deja ningun lugar para el error y eso tambien incluye todo lo que pasa por nuestros pensamientos.

La sopresa era tan abrumadora en magnitud que mis sentidos estaban casi totalmente perdidos. Mi fuerza me dejo de inmediato, algo asi como si me hubiera golpeado un rayo. Aun si Dios hubiera cesado de hablar y dejarme hablar a mi en propia defensa, no hubiera podido hacerlo. No tenia ninguna fuerza en lo absoluto que pudiera yo usar para sacar alguna palabra de mi boca, ni aun fuerza en mi mente para proyectar alguna idea. En mi mente estaba yo solo negando constantemente lo malo que habia hecho en mi vida, sabiendo el hecho de que yo habia cometido todo eso.Mi conciencia estaba dormida pero mi mente no lo estaba.

Lentamente, empece a abosorver todo aquello. Recuerden como la Biblia nos dice no tener otros dioses delante de nosotros? Yo habia pensado que el mas Alto Dios era el unico Dios de mi vida, pero no estaba yo haciendo la parte de la escritura donde nos dice que si nosotros permitimos que haya otras cosas enmedio de Dios y nosotros (no importa lo que sea) eso se vuelve nuestro “dios”. Me di cuenta que cada dia de mi vida guardaba toda mi devocion solo A MI MISMO!. Mi vida entera estaba yo preocupado por mis necesidades primeramente, y luego ya despues me preocupaba que era lo que El Señor queria de mi. El dinero para ayudar a la iglesia, los pobres, o cualquier otra cosa era algo secundario, por que yo era MI PROPIO “dios”. Naturalmente, el diablo estaba contendiendo conmigo permitiendome estar en esa condicion, por que mientras yo permaneciera en esa condicion, yo era un instrumento totalmente inutil para Dios o para su reino.

Permiti que esto ocurriera por que yo era realmente indiferente a las cosas de Dios. Era demasiado incomodo cambiar y estaba convencido que podia seguir asi mientras no tuviera realmente que hacer algo (algo como el mandamiento de Dios de NEGARME A MI MISMO, y tomar mi cruz cada dia y SEGUIRLO A EL). Por esta razon , mi vida era un desperdicio y totalmente nada en los ojos de Dios.

Espero que ustedes entiendan lo que yo estoy tratando de decir aqui, por que es todo el punto de este capitulo. El punto es que nosotros debemos de probar que realmente somos cristianos, primero examinandonos a nosotros mismos, examinar nuestros motivos detras de cada accion en nuestras vidas,. y despues arrepentirnos y re-comprometernos con el Señor de seguirlo cada dia. Cuando nosotros decidimos servirlo PRIMERO A EL, esta decision debe ser seguida de ACCION de otra manera sera totalmente inutil como si no hubieramos tomado ninguna desicion de hacerlo en primer lugar.


MI VERDADERO PADRE

Cuando Dios estaba conmigo, la entrevista se terminaba tan pronto como yo ya estuviera totalmente apagado, no se me permitió rezagarme o aún refleccionar en lo que Dios dijo. Los ángeles me llevaron inmediatamente lejos como si estuviera como trapo mojado que no tenía ninguna fuerza en mi. Aniquilado totalmente, no podía incluso recolectar mis propios pensamientos.

Los angeles me cargaron de regreso al Segundo Cielo, a traves de la pared dimensional, y en el cuarto del hospital donde mi cuerpo yacia. No fue sino hasta que llegue a la cama en la cual mi cuerpo estaba que recobre mi compostura. Cuando la recobre, proteste con vehemencia: “NO! NO! ” Les dije a los angeles, “Dios no me contesto! El no me dijo que si a mi peticion! por favor, oh por favor, llevenme de regreso!!”. Les rogue a los angeles.

Dios, es un Dios de orden y El nunca va a hacer nada arbitrariamente. Desde que Dios tenia planeado toda esta experiencia desde el principio, los angeles se conformaron con mi peticion de llevarme de regreso. Dios estaba tratando conmigo amablemente y tiernamente a traves de su GRAN AMOR, sabiendo que era necesario para mi experimentar para que asi se me pudieran caer las escamas de los ojos.

Durante el tiempo en que Dios me dejaba sentir su enojo, pense que esa ira era terrible y dolorosa. Me di cuenta despues que no era nada en comparacion con el dolor que los perdidos van a experimentar cuando ellos reciban su verdadera y eterna ira.

Mientras ibamos de camino al Tercer Cielo, iba yo pensando en que razon logica o una razon legitima por la cual basar mi peticion en este caso. Dios ya me habia dicho que mi vida habia sido un fracaso, por eso, no podia ofrecer ya mi vida pasada como una evidencia de mis intenciones de servirle.

De una manera u otra, me vino al pensamiento Ezequias. Cuando Dios le envio palabra de ordenar su casa, el lloro y oro y Dios lo oyo. Dios le extendio su vida por 15 años mas. Recuerdo por mis estudios acerca de el que Ezequias era del tipo “buen viejo”, muy similar a mi. Recorde que el tenia buenas intenciones en su corazon pero como tenia problemas para reflejar esas intensiones en su vida diaria. Como esto parecia ser mas o menos el mismo tipo de situacion y el mismo tipo de problema que yo enfrentaba en mi propia vida, conclui que Dios habia tratado con Ezequias basado en sus intenciones de su corazon. Y por este motivo conclui que este razonamiento seria la base para mi ruego.

Fui llevado otra vez al Tercer Cielo, al mismo lugar en donde habia estado, en donde habia presentado mi caso. Solo que no tan valiente como la primera vez, recorde como la ira de Dios me dejo en el suelo antes que me diera cuenta de ello. De cualquier forma, le habia pedido un favor a Dios y Dios no habia dado respuesta. Queriendo su respuesta no importaba cual fuera esta, empece timidamente a presentar mi caso nuevamente.

Esta vez Dios no me noqueo, me dejo hablar. Dios no me hablo con ira sino que empezo a contestarme con un tono de compasion que al final se volvio dolor.

Abri mi peticion comenzando por citar las Escrituras a Dios, empece diciendole todo acerca de Ezequias. Le dije a Dios que yo suponia que Ezequias era un “buen viejo”, que las intenciones de su corazon eran puras, pero que parecia que el tenia problemas para demostrarlas en su vida diaria y en sus acciones. Aqui iba yo, un nada e insignificante y la mas pequeña creatura de todo el universo, intercambiando palabras con el gran y maravilloso Dios que lo creo todo.

Le dije: “Padre, si tu me concedes esta peticion, te prometo que tratare de mejorarlo todo.”

El Señor me contesto: “Howard Pittman, tu has prometido antes”. Dios no tuvo que decir alguna otra palabra, ahi estaba todo, todas las promesas que yo le habia hecho al Santo Dios en mi vida pasada. Ninguna de ellas habia podido cumplir. De alguna manera u otra, las habia roto todas. Con nada mas que decir, ninguna otra palabra en mi vocabulario, ningun lugar a donde ir, cai de rodillas delante de El. Todo lo que pude decir, fue “Amen” para mi propia condenacion. Sabia que si en ese momento Dios me confinara a los abismos del infierno, seria solo para decir “Amen” a mi propia perdicion.

En ese momento Dios no demando justicia, sino mostro misericordia para conmigo. Las escamas me cayeron de los ojos y mi alma estaba de repente llena de luz. Ese poderoso, impresionante, y consumidor Dios no era evidente ahora. Ahi en el trono esta yo tratando con MI VERDADERO PADRE. Dios no era ya mas un Dios distante, sino real, un padre genuino. La verdad de que El era mi verdadero Padre y mi mejor amigo me llego de repente por primera vez en mi vida. La maravillosa relacion que yo habia disfrutado con mi padre carnal y el maravilloso amor que habiamos compartido el uno por el otro me vino a la memoria pero este era multiplicado por 1000 veces mas. Ahora estaba con mi verdadero Padre, el que me amaba tanto que habia dejado toda Su creacion para tratar conmigo, el hijo prodigo.

Por primera vez en mi vida, vi con los ojos de mi mente quien es verdaderamente Dios. Por primera vez vi a Dios como Dios realmente es , mi Padre real, mi mejor amigo. Mientras este conocimiento fluia a traves de mi alma, un gran dolor y pena tambien vino sobre mi. Pena vino cuando me di cuenta de que a traves de mi desobediencia habia lastimado a mi Padre. De hecho este sentimiento me produjo dolor fisico que no era solo un sentimiento de culpa sino un dolo real, similar al que uno experimentaria en la carne cuando uno recibe un golpe fisico. En este momento, Dios empezo a tratar conmigo tambien en pena y el tono de su voz ya no era de compasion sino de pena y dolor. De repente me di cuenta de que Dios tambien sentia dolor. Dios tenia dolor por que yo sentia dolor. Siendo un Dios y verdadero Dios, Dios tuvo que dejarme sufrir el dolor y no lo quito de mi, pero aunque me permitia sentir este dolor, Dios no me permitia llevar este dolor solo, Dios el mas Altisimo, el mas Supremo, el Creador de todo, el Padre de todo no me dejaria sufrirlo solo.

Y fue en este momento donde comprendi que mi vida fisica en la Tierra no era tan importante despues de todo. Lo que realmente me importaba en ese momento era lo que mi Padre queria. Su voluntad se volvio de repente el primer lugar en mi prioridad y mi vida fisica ya no me importaba tanto. En ese momento fue cuando Dios me dio la vida nuevamente en mi cuerpo fisico. Solo cuando alcance ese lugar en el que mi vida no significaba nada para mi, entonces Dios me la dio de regreso. Ahora que el hijo prodigo habia regresado, el Padre podia hablar finalmente. Dios pudo decirme lo que el viaje al paraiso significaba y que el tenia un mensaje importante que yo tenia que decir a la gente en la Tierra.


DESPIERTEN!!

Y ahora se los repito yo a ustedes punto por punto , todos los cinco puntos que DIos me dio para entregarlos a este mundo presente.

Punto numero 1: Para aquellos que se llaman a si mismos cristianos, esta es la epoca de la iglesia de Laodicea en la que estamos viviendo actualmente. Una gran mayoria de los que se hacen llamar “Cristianos”, estan, de hecho, viviendo una vida de engaño. Ellos hablan de Jesus y estan jugando a la “iglesia” pero en realidad no viven de esa manera. Ellos claman ser cristianos pero viven como el diablo quiere. Ellos han creido las grandes mentiras de satanas el cual les dice que todo esta bien y que ellos estan bien asi. El les dice que esta bien ir a la iglesia los domingos y atender a servicios entre semana, pero lo que resta del tiempo, se la pasan tratando de conseguir todo lo que puedan sacar de esta vida. Por lo que concierne a su vida cristiana, estan muy cómodos y que no tienen necesidad de nada y consecuentemente, son solamente cristianos tibios si se les puede llamar cristianos del todo.

Punto numero 2: Satanas es un diablo personal.

Punto numero 3: A todo el mundo entero, estos son los dias de Noe. Como fue en los dias de Noe, asi sera en los dias de la venida del Hijo del Hombre. Los humanos no tomaron en cuenta lo que Noe estaba diciendo, ni tampoco creyeron que algo fuera a cambiar. Los umanos podian ver las nubes de la tormenta sobre el horizonte, y aun asi no creyeron que la lluvia era inminente. Noten el paralelo sorprendente el dia de hoy. La humanidad puede ver todas las señales en estos ultimos dias, aun asi la humanidad no cree que nada va a cambiar. No cree en la inminente venida de nuestro Señor y no se esta preparando para encontrarse con El Señor.

Punto numero 4: Para los que se hacen llamar cristianos, ellos se supone que son embajadores de Cristo aqui en la tierra. Uno no puede dar un testimonio verdadero o tener poder en su vida a menos que uno viva su fe cristiana todo el tiempo , todos los dias, 24 horas al dia, siete dias a la semana. Para ser un verdadero cristiano uno deber vivirlo, no solo hablarlo.Honrar a Dios con tus labios y no con tu corazon no es aceptable. Aquellos que aceptan la responsabilidad de enseñar, predicar, o cualquier rol de liderazgo van a tener mucho por que dar cuentas.

Punto numero 5: Dios esta ahora en el proceso de recrutar un ejercito con el cual Dios va a sacudir al mundo una vez mas. Trabajando a traves de sus soldados, Dios va a producir grandes milagros que van a hacer que tiemble la actual organizacion llamada “religion organizada” que esta ahora en el presente mundo. Estos soldados que Dios esta reclutando ahora van a demostrar el poder de DIos en una intensidad mucho mayor de lo que la demostraron los discipulos en la era del Pentecostes. El reclutamiento ya ha comenzado por que DIos esta a punto de realizar grandes milagros a traves de este ejercito que DIos nos prometio en la Biblia. Juan el bautista trajo el espiritu de Elias a este mundo y el nisiquiera se dio cuenta de que el lo tenia. Juan lo nego, pero Jesus confeso que esto era asi. El proposito de ese espiritu era el enderezar los caminos para la llegada del Señor.

“El Alfa y la Omega, la causa de la existencia del universo estaba lastimado por que un solo humano existente, estaba lastimado. Oh , que gran amor! Que entendimiento!, era un entendimiento mas alla de cualquier entendimiento. Oh cuan precioso es uno solo, pequeño, insignificante humano en la tierra para El Gran Dios”

Howard Pittman

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23 Minutos En El Infierno (Historia Real)

2 enero 2008 18 comentarios

23 Minutos En El Infierno de Bill WieseTRANSCRIPCIÓN DEL TESTIMONIO DE BILL WEISE:
 “23 MINUTOS EN EL INFIERNO”

Es un honor dirigirme a ustedes y es una tremenda bendición para nosotros. Estamos en el negocio de bienes raíces. No hacemos esto para vivir. No hacemos esto por dinero. Sólo sabemos que Dios nos dijo que vayamos y le digamos al mundo acerca de Su amor por los hombres y acerca del lugar que Dios no quiere que Su creación vaya. Por eso es que estamos aquí.

Primero, debo mencionar varias cosas; preguntas que podrían estar en sus mentes. La primera pregunta la haría yo mismo, si fuera el oyente. Preguntaría, ¿cómo sabes que no fue un sueño malo lo que tuviste o una pesadilla? Quiero establecer par de puntos. Primeramente, yo salí de mi cuerpo. Cuando regresé, vi mi cuerpo tirado en el piso, y por lo tanto estoy seguro que fue una experiencia fuera del cuerpo. Algunos Cristianos han dicho, “oh, ningún Cristiano puede salir fuera de su cuerpo.”
Pero eso no es verdad, en 2da de Corintios 12:2, cuando Pablo fue llevado al tercer cielo, él dijo, “Si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé.” Por lo tanto, si él no lo sabía, significa que es posible. También él dijo en el verso 1 que fue una visión, así que creo que esto puede clasificarse como una visión.
En Job 7:14 dice: “me asustas con sueños, y me aterras con visiones.” Y eso fue definitivamente lo que el Señor hizo, me aterrorizó con una visión. Cuando regresé de esta visión, me tomó un año calmarme y volver a ser una persona normal. Yo estaba tan agitado y traumatizado de ese temor, que mi punto de vista de como testificar y apreciar aquello de lo que Dios nos libró, cambió totalmente.

Le he pedido a mi esposa que comparta con ustedes, el momento en que ella me encontró en la sala de nuestro hogar, porque yo no recuerdo esa parte.
Y quiero que ella se lo diga en pocas palabras.

¡Gracias querido! Eran las 3:23 de la mañana cuando desperté. Recuerdo esto porque miré nuestro reloj digital y noté que Bill no estaba a mi lado. Escuché gritos que venían de nuestra sala y avancé hacia allá. Al llegar encontré a mi esposo de un estado que no lo había visto antes. Cualquiera que conozca a Bill sabe que él, por naturaleza, es muy conservador, un hombre muy calmado y profesional. El no es el tipo de persona que grita o se emociona por cualquier cosa, a menos que Dios lo toque, (ríe) claro está.
Pero el asunto es que lo vi allí traumatizado, literalmente traumatizado; sosteniendo su cabeza entre las manos, gritando y llorando, desplomado en el piso de nuestra sala, y yo no sabía qué hacer. Pensé que estaba teniendo un ataque cardiaco. Así que comencé a orar, y él me gritó diciendo: “Ora que el Señor me quite esto de mi mente. El Señor me llevó al infierno y siento que mi cuerpo está muriendo. No lo puedo soportar.”
Así que comencé a orar por él, no sé, quizá por diez o veinte minutos, y él comenzó a calmarse; pero él estaba literalmente en un estado traumatizado, como uno que viene de Vietnam y luego tiene pesadillas recurrentes, o uno que revive un terrible accidente. No era alguien que simplemente despertaba de un mal sueño. Y yo necesitaba testificar esto.

Soy bendecido de tener una gran mujer. Estoy muy agradecido a Dios por ella. Hemos estado casados por cuatro años, nos hemos conocido por seis y han sido los mejores seis años de mi vida.

Lo primero que quise saber, después de haber tenido esta experiencia, fue si habría alguien en la Biblia que hubiera tenido una experiencia en el infierno. Así que comencé a investigar. Encontré y escuché a Chuck Missler. Él es un maestro de la Biblia que enseña a través de la nación, un erudito, y él dice que Jonás experimentó el infierno. En Jonás 2:2 dice: “desde el seno del Seol clamé.” Y en Jonás 2:6 dice: “la tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; mas tú sacaste mi vida de la sepultura” Así que al menos hay alguien en la Biblia que experimentó el infierno: Jonás.

Quería saber esto porque fui enseñado en mis primeros días de convertido en la Capilla del Calvario, que toda experiencia espiritual que tengamos debe estar ya registrada en la Palabra de Dios. Así que entendía que si lo que había experimentado era real, estaría en la Palabra.
Por eso comencé a investigar y encontré alrededor de cuatrocientas escrituras que describen lo que vi, oí y sentí.

Todo lo que tiene que ver con el infierno, ya está en la Biblia, por eso lo que les digo, ya está en la Palabra, y luego haré referencia a algunas de estas escrituras.
Supe también de alrededor de 14 personas que experimentaron alguna porción del infierno. La mayoría de estas experiencias fueron de personas que estuvieron cerca de la muerte, hospitalizadas, a punto de morir, y que pudieron regresar.

Vayamos rápido al asunto. Mi esposa y yo fuimos al culto de oración del domingo en la noche, al cual siempre asistimos con nuestros pastores, y luego regresamos a casa como cualquier otra noche normal y nos acostamos. A eso de las tres de la madrugada, fui tomado. No supe como llegué allí hasta que regresé, y el Señor me explicó. Pero me encontré tirado en la celda de una prisión, como cualquier celda que usted se pueda imaginar, con paredes de piedra, barrotes en la puerta, pero yo no sabía en donde estaba. Yo sólo sabía que se sentía extremadamente caliente. Estaba tan caliente que no podía creer que estuviera vivo en esa celda. Pensé que debía haberme desintegrado con ese calor tan intenso, pero seguía vivo.

Hubo luz en aquel cuarto por un breve instante y creo que la presencia del Señor estaba allí para que yo pudiera ver aquel escenario. Pero luego todo volvió a oscurecer.
En Isaías 24:22 dice: “Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra, y en prisión quedarán encerrados.” Proverbios 7:27 dice: “Camino al Seol es su casa, que conduce a las cámaras de la muerte.” Cámara significa cuarto interior, así que parte del infierno tiene celdas de prisión en cámaras, hornos de fuego y grandes áreas de fuego. Y yo estaba en una celda de prisión en ese momento.

Leamos entonces la siguiente escritura en Jonás 2:6, donde dice: “La tierra echó sobre mí sus cerrojos para siempre.” Y Job 17:16 dice: “A la profundidad del Seol descenderás.” Por eso todo lo que vi está en la Palabra. La sepultura que menciona Isaías 14:19 es el infierno. Me vi en una celda y estas cuatro criaturas estaban allí conmigo. En ese momento yo no sabía que ellos eran demonios, porque fui llevado allí como una persona inconversa. Dios quitó de mi mente que yo era salvo. No supe por qué pero Él me lo explicó en el camino de regreso.

No sabía lo que eran estas criaturas, pero eran enormes, de 12 o 13 pies de alto. De forma extraña, una de las personas que da su testimonio, vio el mismo demonio que yo vi. Si ven el testimonio de Kenneth Heagan, verán una buena descripción de este demonio que aparece en su video, donde un muchacho está siendo arrastrado por las barras del infierno.

Todos los demonios eran escamosos. Uno de ellos tenía escamas por todo su cuerpo y mandíbulas gigantes que sobresalían con unos enormes dientes y ojos hundidos. Era realmente enorme. El otro era horrible y tenía unas aletas bien afiladas por todo su cuerpo. Tenía unos brazos largos, fuera de proporción, al igual que sus pies, y todo en él era deforme, torcido y fuera de simetría. No había simetría. Un brazo largo, un hombro… era una criatura horrenda, muy horrenda.
Ellos maldecían a Dios todo el tiempo.

Yo me preguntaba, “¿Por qué estas criaturas maldicen a Dios? ¿Por qué odian tanto a Dios?”
Entonces ellas volvieron su atención hacia mí. Yo sentí que me tenían el mismo odio que le tenían a Dios. Y pensé, “¿Por qué me odian? Yo no les he hecho nada.” Pero ellos me odiaban con un odio que yo nunca había percibido en la tierra. Mucho más allá de toda habilidad que el hombre tenga para odiar. Ellos definitivamente me odiaban. Y supe que habían sido asignados para torturarme.

Hay algunas cosas que voy a decir, que no sé cómo las supe. Es como si en el infierno tus sentidos estuvieran más agudizados. Estás más consciente de lo que estás en tu cuerpo físico aquí. Yo estaba más consciente de las distancias, del tiempo y de muchas otras cosas. Una de las cosas que sabía era que ellos fueron asignados para torturarme para siempre en ese lugar. Me di cuenta que estaba acostado en el piso de la celda y que no tenía absolutamente ninguna fuerza en mi cuerpo.
Y yo me preguntaba, ¿Por qué no puedo moverme? ¿Qué me está pasando?

Yo estaba consciente de que a mi esposa y a mí nos gusta ejercitarnos, lo sabía, pero no tenía fuerzas, estaba indefenso allí tirado. Entonces uno de los demonios me agarró, me levantó y me tiró contra la pared, como quien coge un vaso y lo tira contra la pared; así de liviano era yo, o así de fuerte era él. Cada hueso de mi cuerpo se rompió, los sentí romperse. Sentí dolor, y allí, tirado en el piso comencé a clamar por misericordia, Pero estas criaturas no tenían ninguna misericordia, absolutamente ninguna. Uno me levantó, y el otro con sus aletas afiladas rasgaba mi carne en hilachas y la arrancaba de mí, sin ningún cuidado por este cuerpo que Dios formó tan maravillosamente.

Era un odio tan intenso contra mí y yo me preguntaba por qué estaba vivo, por qué estaba pasándome esto. No podía entender por qué no estaba muerto. La carne colgaba de mi cuerpo en hilachas, pero no había agua ni sangre, sólo carne colgando, porque la vida está en la sangre y no hay vida en el infierno. Tampoco hay agua en el infierno.

En Isaías 14:9-10 dice: “El Seol abajo se espantó de ti; despertó muertos que en tu venida saliesen a recibirte… Todos ellos darán voces, y te dirán: ¿Tú también te debilitaste como nosotros…?” El Salmo 88:4 dice: “Soy contado entre los que descienden al sepulcro; soy como hombre sin fuerza.” Nosotros sabemos que el diablo tiene fuerza, porque la Biblia registra que había un endemoniado corriendo por los sepulcros y no lo podían amarrar con cadenas porque las rompía en pedazos. El era sólo un hombre con fuerza demoníaca.

También entendí que ellos tienen mil veces la fuerza del hombre. Y yo, si hubiera tenido mi fuerza natural, no hubiera podido contra ellos. Yo estaba a su merced y ellos no tenían ninguna misericordia. El olor de estos demonios y el olor en el infierno era tan atroz, que no puedo describirlo, pero lo intentaré. Es como el olor de la carne quemándose, a sulfato, así era el olor de los demonios. Era como una alcantarilla abierta, como carne podrida o huevos podridos y leche dañada, y todo lo que usted se pueda imaginar, sólo que mil veces peor. Era tan tóxico, que te mataría si tú estuvieras en este cuerpo; morirías. Yo me preguntaba ‘Por qué permanezco vivo con este olor?’ Era tan horrendo, pero no puedes morir. Tienes que soportarlo.

Ellos maldecían a Dios con profanidades. Esto se menciona en Ezequiel 22:26: “he sido profanado en medio de ellos.” La palabra profanar significa ‘degradar con un lenguaje vulgar y blasfemo.’ Las torturas que ellos me hacían están mencionadas en Deuteronomio 32:22-24, donde dice “Porque fuego se ha encendido en mi ira y arderá hasta las profundidades del Seol… Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente y de peste amarga; dientes de fieras enviaré también sobre ellos, con veneno de serpientes de la tierra.” 2da de Samuel 22:6 dice: “las ligaduras del Seol me rodearán;” y en Miqueas 3:2 hay una escritura interesante que dice que los Filisteos, quienes odiaban a los Israelitas, amaban el mal y odiaban el bien, les arrancaban la piel y la carne de los huesos. Eso fue lo que les hicieron a los Judíos; eso fue lo que ellos hicieron en lo natural, pero ¿de dónde sacaron esa idea? La sacaron del infierno. Porque eso es lo que los demonios hacen.

Y en cuanto a la misericordia, sólo hay misericordia en el cielo, porque la misericordia viene de Dios. El diablo no conoce la misericordia. El está totalmente en contra de ella. Dice el Salmo 36:5 “Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia.” Definitivamente no está en el infierno. Y el Salmo 74:20 dice: “Porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia.” Es un lugar cruel, miserable y horrible que tienes que soportar.

Otro punto importante es que Dios hizo a la humanidad la más alta forma de Su creación y estos demonios son la forma más baja. Como humanos nosotros trabajamos duro para salir adelante en la vida, nos superamos y estudiamos. Y en el infierno tu vida está regida por los demonios. Estas criaturas tienen un consciente intelectual de cero. Son absolutamente ignorantes. Lo único que saben es odiar a Dios y a ti, y torturarte. Eso es todo lo que ellos saben hacer. Ellos controlan tu vida y no puedes hacer nada para evitarlo. Hay escrituras que hablan acerca de eso. La humillación que tú tienes que soportar, de saber que esa cosa va a controlar tu vida y no la puedes detener.

En Habacuc 2:5 dice: “ensanchó como el Seol su alma, y es como la muerte, que no se saciará…” En Isaías 57:9 dice, “te abatiste hasta la profundidad del Seol.” Y En Ezequiel 32:24 dice, “Allí Elam, y toda su multitud por los alrededores de su sepulcro; todos ellos cayeron muertos a espada, los cuales descendieron incircuncisos a lo más profundo de la tierra, porque sembraron su terror en la tierra de los vivientes, mas llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro.” Era una cosa horrible, tener que ser manipulado por esas criaturas, que no tienen ninguna misericordia de ti.

Yo estaba tirado en la celda y se puso oscuro, muy oscuro. Quiero decir: tinieblas cual nunca antes yo había sentido, y yo he estado en cuevas, en profundas minas de hierro en Arizona, y esas eran tinieblas que usted no puede imaginarse. De alguna manera, logré arrastrarme fuera de la celda, aparentemente ellos me dejaron hacerlo, y yo sabía donde quedaba la puerta. Así que me arrastré hacia ella y cuando sentí que había salido fuera de la celda, miré en una dirección, y todo era oscuridad. Todo lo que se escuchaba eran gritos. Billones de personas gritando en este lugar. Yo supe que eran billones; era un ruido muy fuerte. Si alguna vez has escuchado a alguien gritar, es algo molestoso, no? Pues cuando escuchas billones de personas gritando, puedes imaginar como esto afecta tu mente; no puedes soportarlo, deseas taparte los oídos pero es tan penetrante que no puedes evitar escucharlos. Y el miedo que te sobrecoge es increíble, porque está dominado por el miedo, pues no hay presencia de Dios en ese lugar. De modo que tienes que soportar el miedo, el tormento y la total oscuridad donde no puedes ver nada, ni siquiera puedes saber lo que viene en contra de ti, y la Escritura habla acerca de esas tinieblas en el Salmo 88:6 donde habla de: “tinieblas en lugares profundos.”

En Apocalipsis 16:10 también habla de estas tinieblas. Y En Judas verso 13 dice “para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.” Hay una oscuridad que se puede sentir. En Exodo 10:21 dice, “para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe.” Tú puedes sentir las tinieblas. Y el temor, debo decirte, era tan poderoso que te atrapaba. Es como, ¿alguna vez has visto una película de terror donde se te paran los pelos hasta el cuello? ¡Ese segundo! Si puedes tomarlo y multiplicarlo por mil y sostenerlo ahí, así es como estás todo el tiempo, y yo conozco algo sobre el miedo.

Hubo un tiempo en mi juventud cuando solía deslizarme en el acuaplano o tabla de surfing; todavía lo hago de vez en cuando, pero cuando era un jovencito, estábamos en Cocoa Beach, Florida deslizándonos en el acuaplano, cuando vimos un grupo de tiburones que venían hacia nosotros, y un tiburón tigre de unos 9 pies de largo se acercó y mordió mi tabla partiéndola por la mitad, me agarró por la pierna y me haló hacia abajo, así que mi pierna estaba en la boca de este tiburón gigantesco. Yo no era cristiano entonces, esto fue antes de que fuera salvo. Y de repente, me soltó. Yo sé que Dios permitió que el tiburón abriera la boca. Pero por esos breves momentos, el miedo que te sobreviene es absolutamente aplastante.

Si tú has visto la vieja película “Tiburón,” nada se compara con lo que le sucede a uno en ese momento. El miedo era aterrador, y al muchacho que estaba a unos pies de mí, el tiburón le arrancó la pierna de un solo golpe y lo arrastró por la playa. Había sangre por todos lados, gritos, y a él le faltaba una pierna. Por tanto, yo entiendo lo que es el miedo, pero ese miedo no se compara en nada, absolutamente nada, con el miedo que sentí en el infierno. No existe comparación. Y yo pensaba que ese era uno de los peores miedos que pudiéramos experimentar en la tierra, y esas son algunas de las cosas que tú tienes que soportar en el infierno.

En Isaías 24:17-18 dice: “Terror, foso y red sobre ti, oh morador de la tierra… voz del terror.”
Aún en las prisiones de la tierra los presos gritan; ¿cuánto más en el infierno? En Job 18:14 habla acerca de la suerte de los malos diciendo, “al rey de los espantos será conducido.” El diablo es, definitivamente, el rey de los terroristas.

Ahora yo estaba fuera de la celda y miré en una dirección y otra, y pude ver unas llamas de fuego. Yo estaba como a diez millas de ellas. Supe que eran 10 millas, y este hoyo de fuego medía como 3 millas de ancho. Las llamas aclararon el horizonte lo suficiente para ver el panorama del infierno. Las tinieblas eran tan densas que devoraban cualquier luz, pero había suficiente luz para ver un poco del horizonte.

Todo era color marrón; desolado. Quiero decir, ni una hoja verde. Nada de vida de ninguna especie. Sólo piedras, suciedad y un firmamento oscuro. Había una niebla tóxica en el ambiente. Las llamas subían muy altas, y me permitieron ver el lugar. Hay una escritura en Deuteronomio 29:23 que dice, “Azufre y sal, abrazada toda su tierra; no será sembrada, ni producirá, ni crecerá en ella hierba alguna…” No hay vida de ningún tipo en el infierno. Es tan extraño estar en un mundo donde no hay vida como la disfrutamos aquí. Los árboles y el aire fresco y todo lo demás. Nada de eso. Todo allí es absoluta mortandad. Y cuando hablo del calor, este era tan intenso, que no se puede describir. Dice en Deuteronomio 32:22, “Porque fuego se ha encendido en mi ira, y arderá hasta las profundidades del Seol…” En Judas verso 7 dice, “sufriendo el castigo del fuego eterno”, y el Salmo 11:6 habla de “fuego, azufre y viento abrasador.”

Eso es lo que está pasando en el infierno. Es tan caliente. Todas estas cosas deberían matarte, pero no mueres, sino que tienes que continuar soportando todas esas cosas. Yo quería paz mental para alejarme de esos gritos y salir de allí; como cuando tú quieres regresar a casa luego de un día ruidoso y difícil. Pero allí tienes que soportar todos esos gritos y tormentos. Y nunca jamás puedes librarte de ellos. Nunca. En Isaías 57:21 dice “no hay paz para los impíos, dice el Señor.”

También estás desnudo en el infierno. Esta es otra de las cosas que tienes que soportar; algo vergonzoso. Y hay una escritura que habla de la vergüenza y se encuentra en Job 26:6 y dice, “El Seol está descubierto delante de él, y el Abadón no tiene cobertura.” Eso significa que Dios puede ver dentro del infierno. Así que es observable para Él. Pero también estás desnudo en el infierno.
No hay agua en el infierno. No hay humedad en el aire. Es totalmente seco. Te sientes desesperado por una gota de agua; tan sólo una.

Como dicen las Escrituras en Lucas 16:23-24, “Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.”

Quisiera mencionar algunos puntos de esta escritura. Él sólo quería mojar la punta de su dedo en agua; solo una gota hubiera sido preciosa. Una gota; pero ni siquiera tienes eso. Es difícil imaginar cuán seca tu boca está. Si puedes imaginarte corriendo en un maratón a través de valle de la muerte con algodón en tu boca y permanecer así por siempre. Seco; absolutamente desesperado por una gota de agua… Otra cosa que me fue revelada en las Escrituras es que, sabemos que había un abismo entre ellos, en el infierno, entre el paraíso y el hades. Y el hombre rico vio a Abraham a una gran distancia. En lo natural, ¿cómo podía él reconocer a Lázaro y a Abraham? Primeramente, él nunca conoció a Abraham, y segundo, para ver a alguien a esa distancia, no sabrías distinguir quienes son. Pero, como había mencionado antes, en el infierno tú conoces la distancia y lo profundo de las cosas.

Uno de los demonios me agarró, me arrastró de regreso a la celda y comenzó a atormentarme otra vez. Realmente odio hablar sobre esto, porque no deseo recordar el tormento. Pero ellos comenzaron a apretar mi cráneo y un demonio me agarró y trató de aplastar mi cabeza. Yo gritaba y rogaba por misericordia; pero no había misericordia.

Para entonces, uno de ellos agarró mi brazo y el otro mi pierna. Estaban a punto de arrancar mis piernas y brazos. Entonces pensé, “no puedo soportar esto, no puedo soportar esto,” y de repente algo me agarró y me empujó fuera de esta celda. Yo sé que fue el Señor, pero entonces no lo sabía. Yo estaba allí como un inconverso. Así que no sabía estas cosas. Yo fui allí como si nunca hubiera aceptado al Señor. Luego fui puesto cerca del fuego que había visto. Estaba parado a la orilla del hoyo, y debajo de la caverna. Era como una cueva gigante, como un túnel hacia arriba. Y junto al fuego podía ver a través de las llamas lo suficiente para ver los cuerpos, personas en el fuego, gritando, gritando por misericordia, quemándose en este lugar, y yo sabía que no quería estar allí. El dolor que había soportado era más que suficiente. Pero el calor y las llamas eran peor. Y estas personas estaban implorando salir de allí. Había una enorme criatura vigilando al borde del hoyo. Las personas se trepaban tratando de salirse, pero eran empujadas de nuevo al fuego. A ninguno se le permitía salir.

Y yo pensé, “oh, este lugar es tan horrible y espantoso.” Todas estas cosas sucedían a la misma vez. Tienes sed, hambre, estás exhausto y tampoco puedes dormir en el infierno. Necesitas dormir, tal como lo necesitamos ahora; nuestro cuerpo necesita reposar.
En Apocalipsis 14:11 dice: “Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche…,” no puedes dormir. ¿Puedes imaginarte como será eso?
Y en Zacarías 9:11 dice: “…yo he sacado tus presos de la cisterna en que no hay agua.” No hay absolutamente ninguna agua en el infierno. Yo sabía que la ubicación del infierno era en el centro de la tierra. Allí es donde está. En el centro de la tierra. Yo sabía que estaba a 3,700 millas de profundidad en la tierra. El diámetro de la tierra es de 8,000 millas y la mitad de eso serían 4,000 millas. Yo estaba a 3,700 millas de profundidad.

En Efesios 4:9 habla de que Jesús descendió a las partes más bajas de la tierra.

En Números 16:32-33 dice, “Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra…” Allí es donde está el infierno ahora mismo.

Más tarde la muerte y el Hades serán lanzados al lago de fuego. Esto será después del juicio, pero ahora mismo el infierno está en la tierra. Yo estaba en la orilla de este hoyo de fuego, y vi todos estos demonios alineados a lo largo de los pasillos, de todo tamaño y forma; cada clase de horribles y deformes criaturas que usted pueda imaginar. Todas estas criaturas estaban torcidas y deformes. Enormes, pequeños, habían gigantes, arañas enormes, ratas, serpientes y gusanos; y la Biblia habla acerca de los gusanos en Isaías 14:11.

Allí hay toda clase de criaturas abominables. Por todos lados. Y parecían estar encadenadas a las paredes. Me pregunté por qué estas cosas estaban encadenadas a las paredes. No lo comprendía. Hay una escritura que se encuentra en Judas verso 6, que dice: “Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día.” Así que quizá fue eso lo que vi. No sé pero eso fue lo que pareció ser. Yo me alegré porque no quería que ellos me alcanzaran. Todos ellos me odiaban con pasión. Otra cosa que yo no podía entender era que ellos no eran simples criaturas. Sentían odio hacia la humanidad. Por tanto me alegré de que estuvieran encadenados a la pared.

Comencé a ascender de esta caverna, este túnel, y dejar las llamas, así que se hizo más oscuro pero podía ver todos los demonios a lo largo de las paredes; ellos tenían un poder asombroso. Yo me pregunté quién podría pelear contra estas criaturas. Nadie puede pelear contra ellos.

Pero ese terror era tan aplastante que ni siquiera podía soportar tolerar el miedo. Pero lo peor de todo en el infierno, peor que los tormentos y demás, era que yo entendía, que la vida seguía su curso aquí en la tierra, y que las personas aquí -la mayoría de ellos- no tenían idea de que ese mundo existe aquí abajo. Ellos ni siquiera saben que hay un mundo real aquí abajo y que hay billones de personas sufriendo e implorando por una oportunidad para salir de allí, pero ellos nunca tienen oportunidad de salir. Ellos están molestos con ellos mismos por no haber tomado la oportunidad de recibir a Jesús. Están atascados allí para siempre. Esto es lo peor del infierno, no hay absolutamente ninguna esperanza de salir alguna vez. Yo entendía eso. Yo podía entender y comprender lo que es la eternidad. Nosotros aquí no podemos comprenderlo a cabalidad. Pero yo lo entendía, y sabía que estaría allí para siempre y siempre y siempre y que no tenía esperanza de salir.

Yo pensaba en mi esposa, que nunca podría regresar a donde ella. Yo siempre le decía que si alguna vez nos separábamos por un terremoto o alguna catástrofe, yo la encontraría a ella. Y yo no podía llegar a donde ella estaba; nunca la volvería a ver, y ella no tendría idea de donde estaba yo, nunca más podría volver a hablar con ella. Ese pensamiento me molestaba terriblemente. No había esperanza en este lugar, nunca sales de allí, ¿entiendes? Nunca puedes salir de allí, ¡jamás!!

¿Sabes? Aquí en la tierra siempre hay esperanza. Aún las personas en los campos de concentración tenían una esperanza de salir o de al menos morir para escapar sus circunstancias. Pero en la tierra nunca hemos experimentado una situación totalmente ausente de esperanza.

En Isaías 38:18 dice: “Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.” No hay esperanza, y la verdad es Jesús. Él es la verdad.
Para entonces, iba subiendo por el túnel, aterrorizado y totalmente perdido, con miedo a estos demonios, cuando de repente, Jesús apareció. ¡Alabado sea el Señor! ¡Jesús apareció! Una luz brillante alumbró todo el lugar, yo sólo veía su silueta, una silueta de hombre, pero no podía ver Su rostro porque era muy brillante, y yo caí de rodillas y me derrumbé; no podía hacer nada, sino adorarlo… adorarlo…

Estaba tan agradecido… Sólo un segundo atrás estaba perdido para siempre, y ahora de repente, estaba fuera de aquél lugar, porque ya yo conocía a Jesús. Aquellas personas no pueden salir porque no eran salvas. Yo sabía y entendía que no había salida de aquel lugar. Sólo por medio de Jesús puedes evitar ir a ese lugar; Él es el único camino.

En Apocalipsis 1:16 y 17 dice que cuando Juan fue al cielo, él vio a Jesús y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza, y cuando lo vio cayó como muerto a sus pies.
Ahora tú piensas que le harás millones de preguntas, pero cuando estás frente a Él… lo único que puedes hacer es adorar Su santo nombre y darle gracias por haberte salvado. Cuando recobré mi compostura lo suficiente como para formular un pensamiento, le dije al Señor (no creo que verbalicé la pregunta, simplemente lo pensé y el Señor me contestó):

“¿Por qué me enviaste a este lugar?”

Y Él me dijo, “Porque la gente no creen que este lugar existe, aún algunos de mis hijos no creen que este lugar es real.”

Yo estaba asombrado por sus palabras. Pensaba que todo Cristiano creía en el infierno. Pero no todos creen en un infierno literal.

Entonces le dije: “Señor, ¿por qué me escogiste a mí?”

Pero Él no me respondió a esta pregunta. No tengo idea de por qué Él me escogió a mí para ir allí. Yo soy la persona menos indicada para ir a ese lugar. Mi esposa y yo detestamos las películas maléficas, odiamos todo lo malo, no me gusta el verano, mucho menos el calor. Ese lugar es mugriento, no hay orden, existe caos total, desorden y repugnancia; y a mí me gustan todas las cosas ordenadas, la excelencia, y no sé por qué, pero Él no me contestó esa pregunta.

Él me dijo, “Ve y diles que yo odio este lugar, que no es mi deseo que uno de mi creación vaya a este lugar, ninguno. No hice esto para el hombre. Esto fue hecho para el diablo y sus ángeles. Tienes que ir y decirles. Te he dado boca para hablar; tú ve y diles.”

Y yo pensé para mis adentros, “Pero Señor, ellos no me van a creer; ellos van a pensar que estoy loco o que tuve un sueño malo.”

¿No pensarían ustedes eso?

Entonces el Señor me respondió y me dijo, “No es responsabilidad tuya convencerlos, sino del Espíritu Santo. Tú ve y diles.”

Para mis adentros, dije: “Sí, Señor, absolutamente; tengo que ir y decirles.”

Tú podrás preocuparte y temer lo que los hombres van a pensar de ti; pero tú sólo tienes que ir y hacerlo, y dejar a Dios el resto. ¿Amén?

Y le dije, “Señor, ¿por qué esas criaturas me odian tanto?”

Y Él me dijo, “Porque tú estás hecho a mi imagen, y ellos me odian a mí.” ¿Sabes? El diablo no puede hacer nada contra Dios, él no puede herir a Dios como tal. Pero él puede dañar a Su creación. Y es por eso que el diablo odia la humanidad, los engaña, los lleva al infierno, les inflige enfermedades, todo lo que pueda hacer para dañar la creación de Dios.

Dios fluía en mis pensamientos. Yo estaba inundado de pensamientos. Él me permitió tocar un pedazo de Su corazón y sentir cuánto Él ama a la humanidad. ¡Fue increíble! Yo no podía sobrellevarlo. Era tan absoluto, el amor que Él tiene por la humanidad, que tú no puedes soportarlo en tu cuerpo. Nosotros amamos a nuestras esposas, nuestros hijos. ¿Los amas mucho, verdad? Pues ese amor no puede compararse con el amor que Dios tiene para nosotros.

Su amor es infinitamente mayor que nuestro amor, y nuestra habilidad para amar. Es como dice en Efesios 3:19, Su amor excede todo conocimiento, va más allá, no puedes asimilarlo. No podía creer cuánto Él ama a la humanidad, Él moriría por que tan solo una persona no vaya a este lugar. Y a Él le ha dolido sobremanera, ver a uno de Su creación ir a este lugar.

Al Señor le duele, Él llora al ver que una persona vaya allí. Él me permitió tocar un pedazo de Su corazón, y pude sentir tanta tristeza de que Su creación vaya allí…

Yo pensé, “tengo que ir y testificar, hasta mi último suspiro, para decirle al mundo acerca de Jesús, cuán bueno es Él. ¡Nosotros tenemos las buenas nuevas del evangelio, y el mundo no las conoce! Ellos tienen que saber. Tenemos que compartir el conocimiento, las personas no tienen conocimiento en esta área. Dios quiere que compartamos con ellos cuán bueno Él es y cuánto Él odia este lugar.

Él también me dijo, “Diles que vengo muy, muy pronto.”

Y otra vez me repitió: “Diles que vengo muy, muy pronto.”

Ahora yo pienso, por qué no le pregunté, “¿Qué quieres decir, Señor, cuán pronto…? Así pensamos nosotros, ¿no? ¿Cuán pronto? Pero no le pregunté. Cuando estás ahí tú no piensas en hacer preguntas, sólo deseas adorarlo. No puedes creer la paz de Dios que viene sobre ti al estar cerca de Él –es inexplicable.

Yo, como todos ustedes, he estado en servicios ungidos. Pero no hay comparación al amor y la paz de Dios que sientes al estar cerca de Él. Entonces miré y vi aquellos demonios en la pared que primero se veían feroces, ¡ahora parecían hormigas! Eran enormes, pero en comparación con el poder de Dios, todo el poder creador de Dios, parecían como hormigas en la pared. Estaba maravillado. Y pensé, “Oh, Señor, ¡son simples hormigas!”

Y Él me dijo, “Sólo tienes que atarlos y echarlos fuera en mi nombre.”

Y pensé, “¡Wow, qué gran poder el que Él le ha dado a la Iglesia!”

¿Sabes? La crueldad de esas cosas tan fieras no tenía comparación, no hay quien las venza sin Jesús. Pero con Jesús, ellas no son nada. Y yo sentí una valentía que se levantó en mí allí cuando vi esas criaturas. Era como decir, “¿Son ustedes las criaturas que me estaban torturando y querían despedazarme? ¡Vengan ahora!” Quizá ese pensamiento fugaz estuvo allí, ¿quién sabe? “¡Jesús, ve contra ellos!”

Subimos a la superficie de la tierra. Tuvimos que continuar subiendo porque todavía estábamos en el túnel. No podía verlo más pero estábamos como en un torbellino gigante. Y aparentemente, teníamos que continuar subiendo para poder salir. Cuando llegamos al final, miré hacia abajo a la tierra, y estábamos muy arriba. ¡Ver el globo terráqueo fue algo asombroso! Yo sé que Dios me permitió ver eso. Él pudo haber salido del túnel de cualquier manera que Él quisiera. Pero pienso que Él conocía que desde niño yo quería ver como la tierra se vería desde el espacio, colgando de la nada. Como dice la Biblia en Job 26:7, “Cuelga la tierra sobre nada.”

Yo miraba y pensaba, “¿Qué sostiene esto? ¿Qué hace su término tan perfecto?” ¡Dios está en total control! ¡El poder de Dios fluyó en mí porque Él es asombroso! ¡Él es Todopoderoso! Cada pequeña cosa está bajo Su control. Ni un solo cabello de nuestra cabeza cae sin que Él lo sepa. Ni un ave cae al suelo sin que Él lo conozca. Yo estaba deleitado con estos pensamientos, ¡Dios tiene tanto poder! Yo estaba sobrecogido por esto. Y hay una escritura en Isaías 40:22 que dice, “Él está sentado sobre el círculo de la tierra.” Y allí estaba el círculo de la tierra. Y aún me atreví a pensar, “Señor, si Cristóbal Colón hubiera leído las escrituras hubiera sabido que la tierra es redonda.” Ellos creían que la tierra era plana entonces.

Cuando bajamos, atravesamos la capa de calor que está alrededor de la tierra. Sabía que la habíamos atravesado.

Cuando vi mi cuerpo tirado en el piso quedé estupefacto. Ese no podía ser yo, ¡yo estoy aquí! ¡Este soy yo! Usted nunca se ha visto a sí mismo dos veces? Y ahí estaba yo tirado, pero ese no era yo realmente. Hay una escritura donde Pablo dice que nuestro cuerpo es sólo una morada. Eso me golpeó fuerte. Yo pensé, “Eso es sólo una morada. ¡Eso es nada! ¡Es temporal! ¡Este soy yo realmente! ¡De esto se trata la eternidad, no esta vida de la que tanto nos preocupamos!” También me golpeó el pensamiento de que nuestra vida es como neblina que se aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece, como dice Santiago 4:14. ¡Cuán corta es esta vida! ¡Es muy corta! ¡Cien años, si es que los vivieras, no son nada! ¡Se van como la neblina!

Y pensé, “¡Tenemos que vivir para Dios! ¡Lo que hagamos aquí, ahora, contará para la eternidad! ¡Tenemos que ser testigos de Jesucristo, tenemos que ir y salvar a los perdidos!”
¿Sabes? Nosotros no debemos preocuparnos por cada pequeña cosa que nos hace sentir cansados y derribados. ¡Tenemos que salir y predicar el evangelio y las buenas nuevas de salvación! Porque esto va a terminar pronto.

Yo vi mi cuerpo tirado allí y pensé que era algo así como cuando tú te sales de tu carro y lo miras. Ese no eres tú; es el carro que te lleva de un lugar a otro. Así me pareció mi cuerpo. Y pensé, ¡Señor, no me dejes, no me dejes, quiero continuar contigo por un poco más de tiempo! Pero Él se fue y yo me acerqué a mi cuerpo, y algo me haló hacia mi cuerpo. Como si hubiera sido aspirado por la nariz o la boca.

Y en esos momentos, cuando Él se fue, fue cuando todo el temor, tortura y tormento regresaron a mi mente. Porque la Biblia dice que “el perfecto amor echa fuera el temor.” Así que yo estuve cerca del perfecto amor, y Él se había ido. Y de súbito todo el terror y horror del infierno entraron a mi mente, y no lo podía soportar. Estaba gritando en total agonía. Yo sabía que este cuerpo no es capaz de soportar esa clase de terror. No puedes resistir esa clase de presión. Tu cuerpo no es lo suficiente fuerte. Así que finalmente, pude comenzar a orar, y a sacar eso de mi mente. En lo natural, tendrías que ir a toda clase de consejería para salir de este trauma; pero Dios lo sacó, Él quitó el trauma instantáneamente. Él dejó la memoria, pero sacó el trauma y el terror de mí. ¡Yo estaba tan agradecido!

Después de esto sucedieron muchas cosas. Quisiera tener tiempo para ir sobre ellas. Pero Dios me confirmó lo que había sucedido.

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Una Revelación Divina del Infierno

2 enero 2008 4 comentarios

Una Revelación Divina del InfiernoDurante cuarenta días Dios le dió a Mary Kathryn Baxter visiónes del infierno y la comisionó para que contase a todos a fin de que escojan la vida. He aquí un recuento de dicho lugar y de los seres que se encuentran allí, vistos en contraste con las glorias del cielo. Se trata de algo que nos recuerda la necesidad que todos tenemos del milagro de la salvación.

Acerca del Autor Kathryn Baxter nació en Chattanooga, Tennessee. Ella fue criada en La casa de Dios. Desde muy joven su madre le enseñó acerca de Jesús y su salvación. Kathryn nació de nuevo a la edad de diecinueve años. Después de servirle al Señor por varios años, se alejó de sus caminos por un tiempo. El Espíritu del Señor no la soltó y ella regresó entregándole su vida al Señor nuevamente. Ella todavía le sirve fielmente. A mediados de los años sesenta, Kathryn se mudó con su familia a Detroit, Michigan, donde vivió por un tiempo. Después, se mudó para Belleville, Michigan, donde comenzó a tener visiónes de Dios. Durante sus años en Michigan, estuvo bajo el liderazgo de los ancianos dentro de la familia de Dios permaneciendo fiel en todo. Los ministros, líderes y santos del Señor hablan con respeto sobre su minsiterio. El movimiento del Espíritu Santo es enfatizado en todos sus servicios y han ocurrido muchos milagros en ellos. Las demostraciones de los dones del Espíritu se han manifestado en sus servicios, mientras el Espíritu de Dios la dirije. Kathryn ama al Señor con todo su corazón, mente, alma y fuerzas y su deseo primordial es el de alcanzar almas para Cristo. Ella esta casada con Bill Baxter desde hace más de 24 años. Ellos tienen cuatro hijos y seis nietos quienes la respaldan en el ministerio. Ella es una verdadera doncella dedicada al Señor. Su llamado es especificamente en el área de sueños, visiónes y revelaciones. En 1983 ella fue ordenada como una ministra en la Iglesia de Dios del evangelio completo en Taylor, Michigan. Ella opera actualmente bajo la autoridad de La Iglesia de Dios Nacional en Washington, D.C. En 1976, mientras vivía en Belleville, Jesús se le apareció en forma humana, en sueños, visiónes y revelaciones. Desde ese tiempo ella ha recibido muchas visitaciones del Señor. Durante esas visitas El le ha enseñado la profundidad, los grados, niveles y tormentos de las almas perdidas en el infierno. Ella también ha recibido visiónes del cielo, el período de la gran tribulación y el fin de los tiempos.

Durante un período de su vida Jesús se le apareció por cuarenta noches consecutivas. El le dijo que este mensaje es para todo el mundo. Se está planeando realizar una película en el futuro.

De Parte del AutorYo reconozco que sin el poder sobrenatural del Señor Jesucristo, no se hubiera podido escribir este libro ni ningún otro que trate acerca de lo que ocurre después de la muerte. Jesús tiene la llave del infierno y ha pagado el precio para que nosotros podamos entrar en el cielo.

Descubrí que el escribir este libro ha sido una experiencia larga, solitaria, y exigente. Es más, se ha esperado varios años antes de que este libro sea revelado. Las revelaciones del Señor me llegaron en 1976. Se tardó ocho meses en ponerlo en papel. La escritura del manuscrito duró varios años y el colocar las referencias bíblicas paso a paso, demoró otro año. El terminar el libro tomó la mejor parte del invierno de 1982 y 1983. Además, Jesús me llevo al infierno por un período de 30 días, seguidos de 10 días de visita al cielo.

Ahora puedo ver que el Señor me estaba preparando para escribir este libro, pues desde niña tenía sueños acerca de Dios. Después que nací de nuevo, empecé ha sentir un amor muy grande por los perdidos y solo deseo ver que las almas se salven. Cuando el Señor se me apareció en el año 1976 me dijo que había sido designada para una tarea especial. El me dijo, “Mi hija me manifestaré en ti para sacar personas de las tinieblas hacia la luz. Porque el Señor Dios te ha escogido con un propósito, para escribir y registrar las cosas que te enseñaré y te contaré.

Te voy a enseñar la realidad del infierno, para que muchos sean salvos, muchos se arrepentirán de sus malos caminos antes que sea muy tarde. Tu alma será sacada de tu cuerpo, por mi, el Señor Jesucristo y transportada al infierno y otros lugares que yo quiero que veas. Yo también te enseñaré visiónes del cielo y otros lugares y te dare muchas revelaciones.”

Mary Kathryn Baxter

PrólogoMarcus Bach ha declarado que los libros muchas veces son comos “hijos de La mente,” y eso es correcto. No es como los hijos de nuestra carne y sangre, sino, que estos niños creativos, nacidos por una decisión o casualidad, están destinados a tener su propia vida. Sus experiencias en el mundo se comparan favorablemente a cualquier otro de un ofrecimiento original. Todas las emociones humanas son de ellos. Y existe el temor de que algún día sean guardados en el estante y sean olvidados para siempre.

No así este libro, el cual creo que el Espíritu Santo ha dejado nacer para todo tiempo y para la eternidad. Las experiencias y el mensaje son de suma importancia para el cuerpo de Cristo. Yo creo que la unción de Dios descansará sobre este libro y ministrará a cada persona que lo lea.

Como pastor de la Hermana Mary Kathryn Baxter, respaldo completamente este libro así como su ministerio y oro a Dios para que bendiga este libro y lo distrubuya a fin de que millares de personas lleguen a conocer a Jesucristo como su Señor y Salvador.

Dr. T. L. Lowery
National Church of God
Pastor

Capítulo 1: Camino al infiernoEn marzo de 1976 mientras oraba en mi hogar, tuve una visita del Señor Jesucristo. Había estado orando en el Espíritu por varios días cuando de pronto sentí la presencia real y verdadera de Dios. Su poder y gloria llenó la casa y una luz brillante iluminó el cuarto donde estaba orando y un sentimiento agradable y maravilloso vino sobre mi.

Habían luces que fluían en ondas, rodando y doblándose sobre y fuera de si. Era una vista espectacular! Luego la voz del Señor me comenzó a hablar. El me dijo, “Soy Jesucristo, tu Señor, y quiero darte una revelación con el fin de preparar a los santos para mi venida y para restaurarlos a mi justicia. Los poderes de las tinieblas son reales y mi juicio es verdadero.

Hija mía, te llevaré al infierno por mi Espíritu y te enseñaré muchas cosas que quiero que el mundo conozca. Yo me manifestaré muchas veces a quí, sacaré tu Espíritu de tu cuerpo, y te llevaré directamente al infierno.

Yo quiero que escribas un libro y relates las visiónes y todas las cosas que te revelaré. Tu y yo juntos caminaremos por el infierno. Haz un registro de estas cosas que fueron, son y están por venir. Mis palabras son verdaderas, fieles y de confianza. Yo soy el que soy, y no hay otro después de mi.”

“Querido Señor,” le grité, ” qué quieres que yo haga?” Todo mi ser quería gritarle a Jesús, para reconocer su presencia. La mejor manera de describir lo que me pasó, fue como que su amor vino sobre mí. El amor que sentí fue el amor más hermoso, sereno, lleno de gozo y un poder que jamás había experimentado.

Comencé a alabar a Dios. De momento, quería darle toda mi vida para que El la usara, para así ayudar a salvar a la gente de sus pecados. Sabía, por medio de su Espíritu, que el que estaba conmigo en mi cuarto era realmente Jesús el Hijo de Dios. No puedo encontrar palabras para expresar su presencia divina. Pero yo se, y estoy segura que era el Señor.

“He aqui, Hija mia,” dijo Jesús, “te voy a llevar al infierno por mi Espíritu para que puedas hacer un registro de su realidad; para que digas a toda la tierra que el infierno es real y para que traigas a los perdidos de las tinieblas a la luz del evangelio de Jesucristo.”

Instantáneamente, mi alma fue tomada de mi cuerpo. Jesús y yo ascendimos fuera de mi cuarto hacia el cielo. Yo me daba cuenta de todo lo que estaba aconteciendo a mi alrededor. Miré hacia abajo y vi a mi esposo y a mis niños dormidos en nuestro hogar.

Era como que había muerto y mi cuerpo había quedado en la cama mientras que mi espíritu iba con Jesús hacia arriba a través del techo de la casa. Parecía como que todo el techo había sido enrollado hacia atrás y yo podía ver a mi familia dormida en sus camas. Sentí el toque de Jesús mientras decía, “No temas; ellos estarán seguros.” El conocía mis pensamientos.

Hasta donde mis habilidades me permitan, trataré de contarles paso a paso lo que ví y sentí. Algunas de las cosas no las entendí, pero el Señor Jesús me dijo el significado de La mayoría de ellas, mientras que otras no me fueron reveladas.

Yo estaba conciente de lo que sucedía en aquel entonces, y ahora estoy convencida de que estas cosas verdaderamente ocurrieron y que solamente Dios me las pudo haber enseñado. Alabado sea su santo nombre. Pueblo, créanme, el infierno es real. Yo fuí conducida alli por el Espíritu, muchas veces aún durante la preparación de este reporte.

Pronto estábamos alto en los cielos. Me dí vuelta y miré a Jesús. El estaba lleno de gloria y poder, y una gran paz emanaba de El. El tomó mi mano y dijo:” “Yo te amo; no temas, porque yo estoy contigo.”

Luego, comenzamos a subir aún más alto dentro del cielo,y ahora podía ver la tierra desde arriba. Saliendo de la tierra habían embudos esparcidos en muchos lugares girando en vueltas hasta un punto central y regresando otra vez. Estos se movían en las alturas de la tierra y se veían como un tipo de resorte de hierro sucio y gigantesco que se movía constantemente. Estos subían de todas las partes de la tierra. “Qué son son éstos?” le pregunté a mi Señor Jesús al acercarnos a uno de ellos. “Estas son las entradas al infierno,” me contestó. “Nosotros entraremos al infierno por uno de ellos.”

Inmediatamente, entramos en uno de los embudos. Por dentro, se parecía a un túnel, girando alrededor y regresando otra vez como un trompo.

Una profunda oscuridad descendió sobre nosotros y con la oscuridad vino un olor tan terrible que me dejó sin aliento. A los lados de este túnel habían formas vivientes de un color gris oscuro incrustadas en las paredes, las formas se movieron y nos gritaron mientras pasábamos. Yo sabía que eran malignas sin que nadie me lo dijera.

Estas formas se podían mover pero se quedaban pegadas en las paredes al mismo tiempo que un un olor terrible emanaba de ellas, mientras que nos gritaban en forma terrible. Yo sentí una fuerza maligna invisible dentro de los túneles.

Alguna veces en la oscuridad se podían reconocer estas formas que en la mayoría eran cubiertas por una neblina sucia. “Señor, qué son estos?” le pregunté mientras me agarraba fuerte de la mano de Jesús. El contestó, “Estos son espíritus malignos listos para ser escupidos sobre la tierra cuando satanás de las ordenes.”

Mientras ingresábamos al túnel, estas formas malignas se rieron y nos llamaron. Ellos trataron de tocarnos, pero no pudieron debido al poder de Jesús. El aire estaba putrificado y sucio y solamente la presencia de Jesús evitó que gritara de tanto horror.

Oh si, yo tenía todos mis sentidos puestos podía oir, oler, ver, sentir y aún percibir la maldad en este lugar. Es más, mis sentidos se habían intensificado y el olor sucio casi me enfermó.

El aire estaba lleno de gritos al llegar cerca de la base del túnel. Gritos punzantes se oyeron por el túnel oscuro al acercarse a nosotros. Sonidos de toda clase llenaban el aire. Yo podía sentir temor, muerte y pecado alrededor mio.

El peor olor que yo jamás había olido llenaba el aire. Era el olor de carne putrefacta que parecía venir de toda dirección. Yo jamás había sentido tanto maldad y/o escuchado tales gritos de desesperación en la tierra. Pronto iba a darme cuenta de que se trataban de los gritos de los muertos y que el infierno estaba lleno de sus llantos.

Yo sentí un viento maligno y una pequeña fuerza de succión delante de nosotros. Unas luces como relampagos punzantes penetraban en la negra oscuridad y lanzaban sombras grises sobre las paredes. Yo podía reconocer escasamente la forma de algo delante mío. Impresionada me eché hacia atrás, cuando me di cuenta que era una culebra larga que se movía delante de nosotros. Cuando seguí mirando observé que habían culebras horribles que se deslizaban por todos lados.

Jesús me dijo, “Pronto entraremos a la pierna izquierda del infierno. Mas adelante vas a ver grande dolor, tristeza patética, y horror indescriptible. Quédate cerca de mi, y yo te dare fuerza y protección mientras pasamos por el infierno.”

“Las cosas que estás por ver son una advertencia” El me dijo. “El libro que vas a escribir va a salvar muchas almas del infierno. Lo que estás viendo es real. No temas, porque yo estaré contigo.”

Al fin, el Señor Jesús y yo estábamos en el fondo del túnel y entramos al infierno. Yo voy a tratar hasta donde mis habilidades me lleven a contarles lo que ví, y lo contaré en el orden en que Dios me lo dió.

Delante de mi, hasta donde podía ver, habían objetos volando, saltando de aquí para allá. En el aire se sentían sonidos de quejas y gritos dignos de pena. Delante de mi ví una luz opaca y comenzamos a caminar hacia ella. El camino era seco, seco como polvo. Pronto llegamos a la entrada de un túne1 pequeño y oscuro. Algunas cosas no las puedo escribir pues son demasiado horribles para hacerlo. El temor en el infierno se podía hasta saborear, y yo sabía que si no hubiese andado al lado de Jesús no hubiera podido salir de allí. Al escribir todo esto no he podido entender algunas de las cosas que ví, pero el Señor quien conoce todo me ayudó a entender la mayor parte de lo ocurrido.

Déjeme advertirle para que no vaya a ese lugar. Es un lugar horrible, de tormentos, dolor cruel y tristeza eterna. Su alma siempre estará viva. El alma vive para siempre. Es el verdadero Ud. y su alma ira al cielo o al infierno.

Aquellos que piensan que el infierno está aqui en la tierra, es verdad, lo está! El infierno se encuentra en el centro de la tierra, y allí hay almas en tormento día y noche. No hay fiestas en el infierno. No hay amor. No hay compasión ni descanso. Solamente es un lugar de increíbles dolores.
 

Capítulo 2:  La pierna izquierda del infiernoUn olor horrible llenaba el aire. Jesús me dijo: “En la pierna izquierda del infierno hay muchas fosas. Este túnel lleva a muchas partes del infierno, pero pasaremos un tiempo primeramente en la pierna izquierda.”

“Las cosas que estás por ver siempre estarán contigo”. El mundo tiene que saber de la realidad del infierno. Muchos pecadores, aún mucha gente mia no creen que el el infierno es real. Yo te he escogido para que le reveles estás verdades a ellos. Todas las cosas que te voy a enseñar acerca del infierno y todas las otras cosas que te enseñaré son verdaderas.”

Jesús se me presento en forma de una luz brillante, más brillante que el sol. La forma de un hombre estaba en el centro de la luz. Algunas veces vi a Jesús como hombre, pero en otras ocasiones en la forma de un Espíritu.

El habló otra vez, “Hija, cuando yo hablo, el Padre ha hablado. El Padre y Yo somos uno. Acuérdate de amar sobre todas las cosas y a perdonarse los unos a los otros. Ven ahora, sígueme.” Mientras caminabamos, espíritus malignos huían de la presencia del Señor Oh Dios, oh Dios yo exclamé, “que viene ahora?” Como ya lo he declarado, yo tenía todos mis sentidos en el infierno. Todos los que están en el infierno poseen todos sus sentidos. Los míos estaban trabajando con toda fuerza. Había temor en cada lado, y peligros inexpresables estaban por doquier. Cada paso que daba era más horrible que el ya dado. Habían puertas arriba del túnel del tamaño de pequeñas ventanas, que se abrían y cerraban ligeramente. El aire estaba lleno de gritos cuando muchas criaturas malignas volaban cerca de nosotros, y fuera de las puertas del infierno. Pronto estábamos al final del túnel. Yo estaba temblando de miedo debido al peligro y temor que había a nuestro alrededor.

Yo estaba tan agradecida por la protección de Jesús. Yo le doy gracias a Dios por su gran poder para protegernos – aún en las fosas del infierno. Pero aún con ese escudo de protección, yo continuaba pensando, no mi voluntad, Padre, sino la tuya sea hecha. Yo mire mi cuerpo y por primera vez me di cuenta que estaba en forma de espíritu, y mi forma era como yo era. Yo pensaba sobre lo que vendría después.

Jesús y yo nos salimos del túnel a un camino con pedazos anchos de tierra en cada lado. Habían fosas de fuegos en todos los lugares hasta donde podía llegar la vista. Las fosas eran de cuatro pies de ancho y tres pies de hondo y tenían la forma de un tazón. Jesús dijo, “Hay muchas fosas como estas en la pierna izquierda del infierno. Ven, yo te enseñaré algunas de ellas.”

Yo me paré al lado de Jesús en el camino y miré dentro de una de las fosas. Había azufre enterrado en sus lados y brillaban como carbones calientes de fuego. En el centro de la fosa estaba un alma perdida que había muerto y llegado al infierno. Desde el fondo de la fosa comenzaba el fuego que subía y arropaba el alma perdida con llamas ardientes. En un momento el fuego se apagaba y se volvía a encender y después con un sonido fuerte pasaba otra vez sobre el alma atormentada en la fosa.

Yo miré y vi esta alma perdida en la fosa, enjaulada dentro de una forma de esqueleto. “Mi Señor,” exclamé por lo que vi, ” la puedes dejar salir?” que terrible era esa escena! Yo pensé, ésta podría ser yo y le dije, “Señor, que triste es ver y saber que un alma viviente esta en ese lugar.”

Yo escuché un grito del centro de la primera fosa. Vi un alma en la forma de un esqueleto, gritando, “Jesús, ten misericordia.” ” Señor!” yo dije, era la voz de una mujer. Yo la miré y quería sacarla del fuego. El verla me rompió el corazón.

La forma de esqueleto de una mujer con un velo de color gris adentro estaba hablando con Jesús. Yo la escuchaba en estado de choque. De sus huesos colgaban pedazos de carne podridos y según se quemaba se caía al fondo de la fosa. Donde antes estuvieron colocados sus ojos, solo habían huecos vacíos y no tenía cabellos.

El fuego comenzó en sus pies con pequeñas llamas creciendo hasta subir por todo su cuerpo. La mujer parecía estar quemándose constantemente aún cuando las llamas eran solo brasas. Desde lo mas adentro de ella salían gritos y ayes de desesperación: “Señor, Señor, Yo quiero salir de este lugar!”

Ella continuaba tratando de alcanzar a Jesús. Yo miré a Jesús y había mucha tristeza en su rostro.

Jesús me dijo, “Mi hija, tu estás aquí conmigo déjale saber al mundo que el pecado resulta en la muerte, que el infierno es real.”Miré a la mujer otra vez, y gusanos salían de los huesos de su esqueleto. El fuego no le hacia daño. Jesús dijo, “Ella conoce y siente esos gusanos por dentro.”

Yo grité “Ten misericordia!” cuando el fuego alcanzó su altura y se encendía otra vez. La forma del alma de esta mujer fue estremecida con fuertes gritos y un profundo sollozo. Ella estaba perdida. No había salida.

“Jesús porqué está ella aqui?” le pregunté en voz baja, pues tenía mucho miedo. Jesús dijo, “Ven.”

El camino en el cual estábamos era como un circuito, girando dentro y afuera de estas fosas de fuego hasta donde podía alcanzar nuestra vista. Los gritos de los muertos vivos, llenos de quejas y lamentos llegaban a mis oídos desde todas las direcciones. Nunca había silencio en el infierno. El olor a muerte y carne podrida flotaba intensamente en el aire.

Llegamos a la próxima fosa. Dentro de esta fosa que era del mismo tamaño de la anterior, había una forma de esqueleto. Se escuchaba la voz de un hombre que gritaba desde una cueva, diciendo, “Señor, ten misericordia de mi.” No podía saber si el alma era un hombre o una mujer hasta el momento en que hablaban.

Grandes lamentos y sollozos salían de este hombre. “Jesús, lo siento mucho. Perdóname, sácame de este lugar. He estado en este lugar de tormento por años. Te lo ruego, sácame de aqui!” Grandes sollozos estremecian el marco esqueletal mientras rogaba, ” Por favor, Jesús, sácame de aqui!”

Yo miré a Jesús y pude ver que El también estaba llorando. El miró hacia arriba y dijo, “Mi Padre, Mi Padre, ten misericordia!” “Señor Jesús,” el hombre gritó desde la fosa en fuego, ” No he sufrido lo suficiente por mis pecados? Han pasado cuarenta años desde mi muerte.”

Jesús dijo, ” escrito está, el justo por la fe vivirá!” Todos los burladores e incrédulos tendrán su parte en el lago de fuego. Tu rehusaste creer la verdad. Muchas veces mis gentes te fueron enviados para enseñarte el camino, pero tu no los querías escuchar. Tu te reiste de ellos y rehusaste el evangelio. Aunque yo morí por ti en una cruz, tu te burlaste de mi y no te arrepentistes de tus pecados.

“Mi Padre te dió muchas oportunidades para ser salvo. Si solamente hubieras escuchado.” Jesús lloró.

“Yo lo se, Señor, lo se,” grito el hombre. “Pero yo me arrepiento ahora.”

“Ya es muy tarde,” dijo Jesús. “El juicio ya está determinado.”

El hombre continuó, “Señor, algunas de mis gentes vienen para este lugar, porque ellos tampoco se quieren arrepentir. Por favor, Señor, déjame ir a decirles que tienen que arrepentirse de sus pecados mientras están todavia en la tierra. Yo no quiero que ellos vengan aqui.”

Jesús dijo, “Ellos tienen predicadores, maestros, ancianos- todos ministrando el evangelio. Ellos se lo dirán. Ellos también tienen la ventaja de los modernos sistemas de comunicación y muchas otras maneras para aprender de mi. Yo les he enviado obreros para que puedan creer y sean salvos. Si ellos no creyeren cuando escuchen el evangelio, tampoco serán persuadidos aunque alguien resucite de los muertos.”

Con esto, el hombre se llenó de mucha ira, y comenzó a maldecir. Palabras malignas y blasfemas salieron de el. Yo miré con horror mientras las llamas subieron y su carne muerta y podrida comenzó a quemarse y a caerse. Yo ví su alma dentro de un cascarón de hombre. Esta parecía un velo gris sucio, y llenaba la parte interna del esqueleto.

Me volví hacia Jesús y grite, ” que horrible!”

Jesús dijo, “el infierno es real; el juicio es real. Mi hija, los amo tanto. Esto es solamente el comienzo de las cosas espantosas que tengo que enseñarte. Hay mucho más todavía por venir. Dile al mundo en mi nombre que el infierno es real; que los hombres y las mujeres tienen que arrepentirse de sus pecados. Ven y sigueme. Tenemos que seguir adelante.

En La proxima fosa vi a una mujer de cuerpo pequeño que parecía tener como unos 80 años. No puedo decir como sabía su edad, pero lo sabía. Su piel era removida de sus huesos por las contínuas llamas y solamente permanecían los huesos con un alma de un velo gris sucio adentro. Yo la observaba mientras el fuego la quemaba. De pronto solamente quedaban los huesos y los gusanos deslizándose por dentro los que el fuego no los podía quemar.

“Señor, que terrible,” yo grité, “yo no sé si puedo continuar, pues esto es increiblemente horrible.” Hasta donde podía llegar mi vista, se veían las almas quemándose en cuevas de fuego.

“Mi hija, ésta es la razón por la cual estás aqui,” respondió Jesús. “Tu debes de conocer y contar La verdad acerca del infierno. Ei cielo es real! El infierno es real! Ven, tenemos que seguir hacia adelante.”

Miré hacia atrás a la mujer. Sus gritos eran tan tristes. Mientras yo la miraba, ella juntó sus manos delgadas, como si estuviera orando. Yo no podía más que llorar. Yo estaba en forma de espíritu, y estaba llorando. Yo sabía que la gente en el infierno también sentían todas estas cosas.

Jesús conocia mis pensamientos. “Si, mi hija,” El dijo, “ellos sienten.” “Cuando la gente viene aquí, tienen los mismos sentimientos y pensamientos como cuando estaban en la tierra. Ellos se acuerdan de sus familias y amigos y todas las veces que tuvieron oportunidades de arrepentirse, pero rehusaron hacerlo. La memoria siempre está con ellos. Si solamente hubieran creído el evangelio y se hubieran arrepentido antes que fuera demasiado tarde.”

Yo miré a la anciana otra vez, y esta vez note que solamente tenía una pierna, y parecía que habían agujeros que habían sido taladrados en los huesos de sus caderas. ” Jesús qué es esto, le pregunté. El dijo, “Hija, mientras ella estaba en la tierra, tenía cáncer y estaba en gran dolor. Le hicieron cirugía para salvar su vida. Ella fue una anciana llena de amargura postrada en una cama por muchos años. Muchas de mi gente fueron a orarle y a decirle que yo podía sanarle. Ella dijo, “Dios me hizo esto,” y no quiso arrepentirse y creer en el evangelio. Ella, aún me conoció a mi, pero al tiempo llegó a odiarme.

“Ella dijo que no necesitaba a Dios y no quería que yo la sanara. Sin embargo, aunque le rogué, todavía queriendo ayudarla, sanarla y bendecirla, ella me volvió la espalda y me maldijo. Ella dijo que no me quería. Mi Espíritu le rogó a ella. Aún después de haber volteado su espalda contra mi, yo todavía trataba de atraerla por mi Espíritu, pero ella no quiso escuchar. Al fin murió y llegó aqui.”

La mujer le grito a Jesús, “Señor Jesús, por favor perdóname ahora. Yo siento no haberme arrepentido cuando estaba en la tierra.” Ella le gritaba con grandes sollozos a Jesús. ” solamente me hubiera arrepentido antes que fuera muy tarde! Señor, ayúdame a salir de aqui. Yo te serviré. Yo seré buena. No he sufrido lo suficiente? ,Por qué esperé hasta que fuera muy tarde? Oh, por qué esperé hasta que tu Espíritu dejó de tratar conmigo?”

Jesús le dijo a ella, “tu tuviste oportunidad tras oportunidad para arrepentirte y servirme.” La tristeza se veía escrita sobre el rostro de Jesús mientras nos alejábamos. Mientras yo miraba la anciana lloraba, y pregunté, “Señor, qué es lo próximo? “

Yo sentía temor a mi alrededor. Por doquier había tristeza, gritos de dolor y una atmósfera de muerte. Jesús y yo caminamos en dolor y pena hacia la próxima cueva. Solamente por su fuerza yo podía continuar. A una larga distancia todavía podía escuchar los gritos de arrepentimiento y ruegos por el perdón de la anciana.Si solamente hubiera algo que yo pudiera hacer para ayudarla! Yo pensé. Pecadores, por favor no esperen hasta que el Espíritu de Dios deje tratar con ustedes.

En la próxima fosa estaba una mujer arrodillada, como si buscara algo. Su forma de esqueleto también estaba lleno de agujeros. Sus huesos se le salían y su vestido rasgado estaba en fuego. Su cabeza era calva, y donde antes estuvieron su naríz y sus ojos, solo habían agujeros. Un pequeño fuego ardía alrededor de sus pies donde estaba de rodillas, y metía las uñas en las paredes de La cueva de azufre. El fuego se pegaba a sus manos y la carne muerta caía de ella mientras escarbaba.

Estaba conmovida con sollozos tremendos. “Oh, Señor, Oh Señor,” ella gritaba, “Quiero salir de aqui.” Cuando mirábamos, ella finalmente alcanzó la parte de arriba de la fosa con sus pies. Yo pensé que ella iba a poder salir, cuando de repente un demonio grande con alas inmensas que parecían estar rotas por arriba y que colgaban de sus lados, corrió hacia ella. Su color era marrón con negro y tenía cabellos en todo lo que era su cuerpo. Sus ojos estaban colocados en la parte trasera de su cabeza y era como del tamaño de un oso. El demonio corrió hacia la mujer y la empujó fuertemente de espaldas hacia la cueva en el fuego. Yo la miré con horror mientras caía y sentí mucha pena por ella. Yo quería tomarla en mis brazos y recibirla para pedirle a Dios que la sanara y la sacara de aquel lugar.

Jesús leyó mis pensamientos y dijo, “Mi Hija, el juicio ha sido determinado. Dios ha hablado. Aún cuando era una niña, la llamé y llamé para que se arrepintiera y me sirviera. Cuando ella tenía dieciseis años, yo vine a ella y le dije, yo te amo. Dame tu vida, ven y sígueme, porque te he llamado con un propósito especial. La llamé durante toda su vida, pero ella no me escuchó, solo dijo, “Un día te serviré. Yo no tengo tiempo para ti ahora, no tengo tiempo, tengo que gozar la vida. No tengo tiempo, para servirte, Jesús. Lo hare mañana.” El mañana nunca llegó, pues esperó demasiado.

La mujer le grito a Jesús, “Mi alma está verdaderamente en tormento. No hay salida. Yo se que quería el mundo en vez de ti, Señor. Yo quería riquezas, fama, y fortuna, y lo conseguí. Yo podía comprar todo lo que deseaba; yo era mi propio jefe. Yo era la más hermosa y la mujer mejor vestida de mi tiempo. Y tenía riquezas, fama y fortuna, pero encontré que no me las pude llevar al morir. Oh, Señor, el infierno es horrible. No tengo descanso ni de dí ni de noche. Estoy siempre en dolor y tormento. Ayúdame Señor,” gritó ella.

La mujer miró hacia Jesús con muchos deseos y dijo, “Mi dulce Señor, si solamente te hubiera escuchado! Me arrepiento por siempre. Yo planeaba servirte algún día cuando estuviera lista. Yo pensé que tu siempre me estarías esperando, pero que equivocada que estaba!

Debido a mi belleza, yo era una de las mujeres más buscada de mi tiempo. Yo sabía que Dios me llamaba a arrepentirme. Toda mi vida me atraía con cuerdas de amor y pense que yo podía utilizar a Dios como utilizaba a todos los demás, que El siempre estaría esperándome. Oh si, yo utilicé a Dios! El trataba tanto para conseguir que yo le sirviera, y todo el tiempo yo pensé que no lo necesitaba. Oh qué equivocada estaba! satanás comenzó a utilizarme, y comencé a servir a satanás más y más. Al final lo amaba más que a Dios. Yo amaba el pecar y no quería volverme hacia Dios.”

“Satanás utilizó mi belleza y mi dinero, y todos mis pensamientos estaban puestos en todo el poder que él me daría. Aún así, Dios continuaba llamándome, pero yo pense, tengo el mañana u otro día.

Y un día mientras viajaba en un auto, mi chofer chocó contra una casa, y morí. “Señor por favor dejame salir”! Mientras hablaba sus manos delgadas y brazos se extendieron hacia Jesús mientras las llamas continuaban quemándola.

Jesús dijo, “El juicio ha sido determinado.” Las lágrimas corrían por sus mejillas según nos movíamos a la otra fosa. Yo lloraba por dentro debido a los horrores del infierno. “Señor Jesús,” yo grité, “El tormento es muy real. Cuando un alma viene a este lugar, no hay esperanza, vida, o amor. El infierno es demasiado real.” No hay salida, yo pensé. Ella tiene que quemarse para siempre en estas llamas.

“El tiempo se está acabando,” dijo Jesús. “Nosotros regresaremos mañana.”

Amigo, si estás viviendo en pecado, por favor arrepiéntete. Si habías nacido de nuevo y le diste la espalda a Dios, arrepiéntete y retorna a El ahora mismo. Vive una vida buena y afírmate en la verdad. Despierta antes que sea muy tarde y vivirás para siempre con el Señor en el cielo.

Jesús habló otra vez, “El infierno tiene un cuerpo (como una forma humana) acostado de espalda en el centro de la tierra. El infierno está moldeado como un cuerpo humano muy grande y con muchos cuartos de tormento.”

“Acuérdate de decirle a la gente de la tierra que el infierno es real. Millones de almas perdidas están aquí, y cada día llegan más. El Día del gran Juicio, la muerte y el infierno serán lanzados en el lago de fuego y esa será la segunda muerte.”
 

Capítulo 3: La pierna derecha del infiernoDesde la noche anterior cuando estuve en el infierno no he podido dormir ni comer. Cada día revivo el infierno. Cuando cerraba mis ojos todo lo que podía ver era el infierno. Mis oídos no podían dejar de escuchar los gritos de los condenados. Así como un programa de televisión, yo revivía una y otra vez todas las cosas que había visto en el infierno. Todas las noches estaba en el infierno, y de día, trabajaba para encontrar las palabras correctas para explicarle estas cosas tan terribles al mundo.

Jesús se me apareció otra vez y me dijo, “Esta noche vamos a entrar en la pierna derecha del infierno, mi hija. No tengas temor, pues yo te amo y estoy contigo.”

El rostro del Señor estaba triste, y sus ojos estaban llenos de mucha ternura y un profundo amor. Aunque los que estaban en el infierno estaban perdidos para siempre, yo sabía que El todavía los amaba y los seguiría amando por toda la eternidad.

“Mi hija,” el dijo, “Dios, nuestro Padre, le ha dado a cada uno de nosotros una voluntad para que escojamos de servirle a El o a satanás. Sabes, Dios no hizo el infierno para su pueblo. Satanás engaña a muchos para que le sigan, pero el infierno fue hecho para satanás y sus ángeles. No es mi deseo, ni el deseo de mi Padre, que alguien perezca.” Lágrimas de compasión corrían por las mejillas de Jesús.

El comenzó a hablarme otra vez, “Acuérdate de mis palabras, en los días por venir, mientras te enseño el infierno. Yo tengo todo poder en el cielo y en la tierra. Habrán tiempos cuando te sentirás como que te he abandonado, pero no es así. En ocasiones seremos vistos por las fuerzas malignas, y las almas perdidas, mientras que en otras ocasiones nadie nos vera. No importa a donde vayamos, ten paz y no temas en seguirme.”

Salimos juntos. Yo lo seguí de cerca y lloraba. Durante días había estado llorando, y no podía deshacerme de la presencia del infierno que estaba siempre delante de mi. En mi interior yo lloraba. Mi espíritu estaba muy triste.

Llegamos a la pierna derecha del infierno. Mirando hacia adelante, yo ví que estábamos en un camino seco y quemado. El aire sucio estaba lleno de gritos y un olor a muerte estaba por doquier. El olor era a veces tan repugnante que me enfermaba el estómago. Había oscuridad en todos los lugares a excepción de la luz que emanaba del rostro de Jesucristo y de las fosas de fuego, que se veían en todas partes de ese lugar hasta donde alcanzaba nuestra vista.

De pronto, delante de nosotros comenzaron a pasar demonios de toda clase . Algunos diablillos restrillaban sus dientes al pasar. Espíritu de demonios de todos los tamaños y formas hablaban entre ellos. Delante de nosotros, un demonio grande le estaba dando órdenes a demonios pequeños. Nos paramos a escuchar y Jesús dijo, “Aquí también hay un ejército invisible de fuerzas malignas que no se ven aquí, demonios tales como espíritus malignos de enfermedad.”

“Anda, le dijo el demonio grande a los duendes y diablos más pequeños. “Hagan muchas cosas malas, rompan los hogares y destruyan familias, seduzcan a los cristianos débiles, mal informen y extravién a todos los que puedan. Ustedes tendrán su recompensa cuando regresen. Acuérdense, que deben de tener cuidado de aquellos que genuinamente han aceptado a Jesús como su Salvador. Ellos tienen el poder para expulsarlos. Vayan por toda La tierra. Yo tengo muchos más de ustedes alli y tengo otros más por enviar. Acuérdense, somos sirvientes del príncipe de las tinieblas y de los poderes de los aires.”

Entonces, las formas malignas comenzaron a volar hacia arriba y a salir del infierno. Puertas, en la parte alta de la pierna derecha del infierno se abrían y se cerraban rápidamente para dejarlos salir. Otros subieron y salieron del túnel en forma de embudo por el cual habíamos bajado.

Voy a tratar de describirles la apariencia de estos seres malignos. El que estaba hablando era muy grande, del tamaño de un oso, de color marrón, con la cabeza como un murciélago y sus ojos estaban colocados bien adentro de su rostro belludo. De sus costados colgaban unos brazos belludos y de los cabellos de su cara salían colmillos.

Otro era pequeño como un mono, con brazos bien largos y cabellos sobre todo su cuerpo. Su cara era pequeña y tenía una nariz puntiaguda. No pude ver los ojos en ninguna parte de su ser.

Otra tenía una cabeza grande con orejas largas y un rabo largo, mientras que otro era grande como un caballo y tenía una piel suave. La visión de estos demonios y espíritus malos así como el olor terrible que salía de ellos, me enfermó del estómago. Donde quiera que veía habían demonios y diablos. El mas grande de ellos, según me conto Jesús, estaba recibiendo órdenes directamente de satanás.

Jesús y yo caminamos por el camino hasta que llegamos a otra fosa. Gritos de dolor, sonidos de dolores inolvidables, se escuchaban por doquier. Mi Señor, qué viene después? yo pensé.

Caminamos y pasamos directamente delante de algunos de los seres malignos (parecían que no nos veían) y nos paramos delante de otra fosa de fuego y azufre. En esta otra fosa había un hombre con un cuerpo grande. Lo escuché predicando el evangelio. Yo miré a Jesús espantada esperando que me diera una respuesta, pues El siempre conocia mis pensamientos. El me dijo, “Cuando este hombre estaba en la tierra, era un predicador del evangelio. En un tiempo habló la verdad y me sirvió.” Yo me preguntaba por qué razón este hombre estaba en el infierno. El era como de seis pies de alto y su esqueleto era de un color gris y sucio como una piedra sepulcral y partes de sus ropas todavía colgaban de él.

Yo me preguntaba porque las llamas habían dejado estas ropas rotas y andrajosas y no las había quemado. Su carne en fuego colgaba de él y su cráneo también estaba en fuego. Un olor terrible emanaba de él. Vi como el hombre extendía sus manos como si estuviera cargando un libro y comenzaba a leer escrituras de un libro simulado. Otra vez, me acordé de lo que dijo Jesús:

“Tu tienes todos tus sentidos en el infierno, y son más efectivos aquí.”

El hombre leía escritura tras escritura, y yo pensé que eso era bueno. Jesús le dijo, con grande amor en su voz, “Paz, estad quieto.” Inmediatamente, el hombre dejó de hablar y se volvió lentamente para mirar a Jesús.

Yo vi el alma del hombre dentro de su esqueleto. El le dijo al Señor, “Señor, ahora le voy a predicar la verdad a toda la gente. Ahora, Señor, estoy listo para ir y contarle a otros de este lugar. Yo se que cuando estaba en la tierra yo no creí que había un infierno, ni tampoco que tu venías otra vez. Esto era lo que la gente quería escuchar y yo comprometí la verdad con la gente de mi iglesia. Yo se que no me gustaba nadie que fuese de diferente raza, o color de piel y causé que muchos se apartaran de ti. Yo hice mis propias reglas sobre el cielo y sobre el bien y el mal. Yo se que dirigí a muchos hacia el mal y causé que muchos cayeran y se apartaran de tu Santa Palabra, y tomé dinero de los pobres. Pero, Señor, déjame salir, y haré lo correcto. No tomaré más dinero de La iglesia. Yo ya estoy arrepentido. Yo amo La gente de todas las razas y colores.”

Jesús dijo: “No solamente distorsionaste y malinterpretaste la Santa Palabra de Dios, sinó que mentiste al decir que no conocias la verdad. Los placeres de la vida fueron mas importantes para ti que la verdad. Yo mismo te visité y traté de conseguir que regresarás, pero tu no me escuchaste. Te fuiste por tu propio camino y la maldad era tu Señor. Tu conocias la verdad, pero no te arrepentías, ni regresabas a mi. Yo estaba presente todo el tiempo y te esperé. Yo quería que tu te arrepintieras, pero no lo hiciste. Y ya el juicio ha sido dado.”

Había pena en el rostro de Jesús. Yo sabía que si el hombre hubiera escuchado el llamado del Señor, él no estaría aquí ahora. Oh, pueblo, por favor escuchen.

Jesús le habló al descarriado otra vez: “Tu debiste haber dicho la verdad y así hubieras guiado a muchos hacia la justicia con la Palabra de Dios, que enseña que todos los incrédulos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre.

Tu conocías el camino de la cruz. Tu conocías el camino de la justicia. Tu sabías que tenías que predicar la verdad. Pero satanás llenó tu corazón de mentiras, preferiste el pecado. Debiste haberte arrepentido con sinceridad y no a medias. Mi Palabra es verdadera. Esta no miente, y ahora es muy tarde, muy tarde.”

Este hombre amenazó a Jesús con sus puños y lo maldijo, pero aún así Jesús exclamo: “Mi Padre, ten misericordia.”

Con mucha tristeza, Jesús y yo caminamos hacia la próxima fosa. El predicador descarriado todavía seguía maldiciendo a Jesús en su íra. Mientras caminábamos por las fosas de fuego, las manos de los perdidos se extendían para tocar a Jesús, y le rogaban a gritos que tuviera misericordia. Sus manos y brazos de huesos estaban grises y negros del fuego- no había carne viva o sangre, u órganos, solamente la muerte. Yo lloraba por dentro, “Oh tierra, arrepiéntete. Si no lo haces vendrás a este lugar. Detente, antes de que sea muy tarde.

Nos paramos en otra fosa. Sentía tanta pena y tristeza por todos ellos que estaba físicamente débil y casi no me podía parar. Tanto llanto me conmovió y dije “Jesús, me duele tanto en mi interior.”

Desde la fosa una mujer le habló a Jesús. Ella estaba parada en el centro de las llamas, y éstas cubrían todo su cuerpo. Sus huesos estaban llenos de gusanos y carne muerta. Mientras las llamas se prendían a su alrededor, levantó sus manos hacia Jesús, gritando, “Sácarne de aqui. Yo te doy mi corazón ahora, Jesús, ahora le contaré a otros de tu perdón. Yo testificaré de ti. Te ruego, por favor déjame salir.”

Jesús dijo, “Mi palabra es verdad, y ésta declara que todos tienen que arrepentirse y dejar sus pecados, y pedirme que entre en sus vidas, si quieren escapar de este lugar. Por medio de mi sangre hay perdón de pecados. Yo soy fiel y justo y perdonaré a todos los que vienen a mi. Yo no los echaré fuera.”

El dio la vuelta, miró a la mujer y dijo, “Si tu me hubieras escuchado y hubieras venido a mí arrepentida, yo te hubiera perdonado.”

La mujer preguntó, “Señor, no hay manera de salir de aquí?”

Jesús habló bien suavemente. “Mujer,” le dijo, “Se te dieron muchas oportunidades para arrepentirte, pero tu endureciste tu corazón y no lo hiciste. Y tu sabes que mi palabra dice que “todos los adúlteros tendrán su parte en el lago de fuego.”

Jesús se dirigió a mi y dijo, “Esta mujer tuvo muchas relaciones pecaminosas con muchos hombres, y causó que muchos hogares se desbaratáran. Sín embargo, a pesar de todo eso, todavía la amo. Yo la busqué no para condenarla, sino para salvarla. Yo le envié muchos de mis siervos para que se arrepintiera de sus malos caminos, pero no quiso. Cuando era una mujer joven la llamé, pero ella continuó haciendo el mal. Ella hizo muchas cosas malas, sin embargo, yo la hubiera perdonado si hubiera venido a mi. Satanás entró en ella, y creció en amargura, y no quiso perdonar a otros.

Ella iba a la iglesia solamente a buscar hombres, y los seducía. Si solamente hubiera venido a mi, sus pecados hubieran sido lavados por mi sangre. Parte de ella me quería servir, pero no podemos servir a Dios y a satanás a la misma vez. Cada persona tiene que escoger a quien va a servir.”

“Señor,” yo grité, “dame fuerzas para seguir.” Yo estaba temblando desde mi cabeza hasta los pies debido a los horrores del infierno.

Jesús me dijo: “Paz, estad quieta.”

“Ayudame, Señor.” grite. “Satanás no quiere que nosotros sepamos la verdad del infierno. En mis sueños mas atrevidos jamás pensé que el infierno fuera así. Querido Jesús, cuándo terminará esto?

“Mi hija,” respondió Jesús, “solamente el Padre sabe cuando vendrá el fin.” Después me habló otra vez y me dijo, “Paz, estad quieta.” Una gran fortaleza vino sobre mi.

Jesús y yo caminamos por las fosas. Yo quería jalar del fuego a cada persona que pasaba y traerlos ligeramente a los pies de Jesús. Lloré mucho por dentro. Pensé dentro de mi, yo no quiero que mis hijos vengan jamás a este lugar.

Al fin, Jesús se dirigió a mi y dijo calladamente, “Mi hija, iremos ahora a tu hogar. Mañana por la noche regresaremos a esta parte del infierno.”

De regreso a mi hogar, lloré y lloré. Durante el día reviví el infierno y los horrores de todas las gentes que se encuentran allí.

Durante el día le conte a todos acerca de lo que ví en el infierno. Yo les dije que el dolor del infierno es increíble.

A los que están leyendo este libro, por favor, yo les ruego, arrepiéntanse de sus pecados, clamen a Jesús y pidanle que les salve, clamen a El hoy. No esperen hasta mañana. El mañana quizas no llegue. El tiempo se termina ligeramente. Caigan de rodillas y sean limpios de sus pecados. Sean buenos los unos con los otros. Por el bien de Jesús, sean bondadosos y perdónense los unos a los otros. Si está enojado con álguien, perdónenlo. No vale la pena ir al infierno por un enojo. Perdonen como Jesucristo nos perdona de nuestros pecados. Jesús es poderoso para sostenernos si es que tenemos un corazón arrepentido y dejamos que su sangre nos limpie de todo pecado. Amen a sus hijos y a su prójimo como así mismo.

El Señor de la iglesia dice, “arrepiéntanse y sean salvos.”

Capítulo 4:  Más fosasLa proxima noche, Jesús y yo, regresamos a la pierna derecha del infierno. Vi, como antes, el amor que Jesús tenía por las almas que estaban perdidas en el infierno. Y senti su amor por mí y por todos los que viven en 1a tierra.

“Hija,” me dijo, “No es la voluntad de Dios qu nadie perezca. Satanás engaña a muchos y ellos le siguen. Pero Dios es perdonador. El es un Dios de amor. Si estos hubieran venido verdaderamente al Padre y se hubieran arrepentido, El los hubiera perdonado.” Una gran ternura cubría el rostro de Jesús mientras El decia, “Mi Padre, ten misericordia.”

Otra vez pasamos por las fosas en fuego y pasamos por medio de mucha gente como las que describí anteriormente. Mi Señor, mi Señor, que horror es esto yo pensé. Caminamos y caminamos pasando por muchas almas quemándose en el infierno.

Durante todo el camino se extenían manos ardientes hacia Jesús. Donde antes hubo carne, ahor solo habían huesos y una masa gris con carne quemándose y pudriéndose y colgando en pedazos. Dentro del marco de la forma de su esqueleto había un alma como vapor de un color gris y sucio dentro de un esqueleto seco para siempre. Yo podía sentir, por sus gritos, que ellos percibían el fuego, los gusanos, el dolor, y la falta de esperanza. Sus gritos llenaban mi alma con un dolor tan grande que no puedo describirlo.

Si solamente ellos hubiera escuchado, yo pensé, no estarían en este lugar. Yo sabía que los que estaban perdidos en el infierno tenían todos sus sentidos. Ellos se acuerdan de todo lo que se les dijo y sabían que no había manera de escapar de las llamas y que estaban perdidos para siempre.

Sin embargo, aunque sin esperanza, todavía le pedían a Jesús misericordia.

Nos paramos en la proxima fosa. Era exactamente como todas las demás y adentro estaba la forma de una mujer (lo supe por la voz). Ella gritó tras Jesús para ser librada de las llamas.

Jesús miró a la mujer con amor y dijo, “cuando estabas en la tierra, te llamé y te llamé para que vinieras a mi. Yo te rogué que arreglaras tu corazón conmigo antes que fuera muy tarde. Muchas veces te visite a media noche para hablarte de mi amor. Yo te busque, te amé y te traje hacia mi por mi Espíritu.

‘Si Señor,’ dijiste, ‘yo te seguiré,’ con tus labios dijiste que me amabas, pero tu corazón no lo decia. Yo sabía donde estaba tu corazón. Yo muchas veces te envié mis mensajeros para que te dijeran que te arrepintieras de tus pecados y vinieras a mi, pero no quisiste escucharme. Yo quería usarte para que le ministraras a otros, para ayudar a otros a encontrarme. Pero tu querías más al mundo que a mi. Yo te llamé, pero tu no me escuchaste, ni tampoco quisiste arrepentirte de tus pecados.”

La mujer le dijo a Jesús, “tu te acuerdas Señor, como yo fui a la iglesia y era una mujer buena. Yo me uní a la iglesia. Yo fui miembro de tu iglesia. Yo sabia que tu llamamiento estaba sobre mi vida. Yo sabia que tenía que obedecer a ese llamado a cualquier costo, y asi lo hice.”

Jesús dijo, “Mujer, estás llena de mentiras y pecados. Yo te llamé, pero tu no me escuchaste! Es verdad, fuiste miembro de una iglesia, pero ser miembro de una iglesia no te lleva al cielo. Tus pecados eran muchos y no te arrepentiste. Tu causaste que otros tropezaran con mi palabra. Ya no perdonabas a los que te herían. Tu pretendías amarme y servirme cuando estabas con los cristianos, pero cuando estabas lejos de los cristianos tu mentiste, engañaste y robaste. Tu te entregaste a espíritus de seducción y gozabas de tu doble vida. Tu conocias el camino recto y angosto.”

Jesús dijo, “También tenías una doble lengua. Hablabas de tus hermanos y hermanos en Cristo. Tu los juzgabas y creías que eras mejor que ellos, cuando en tu corazón había un gran pecado. Esto yo lo se, tu no escuchaste mi dulce Espíritu de compasión. Tu juzgabas lo externo de una persona sin tener en cuenta que muchos eran hijos de la fe. Tu eras bien dura.

Si, decías que me amabas con tus labios, pero tu corazón estaba lejos de mi. Tu conocias las cosas de Dios y las comprendías. Tu jugaste con Dios, pero Dios todo to sabe. Si tu hubieras servido a Dios con sinceridad, no estuvieras hoy en este lugar. No puedes servir a satanás y a Dios a la misma vez.”

Jesús se dio vuelta hacia a mi y dijo, “muchos en los días postreros se apartaran de la fe, escuchando espíritus de mentiras y servirán al pecado. Salid de en medio de ellos, apartense de esos caminos y no caminen sus caminos.”Cuando nos alejamos, la mujer comenzó a maldecir a Jesús. Ella dió gritos de ira. Nosotros seguimos caminando. Mi cuerpo estaba muy débil.

En La próxima fosa estaba la forma de otro esqueleto. Yo sentía el olor de la muerte, aún antes de llegar allí. Este esqueleto se parecía a los demás.

Yo deseaba saber lo que esta alma había hecho para estar perdida y sin esperanza y sin futuro, y estar por la eternidad en este terrible lugar. El infierno es eterno. Mientras escuchaba los llantos de las almas en tormentos, yo también lloré.

Yo escuchaba mientras una mujer le hablaba a Jesús desde las llamas de la fosa. Esta estaba mencionando la Palabra de Dios. Yo pregunte, “Querido Señor, qué hace ella aquí?” “Escucha,” dijo Jesús. La mujer dijo, “Jesús es el camino, la verdad y la vida. Nadie puede venir a Cristo sino es por medio de El. Jesús es la luz del mundo. Ven a Jesús, y El te salvará.” Cuando ella habló muchas de las almas perdidas a su alrededor la escuchaban. Algunos le hablaban mal y la maldecian. Otros le pidieron que cesara y otros decían, ” verdad que hay esperanza? o “Jesús, ayúdanos.” El aire estaba lleno de muchos llantos de dolor.

Yo no entendía lo que estaba pasando. Yo no sabía porque la mujer estaba predicando el evangelio aquí. El Señor conocia mis pensamientos y me dijo: “Hija, yo llamé a esta mujer a la edad de treinta años para predicar mi palabra y ser un testigo del evangelio. Yo Ilamo a diferentes personas a trabajar en mi cuerpo con diferentes propósitos. Pero si una mujer, muchacho o muchacha no quiere mi Espíritu, yo me alejo.”

“Si, ella respondió a mi llamado por muchos años, y creció en el conocimiento del Señor. Ella conocia mi voz e hizo muchas cosas buenas para mi. Ella estudió la Palabra de Dios. Ella oraba con frecuencia, y muchas de sus oraciones fueron contestadas. Ella le enseñó a mucha gente el camino de la santidad. Ella fue fiel en su hogar.” “Los años pasaron hasta que un dia averiguó que su esposo le estaba siendo infiel con otra mujer. Y aunque él le pidió perdón, ella se endureció y no quiso perdonarlo y tampoco salvar su matrimonio. Es verdad, su esposo estaba mal y había cometido un gran pecado.”

“Pero esta mujer conocia mi palabra. Ella sabía que tenía que perdonar y que con cada tentación hay un camino de escape. Su esposo le pidió que lo perdonara. Ella rehusó a hacerlo. El resultado fue que su ira sembró raíces. La rabia creció dentro de ella. Ella no quiso entregarme su ira. Ella cada día se volvió mas amargada y dijo en su corazón, yo aqui estoy sirviéndole a Dios totalmente, y mi esposo está saliendo con otra mujer! Tu crees que eso está bien? Ella me dijo.”

“Yo le dije, ‘No, no está correcto. Pero el vino a ti y se arrepintió y te dijo que jamás lo volverla a hacer’.” “Yo le dije, ‘hija, mírate por dentro, y ve que tu misma has causado esto’.”

“No, yo no, Señor, ‘dijo ella,’ yo soy la santa, y él es el pecador. ‘Ella no me quiso escuchar’.” “El tiempo pasó, y rehusó orar o leer la biblia. Ella sentía ira, no solamente con su esposo, sino que también con los que estaban a su alrededor. Ella citaba las Escrituras, pero no perdonaba a su esposo.”

“Ella no me escuchaba. Su corazón se llenó de amargura y un gran pecado entró en él. En el corazón donde en un tiempo hubo amor, creció el homicidio y un día en su ira, ella mató a su esposo y a la otra mujer. Satanás se posesionó completamente de ella y ella se suicidó.”

Yo miré a aquella alma perdida por haber dejado a Cristo y así se condenó para siempre en las llamas y en dolor. Yo escuché cuando ella le respondió a Jesús.

Ella dijo, “Yo perdonaré ahora, Señor, déjame salir. Yo te obedeceré ahora. Ves, Señor, estoy predicando tu palabra ahora. En un par de horas vendrán demonios a atormentarme más severamente. Ellos me torturarán durante horas ellos me torturarán porque yo he estado predicando tu palabra y por eso mi tormento será peor. Por favor, Señor, te lo ruego, déjame salir.”

Lloré por la mujer en la fosa y le pedí al Señor que me mantuviera de toda amargura de corazón. Yo dije, “Señor Jesús, no permitas que el odio entre en mi corazón.” Jesús dijo, “Ven, sigamos adelante.”

En la proxima fosa estaba el alma de un hombre envuelto en su forma de esqueleto y gritandole a Jesús. “Señor,” gritó “Ayúdame a entender porque estoy en este lugar.” Jesús dijo, “Sea la paz. Tu sabes por qué estás aqui.”

“Déjame salir y seré bueno,” rogó el hombre. El Señor le dijo, “Aún en el infierno sigues mintiendo.” Jesús se dirigió a mi y dijo, “Este hombre tenía 23 años cuando llegó aquí. El no escuchará mi evangelio. El escuchó mi palabra muchas veces y estuvo frecuentemente en mi iglesia. Yo lo traje con mi Espíritu para salvarlo, pero el quería el mundo y sus deseos. Le gustaba tomar licor y no quería responder a mi llamado. Un día me dijo, ‘Yo viviré mi vida para ti, un día, Jesús.’ Pero ese día nunca llegó. Una noche después de una fiesta se mató en un accidente de automóvil. Satanás lo engañó hasta el final.”

“El murió instantáneamente. El no quiso escuchar mi llamado. Otros, también murieron en el accidente. El trabajo de satanás es matar, robar, y destruír. Si solamente este joven hubiera escuchado! la voluntad del Padre es que ninguno perezca. Satanás quería el alma de este hombre y la destruyó por medio del descuido, pecado y bebidas intoxicantes. Muchos hogares y vidas son destruídas todos los años por el alcohol.”

Si la gente pudiera darse cuenta que los deseos y concupiscencias de este mundo duran solamente por un tiempo! Si tu vienes al Señor Jesús, El te librará del alcohol. El será tu amigo. Acuérdate, El te ama, y El también tiene el poder para perdonar tus pecados.

Cristianos casados, Jesús les amonesta a no cometer adulterio. Y el desear a alguien del sexo opuesto, aún cuando no cometan adulterio, puede ser adulterio en tu corazón.

Jóvenes, no se acerquen a las drogas y a los pecados sexuales. Si has pecado, Dios te perdona. Clama a El hoy, mientras hay tiempo. Busquen a buenos cristianos adultos y pregúntenles si pueden hablar con ellos de sus problemas. Se van a alegrar de haber tomado el tiempo ahora, mientras están en este mundo y antes que sea muy tarde. Satanás viene como angel de luz para engañar al mundo. No es de sorprendernos que los pecados de este mundo se veían tentadores para este joven, aun cuando él conocia La Santa Palabra de Dios. Una fiesta más, el penso, Jesús lo comprenderá. Pero la muerte no tiene misericordia. El esperó demasiado.

Yo contemplé el alma del hombre y pense en mis propios niños que pronto tendrán 23 años. ” Dios, que ellos te sirvan!” Yo se que muchos de ustedes que están leyendo este libro tienen seres amados, quizas niños, que ustedes no quieren que se vayan al infierno. Háblenles de Jesús antes de que sea muy tarde. Pídanles que se arrepientan de sus pecados y que Dios los perdonará y los santificará.

Los gritos del hombre quedaron dentro de mi por muchos días. Yo jamás olvidaré sus clamores de pesar. Me acuerdo de su carne colgando y quemándose en las llamas. Yo no me puedo olvidar de la pudredumbre, el olor a muerte, agujeros donde hubieron ojos, almas grises y sucias y los gusanos que se arrastraban por los huesos. Cuando salimos para la proxima fosa, la forma del joven extendió sus brazos hacia Jesús en forma de ruego.

“Querido Señor,” yo ore, “dame las fuerzas para seguir.” Yo escuché la voz de una mujer clamando desesperadamente. Los gritos de muerte se escuchaban en todos los lugares. Pronto llegamos a la fosa donde estaba la mujer. Ella estaba rogando con toda su alma para que Jesús la sacara de aquel lugar. Su ser estaba conmovido por los sollozos y había un gran dolor en su voz. Yo sabía que estaba sufriendo mucho.

Yo dije, “Jesús, no hay algo que tu puedas hacer?” Jesús entonces le habó a ella “Cuando estabas en la tierra” el dijo, “yo te llamé y llamé para que tu vinieras a mi. Yo te rogue que arreglaras tu corazón conmigo, que perdonaras a otros, que hiecieras lo correcto y evitaras el pecado. Yo hasta te visité a media noche y te traje por mi Espíritu de tiempo en tiempo. Con tus labios decías que me amabas, pero tu corazón estaba lejos de mi. No sabías que de Dios nada se puede esconder? Tu engañaste a otros pero a mi no me pudiste engañar. Envié a otros que te pidieran que te arrepintieras, pero tu no los escuchaste. Tu no escuchaste, tu no viste, y en tu ira los despreciaste. Te coloque donde podías escuchar mi Palabra. Pero tu no me dabas tu corazón.

Tu no estabas arrepentida, ni te avergonzabas de lo que estabas hablando. Tu endureciste tu corazón y me rechazaste. Ahora estás perdida para siempre. Debiste haberme escuchado.”Al oir esto, miró a Jesús y lo comenzó a insultar y maldecir. Yo sentí la presencia de malos espíritus y sabía que eran ellos los que maldecian y hablaban de esa manera.

Que triste es estar perdido para siempre en el infierno! Resistid al diablo, mientras puedan y el huirá de vosotros.

Jesús dijo, “El mundo y todo lo que en él hay pasará, pero mi Palabra no pasará.”
 

Capítulo 5: El túnel del temorYo traté de acordarme de las prédicas que he escuchado acerca del infierno, pero jamás había escuchado las cosas tan terribles que el Señor me había enseñado aquí. El infierno era infinitamente peor de lo que alguien podría pensar o imaginarse. Me duele mucho al saber que las almas que hoy están en tormento en el infierno, lo estarán por toda la eternidad. No hay manera de escapar.

Yo he decidido hacer todo lo que está en mi poder para salvar a las almas de estos horrores. Tengo que predicar el evangelio a todos los que encuentre, pues el infierno es un lugar espantoso, y este es un reporte verdadero. Se da cuenta usted de lo que estoy dieciendo? Si los pecadores no se arrepienten y creen en el Evangelio, de seguro que terminarán en este lugar.

Cree en el Señor Jesucristo y clama a El para que te salve de tu pecado. Lee los capítulos 3 y 14 de Juan, y lee este libro completo para que entiendas más del infierno y del más allá. Mientras lees, ora para que Jesús entre a tu corazón y lave tus pecados antes que sea demasiado tarde.

Jesús y yo continuamos caminando por el infierno. El camino estaba quemado, seco, con grietas, y la tierra estéril. Vi una línea de fosas tanto como mi vista podía alcanzar a ver. Yo estaba muy cansada, mi corazón y mi espíritu estaba quebrantado por todo lo que había visto y oído, sin embargo, todavía había más por delante.

Yo lloré “Jesús dame las fuerzas para seguir.” Yo caminaba cerca de Jesús mientras El me guíaba. Yo estaba llena de dolor por todas las cosas terribles que había visto. Yo pensaba dentro de mi, si el mundo me creería. Miré hacia mi izquierda, y mi derecha y detrás de mi habían fosas de fuego hasta donde mis ojos podían alcanzar a ver. Yo estaba rodeada por el fuego, las llamas y las almas ardientes. Grité del mismo terror. El horror y la realidad de lo que yo veía era más que lo que podía soportar.

“Oh tierra, arrepiéntete,” yo exclamé. Un llanto grande estremeció mi espíritu mientras caminaba hacia adelante con Jesús. Yo deseaba saber que sería lo próximo. Yo quería saber lo que mi familia y mis amigos estaban haciendo . . . oh, cómo los amaba! Me acordé como había pecado antes de volver a Jesús y le daba gracias a Dios que había regresado antes que fuera muy tarde.

Jesús dijo, “Estamos por entrar en un túnel que nos llevará al vientre del infierno. El infierno está formado como un cuerpo humano en el centro de la tierra. El cuerpo está acostado de espalda con ambas manos y piernas estiradas. Así como tengo un cuerpo de creyentes, el infierno tiene un cuerpo de pecado y muerte. Así como el cuerpo de Cristo es edificado diariamente, asi también el cuerpo del infierno es edificado diariamente.”

Durante el camino hacia el túnel pasamos por las fosas en fuego, con los gritos y ayes de los perdidos en mis oídos. Muchos clamaban a Jesús, según íbamos pasando. Otros trataron de salir de las fosas de fuego para poder alcanzarlo, pero no podían. Mi corazón clamaba, “Mu tarde, muy tarde.”

En el rostro de Jesús se veía tristeza mientras El caminaba. Me acuerdo haber visto las fosas de fuego y me acordaba de las muchas veces que hicimos parrilladas en nuestro patio como se veía el carbón rojo y ardiente aún después de horas de haber sido apagado. Se parecía mucho a lo que estaba viendo aqui en el infierno.

Me sentí tan agradecida cuando entramos al túnel. Yo pensé, el túnel no puede ser peor que las fosas. Pero que equivocada estaba!

Tan pronto entramos, comencé a ver culebras y ratas grandes así como muchos espíritus malos, todos huyendo de la presencia del Señor. Las culebras nos siseaban y las ratas chillaban. Habían muchos sonidos malignos. Habían sombras oscuras a nuestro alrededor. Jesús era La única luz que se veía en el túnel. Yo me quedé tan cerca de Jesús como me fue posible.

Habían demonios y diablos por todos lados de esta caverna, y todos estaban saliendo hacía algún lugar, por arriba y fuera del túnel. Después descubrí que estos espíritus malos estaban saliendo hacia la tierra para cumplir las órdenes de satanás.

Jesús, sintiendo mi temor de este lugar oscuro, húmedo y sucio me dijo: “No temas, pronto llegaremos al final del túnel. Yo tengo que mostrarte estas cosas. Ven y sigueme.”

Cerca de nosotros se arrastraban culebras grandes. Algunas de éstas eran de cuatro pies de ancho y veinticinco de largo. El aire estaba lleno de olores densos y sucios y los espíritus malos estaban por todos lados.

Jesús habló, “Pronto estaremos en el vientre del infierno. Esta parte del infierno tiene 17 millas de alto y tres millas redondas, como un círculo.” Jesús me dio las medidas exactas.

Yo voy a tratar, hasta donde mis habilidades me permitan, de contar y escribir lo que ví y escuché. Lo haré para la gloria del Padre, La gloria del Hijo y La gloria del Espíritu Santo. Que sea hecha Su voluntad.

Yo sabia que Jesús me estaba enseñando todas estas cosas para que amonestara, a los hombres y mujeres del mundo a evadir el infierno a todo costo. Mi amado, si estás leyendo esto y no conoces a Jesús, para ahora mismo, arrepiéntete de tus pecados e invitalo a ser tu Salvador.
 

Capítulo 6: La actividad del infiernoDelante de nosotros podía ver una luz amarilla y opaca. Jesús y yo habíamos salido del tunel del temor y ahora estábamos parados en un borde y mirábamos hacia el vientre del infierno. Hasta donde yo podía ver, no había mucha actividad en el centro (o vientre) del infierno. Nos detuvimos y Jesús habló.

“Yo te voy a llevar por el vientre del infierno y te voy a revelar muchas cosas. Ven y sigueme.” Los dos caminamos hacia adelante.

Jesús dijo, “delante de nosotros hay muchos terrores. No es La ficción de la imaginación de alguien-son reales. Asegúrate de contarle a tus lectores que los poderes demoníacos son reales. Diles también que satanás es real y los poderes de las tinieblas son reales, pero diles que no se desesperen, porque si mi pueblo, que está llamado por mi nombre, se humilla, ora y se aparta de sus malos caminos, entonces los escucharé desde los cielos y sanaré su tierra y sus cuerpos. Así como el cielo es real, también el infierno lo es.

Dios quiere que tu sepas del infierno y El te quiere librar de ese lugar. Dios quiere que tu sepas que tienes una salida. Ese camino es Jesucristo, el Salvador de tu alma. Acuérdate, solamente los que tienen sus nombres escritos en el libro de la vida del cordero serán salvos.

Llegamos a la primera actividad en el vientre del infierno. Esta se encontraba a la derecha de donde habíamos entrado y sobre una pequeña colina en una esquina oscura del infierno.

Me acuerdo de las Palabras que me dijo el Señor, “en ocasiones sentirás como que te he abandonado, pero no lo haré.

Acuérdate que yo tengo todo poder en el cielo y en la tierra. En ocasiones los malos espíritus y las almas perdidas no nos verán o sabrán que estamos aquí. No temas, lo que estás por ver es real. Estas cosas están aconteciendo ahora mismo y continuarán sucediendo hasta que la muerte y el infierno sean lanzados dentro del lago de fuego.

Queridos lectores, asegúrense que sus nombres estén escritos en el Libro de la vida del Cordero.

Delante mio se escuchaban voces y el grito de un alma en tormento. Caminamos hasta la pequeña colina y miramos sobre ella. Una luz llenaba el área, y podía ver claramente. El lugar estaba lleno de gritos que jamás uno cree poder escuchar alguna vez. Eran los gritos de un hombre. “Escúchame,” me dijo Jesús, “Lo que estás por ver y escuchar es verdadero. Tomen esta advertencia predicadores del evangelio, porque esto son dichos fieles y verdaderos. Despertad, evangelistas, predicadores, y maestros de mi Palabra, todos los llamados a predicar el evangelio del Señor Jesucristo. Si estás pecando, arrepiéntete o perecerás igualmente.”

Caminamos hasta unos 15 pies de esta actividad. Yo vi unas criaturas vestidas de negro, marchando alrededor de un objeto parecido a una caja. Al examinarla de cerca pude ver que la caja era un ataúd y las criaturas marchando alrededor del ataúd eran demonios. Era un ataúd real, y doce demonios marchaban a su alrededor. Según marchaban estaban cantando y riéndose. Cada uno tenía una lanza aguda en su mano, la cual metían con violencia por unos agujeros de la parte externa del ataúd.

Había una sensación de gran temor en el aire, y yo temblaba delante de lo que veía. Jesús leyó mis pensamientos, pues me dijo, “Hija, hay muchas almas en tormento aquí y hay muchos tormentos diferentes para estas almas. Hay un castigo mas grande para aquellos que predicaron el evangelio y después regresaron al pecado, o para aquellos que no obedecieron el llamamiento de Dios para sus vidas.

De pronto escuché un grito tan desesperado que mi corazón se llenó de espanto. “No hay esperanza, no hay esperanza!”él decia. Este grito sin esperanza procedía del ataúd. Era un llanto interminable de pesar. “Oh, que terrible,” yo exclamé.”Ven,” dijo Jesús, “acerquémonos.” Al decir eso caminó hacia el ataúd y miró hacia adentro. Yo le seguí y también miré. Aparentemente los malos espíritus no nos podían ver.

Un vapor gris y sucio llenaba el interior del ataúd. Este era el alma de un hombre. Mientras miraba, los demonios metían sus lanzas dentro del alma del hombre que se hallaba en el ataúd. Yo jamás me olvidaré del sufrimiento de esta alma.

Yo le dije a Jesús, “Déjalo salir, Señor; déjalo salir.” El tormento de esta alma era un espectáculo terrible, si solamente se pudiera liberar. Le jalé la mano a Jesús y le rogué que dejará salir al hombre del ataúd.

Jesús me dijo, “Mi hija, sea la paz.” Cuando Jesús habló, el hombre nos vío. El dijo, “Señor, Señor, déjame salir, ten misericordia.” Yo miré y vi mucha sangre. Delante de mis ojos había un alma, adentro del alma había un corazón humano del que salpicaba sangre. Las punzadas de las lanzas estaban literalmente traspasando su corazón.

“Yo te serviré ahora, Señor.” El rogó, “Por favor, déjame salir.” Yo sabía que este hombre estaba sintiendo cada lanza que traspasaba su corazón. El Señor dijo, “Es atormentado día y noche. Satanás lo trajo aqui y es satanás quien lo atormenta.”

El hombre exclamó, “Señor, estoy listo para predicar el verdadero evangelio. Yo contaré del pecado y del infierno. Pero por favor, sácarne de aqui.”

Jesús dijo, “Este hombre fue un predicador de la Palabra de Dios. Hubo un tiempo cuando me sirvió con todo su corazón y llevo a muchas personas a la salvación. Muchos de sus convertidos, aún después de haber pasado muchos años, todavía me sirven.

La concupiscencia de la carne y el engañó de las riquezas lo llevaron por el mal camino. El permitió que satanás reinará sobre él. El tenía una iglesia grande, un buen automóvil, y una buena entrada financiera. El comenzó a robar de las ofrendas de la iglesia y a enseñar mentiras. El habló mayormente mitad mentiras y mitad verdades. El no permitió que yo lo corrigiera.

Yo envié a mis mensajeros para que le dijeran que se arrepintiera y predicara la verdad, pero él amaba los placeres de esta vida, más que la vida con Dios. El sabía que no debía de predicar o enseñar otra doctrina que no fuera la verdad que está revelada en la Biblia. Pero antes de morirse dijo que el bautismo con el Espíritu Santo era una mentira y que los que reclamaban tener el Espíritu Santo eran hipócritas. El dijo que se podía ser un borracho y todavía ir al cielo, aún sin arrepentirse.

El dijo que Dios no envia a nadie al infierno-que Dios era muy bueno para hacer eso. Hizo que mucha gente buena cayera de la gracia de Dios. Aún dijo que no me necesitaba, pues él era como un Dios. El ofreció hasta seminarios para enseñar esta doctrina falsa. El pisoteó mi Santa Palabra. Pero aún asi, yo lo continue amando.”

“Mi hija, es mejor no haberme conocido que haberse apartado de servirme,” dijo el Señor.

“Solamente te hubiera escuchado, Señor!” yo lloré. “Si solamente le hubiera importado su alma y las almas de otros”.

“El no me quiso escuchar. Cuando lo llamé, él no me escuchó. El amaba la vida fácil. Lo llamé, y lo llamé al arrepentimiento, pero él no quiso regresar a mí. Un día murió y llegó inmediatamente a este lugar. Ahora satanás lo atormenta por haber predicado mi Palabra y haber salvado almas para mi reino. Este es su tormento.”

Yo miraba los demonios mientras estos continuaban marchando alrededor del ataúd. El corazón del hombre latía y de éste salía verdadera sangre. Jamás me olvidaré de sus gritos de dolor y tristeza.

Jesús miró al hombre en el ataúd con grande compasión y dijo, “La sangre de muchas almas perdidas están sobre las manos de este hombre. Muchas de ellas están en tormento ahora.”.

Jessús y yo continuamos el camino con corazónes adoloridos. Según nos alejabamos, ví a otro grupo de demonios acercarse al ataúd. Eran cerca de tres pies de alto, vestidos con ropas negras, con capuchas negras sobre sus rostros. Se turnaban para atormentar esta alma.

Yo pensé como el orgullo en todos nosotros a veces no nos deja admitir errores y pedir perdón. Rehusamos arrepentirnos y humillarnos, y seguimos como si fuéramos los únicos que tenemos la razón. Pero escuchenme, almas, el infierno es real. Por favor no vayan a ese lugar.

Jesús y yo caminamos a un solar limpio con piedras regadas por todo lugar. Habían paredes bajas en algunos lugares, todas hechas de tierra y de piedra. Una luz muy brillante alumbraba en un area del tamaño de un gran salon de baile.

Jesús me dijo, “Hija, mira las obras de satanás.” Esto es lo que vi y escuché. El aíre estaba lleno de una música hermosa y en el medio del salón de baile, en un piso de baile bien alumbrado habían cinco hermosas bailarinas. Estaban paradas en línea y moviéndose juntas al sonido de la música. Al bailar sonreían. Parecía un concurso de belleza,las mujeres eran esplendorosamente bellas. Es más, eran tan atractivas que no parecían reales.

Yo pensé dentro de mi, Cómo puede algo tan hermoso estar en el infierno? Las ropas que las mujeres vestían eran hermosas y muy costosas. Parecían princesas sin una sola falta. Todo en ellas parecía ser perfecto.

Yo quería saber que hacian ellas en el infierno. No se les veía malignas o pecadoras. Entonces me di cuenta que estaban bailando al movimiento de un fuego y llamas subían y bajaban por sus cuerpos perfectos. Ellas se reían cuando las llamas rodeaban sus cuerpos. Ellas no se quemaban, ni tampoco sentían dolor.

Yo las miraba cuando como de pronto la música paró y el salon de baile quedo en silencio.

Las bellas mujeres en línea se quedaron quietas y miraban a alguien que se acercaba. Una presencia maligna llenó el lugar un mal como el que jamás había experimentado. Y entonces ví la espalda de una persona oscura todo envuelto en sombras, se hayaba de espaldas hacia mi, y estaba vestido con una sotana larga y una capa oscura. A su lado habían dos hombres parados, sus espaldas estaban también hacia mi y Jesús. Yo sabía que ellos no nos podían ver. Jesús dijo, “Velad.”

Yo sabía que la presencia maligna era satanás, pues ahora las hermosas mujeres comenzaron a inclinarse delante de él y a cantar, ” satanás, salve, satanás!”

Satanás comenzó a hablar, diciendo, “Mis hijas, ustedes han obedecido mis mandamientos y están listas para salir a la tierra para hacer mi voluntad. Se les han sido dado los poderes de las tinieblas y tienen todos los recursos del infierno para respaldarlas en vuestro trabajo.”

Satanás se rió malignamente y dijo, “y ahora, para recordarles a ustedes de mi poder, les voy a demostrar lo que sucederá si no me obedecen explícitamente. Satanás batió sus manos sobre ellas y comenzaron a gritar. “Oh, satanás, por favor no lo hagas. Nosotros te obedeceremos y haremos lo que nos ordenes. Por favor, satanás, no nos atormentes.” Pero satanás no escuchó.

Yo miraba atónita como los hermosos cuerpos de estas mujeres comenzaron a volverse en la carne gris decaída del infierno. Lo que en una ocasión había sido perfecto en belleza ahora era despreciable por su fealdad.

Los hermosos cuerpos se deshicieron, hasta que solamente quedaba una forma horrible de un cuerpo de muerte. Sus formas de muerte estaban llenas de demonios y malos espíritus, y de sus estómagos salían culebras grandes y largas que se deslizaban a su alrededor.

“Jesús, qué significa esto?” Yo le pregunté. Jesús no me respondió. “Satanás, por favor, devuélvenos nuestros hermosos cuerpos,” las mujeres rogaban. “Nosotras te obedeceremos.” El aire volvía a estar lleno de carcajadas otra vez mientras satanás batía sus manos en el aire mientras que las feas formas se conviertieron en bellas y hermosas mujeres de nuevo.

Satanás les dijo a ellas, “Escúchenme y obedézcanme. Hagan todo lo que les pido y podrán quedarse con esos hermosos cuerpos. Ahora miren, y yo les enseñaré donde quiero que obren mis obras malignas.”

Al fin de esto, el hombre que se hallaba a la izquierda de satanás levantó su mano y una luz apareció en la pared del este. En la pared había una pantalla de teatro, y en la pantalla habían retratos de lugares comunes de la vida diaria.

Satanás dijo, “vayan a estos lugares y vivan y actúen como personas normales. Engañen a mucha gente y desvíen de Dios a todos los que puedan. Yo las estaré observando y cada uno de sus movimientos me será conocido. Tengan cuidado que no las descubran y yo cuidaré de ustedes.”

Satanás señaló hacia la pantalla de dar películas y comenzaron a aparecer diferentes escenas. Allí apareció la calle de una ciudad, un club de baile, una tienda, una panadería, una tienda de departamento, un banco, unas bodas, una de venta de cosas usadas, una iglesia y una alcaldía. Todos los lugares presentados eran lugares regulares y muchos otros lugares similares les fué presentado en la pantalla por satanás.

“Ustedes van a engañar a muchos y a causar que muchos se aparten de la verdad. Ustedes irán por toda la tierra y harán mi obra y regresarán a mi con sus reportes. Si necesitan ayuda, yo se las enviaré. Ustedes han sido bien entrenadas en el uso de sus poderes diabólicos.

Vuestra misión es conseguirme almas. Ustedes las pueden atraer usando la brujería, religiones falsas y el ocultismo. Vosotras podéis llevar a los cristianos débiles a los pecados de la carne. Vosotras podéis plantar semillas de dudas acerca de la verdad sobre La Palabra de Dios. Sacar a hombres y mujeres del evangelio de Jesucristo y destruirlos si pueden.”

A satanás le trajeron un púlpito alto donde habían unos papeles. El los levantó y comenzó a leerles muchas cosas a esas mujeres.

Yo solo entendí algunas cosas pero otras no. “Escojan un alma a la semana,” les decia satanás, “y trabajen con esa alma toda la semana. Les dare tres semanas para corromper esa alma, y después se me reportan. Nada les faltará pues tienen muchas riquezas a su disposición. No se olviden que el alma que ganen, ira y también ganará muchas otras para mi. Trabajen duro y yo las recompensaré. Pero si me desobedecen, revelaré su verdadera identidad al mundo.

Acuérdense, ustedes tienen el poder para cambiarse en cualquier forma que deseen. Les enviaré todo lo necesario para que tengan éxito. Ahora váyanse y hagan mi trabajo y regresen en un mes.”

“yo le ganaré a Dios!”, grito satanás mientras batía sus manos otra vez, y las hermosas mujeres comenzaron a ascender a la tierra.

Miré y en el lugar donde las mujeres habían estado paradas solamente quedaba el fuego. Escuché cuando satanás le dijo a los dos hombres que estaban con él, “Miren” y señaló a la pared donde colgaba la pantalla. “Yo odio a Dios,” dijo él, “y éstas harán un buen trabajo para mi.”

En la pantalla yo vi que las mujeres hermosas estaban en las ciudades, tiendas, iglesias y cantinas, haciendo su obra maligna. Estas eran espíritu de seducción, demonios del infierno sueltos sobre la tierra y la gente no sabían que eran demonios.

Yo pensé, los poderes de demonios son reales. Verdaderamente que están en la tierra enganañdo a todos los que pueden. Ellos estafan, mienten y roban para alcanzar un discípulo para satanás.

La pantalla de cine desapareció de pronto y ví a satanás y a los dos hombres con él desaparecer en una nube de humo.

Después Jesús me enseñó un reloj gigante, que cubría todo el mundo. Y lo escuché tocando. La manecilla que marca la hora estaba cerca de la posición del 12 y la manecilla que marca los minutos corrió alrededor hasta que se paró en los tres minutos antes de las 12. Firmemente la manecilla de los minutos se movía hacia la hora. Mientras se movía, el sonido del reloj sonaba más alto y más alto hasta que parecía que llenaba toda la tierra.

Dios habló con el sonido de trompeta y su voz sonaba como el estruendo de muchas aguas. El dijo, “Escuchen y oigan lo que el Espíritu le dice a las iglesias. Estad listos, porque en una hora cuando ustedes no lo piensan, yo vendré otra vez. Yo escucho el reloj dando la hora. Ya son las doce. El esposo ha venido por su novia.”

Mi amigo, estás listo para la venida de Cristo? o serás como aquellos que dicen, “Hoy no, Señor.” ,Clamarás a El para ser salvo? Le darás a El tu corazón hoy?

Acuérdate, Jesús puede y te salvará de todo mal, si tu clamas a El hoy y te arrepientes. Ora por tu familia y tus seres queridos para que vengan a Cristo antes que sea muy tarde.

Escuchen lo que dice Jesús, “Te protegeré de todo mal. Te guardare en todos tus caminos. Yo te salvaré. Yo salvaré a tus seres queridos. Clama a mi hoy.”

Con lágrimas estoy orando para que todo aquel que lea este libro entienda la verdad antes que sea muy tarde. El infierno perdura por toda la eternidad. Yo estoy tratando de revelar lo mejor posible todo lo que vi y escuché. Yo se que estas cosas son verdaderas. Oro, que mientras leas el resto de este libro te arrepientas y recibas a Jesucristo como tu Salvador personal.

Yo escuché al Señor decir, “Es tiempo de irnos; regresaremos mañana.”

Capítulo 7: El vientre del infiernoLa proxima noche Jesús y yo visitamos el infierno de nuevo. Entramos primero a una área grande y de campo abierto. Hasta donde se podía ver, estaban aconteciendo actividades malignas. Un gran número de esas actividades estaban centralizadas a nuestro alrededor. A unos diez pies de donde estábamos parados, observe una actividad bien peculiar, peculiar mayormente porque muchas formas malignas y espíritus malos salían apurados de aquella área.

La escena era parecida a una película de horror. Hasta donde podía ver, habían almas en tormento, y el diablo y sus ángeles estaban ocupados en sus trabajos. La media oscuridad estaba traspasada por gritos de agonía y desesperación.

Jesús dijo, “Hija, satanás es el engañador de almas en la tierra y el atormentador de almas en el infierno. Muchos de los poderes demoníacos vistos aqui, suben de vez en cuando también a la tierra para producir aflicción y engañó. Te voy a enseñar cosas que jamás han sido mostradas antes con tanto detalle. Algunas de las cosas que verás ya están aconteciendo, mientras que otras acontecerán en el futuro.”

Nuevamente miré hacia adelante. La tierra era de un color marrón claro brillante, sin vida, y sin hierba o verdura. Todo, estaba muerto o muriéndose. Algunos lugares eran fríos y húmedos, mientras que otros eran calientes y secos. Y siempre había un olor putrificado de carne quemándose y pudriéndose mezclada con el olor de basura vieja y enmohecida.

“Satanás usa muchas trampas y lazos para engañar al pueblo de Dios,” dijo Jesús. “Durante muchos de nuestros viajes al infierno, yo te enseñaré muchos de los trucos astutos y sutiles del diablo.”

Habíamos caminado unas pocas yardas, cuando vimos un objeto, oscuro y negro alzándose visiblemente delante de nosotros. Parecía moverse de arriba hacia abajo, vaciarse y llenarse y cada vez que se movía soltaba un olor terrible, un olor peor que el aire que había en el infierno.

Yo trataré de explicar lo que vi de la mejor manera posible. Mientras que el objeto negro y flotante continuaba vaciándose y llenándose y respirando olores ofensivos, yo observé algo como cuernos, de color oscuro saliendo del objeto y subiendo hacia la tierra. Me dí cuenta que era un corazón grande y negro y que tenía muchas entradas. Un terrible temor se apoderó de mi.

Jesús leyó mis pensamientos y dijo, “No temas. Este es el corazón del infierno. Más tarde caminaremos en él, pero ahora tenemos que ir al bloque de celda del infierno.”

El bloque de celda estaba en un círculo en el vientre del infierno. Las celdas son de 17 millas de alturas. Miré hacia arriba y pude ver una cuneta color marrón entre las celdas y la parte baja o el vientre del infierno. A mi me parecía que la cuneta era de uno seis pies de profundidad y me preguntaba como la iba a cruzar. No acababa de pensar en eso cuando me encontré en un borde, en la primera fila de celdas. El borde se usaba como un camino alrededor de las celdas y también como un punto de observación desde el cual se podía mirar hacia el centro del infierno.

Jesús dijo, “Estas cosas son fieles y verdaderas. La muerte y el infierno un día serán lanzados en el lago de fuego. Hasta entonces este es un lugar de espera del infierno. Estas celdas continuarán aquí, empaquetadas de almas pecaminosas, que son atormentadas y llenas de sufrimiento.

Yo di mi vida para que tu no tuvieras que venir aquí. Yo sabía que estos horrores eran reales, pero la misericordia de mi Padre es igual de real. Si tu se lo permites, El te perdona. Clama hoy a El en mi nombre.”
 

Capítulo 8: Las celdas del infiernoJesús y yo nos paramos en el borde de la primera fila de celdas. El borde era de cuatro pies de ancho. Miré hacia arriba, y hasta donde podía ver, habían otros bordes en un círculo grande alrededor de lo que parecía un pozo gigante. Alrededor del borde o el camino, habían celdas que habían sido excavadas dentro de la tierra. Estas celdas (como las celdas de cárceles) se hallaban todas en columnas, separadas solamente por dos pies de tierra.

Jesús dijo, “Este bloque de celda es de 17 millas de alto, comenzando desde el fondo del infierno. En este bloque de celda hay muchas almas que practicaban la hechicería y lo oculto. Algunos eran hechiceros, pitonizas, vendedores de drogas, idólatras, o gente mala con espíritu famillar. Estas son las gentes que han hecho las abominaciones mas grandes en contra de Dios, muchos de ellos han estado aqui por cientos de años. Estos son aquellos que no quisieron arrepentirse, que sedujeron a mucha gente y la apartaron de Dios. Estas almas han hecho mucha maldad en contra de Dios y su Pueblo. La maldad y el pecado fue su amor y pasión.”

Mientras seguía a Jesús alrededor del camino, miré hacia abajo al centro de la tierra, donde había mas actividad. Todo el tiempo había una luz que alumbraba opacamente el centro y yo podía decifrar el movimiento de muchas formas. Habían celdas hasta donde alcanzaba a ver. Yo pensé dentro de mi que los tormentos en las celdas no podían ser más horribles que los de las fosas. En todo nuestro alrededor escuché los gritos, los ayes, y llantos de los condenados en las celdas. Me comencé a sentir muy enferma. Mi corazón se llenó de pena.

Jesús dijo, “Hija, no te dejé escuchar esos gritos hasta ahora. Pero ahora quiero enseñarte como satanás viene a robar, a matar y a destruir. Aquí en el infierno hay diferentes tormentos para cada alma. Satanás administra estos tormentos hasta el Día del Juicio, hasta que la muerte y el infierno sean lanzados en el lago de fuego. También, un lago de fuego pasa a veces por el infierno.”

Según caminábamos por el borde, los sonidos aumentaban. De las celdas salían gritos fuertes. Mientras caminaba cerca de Jesús, él se paró cerca de la tercera celda. Una luz brillante alumbraba la celda por dentro. En la celda había una anciana sentada en una cilla mecedora, meciéndose y llorando como si su corazón se quebrantara. Yo no se porqué, pero me conmovió el saber que esta mujer era una persona real con un cuerpo.

La celda estaba completamente vacía con la excepción de la anciana en el sillón. Las paredes de la celda estaban construídas de un barro claro y tierra, moldeados dentro de la tierra. Estaba hecha de metal negro, con barrotes de metal, con un candado puesto. Jesús y yo teníamos una vista ilimitada de toda la celda.

El color de La mujer anciana era ceniza -carne mezclada con un toque de gris. Se estaba meciendo en el sillón. Mientras se mecia, lágrimas corrian por sus mejillas. Yo sabía, por su expresión agonizante, que ella estaba en gran dolor y sufría de un tormento que no se notaba. Yo quería saber los cargos que la habían traído a aquel lugar. De pronto, delante de mis ojos, la mujer comenzó a cambiar su forma -primero en un viejo hombre, despues en una joven mujer, a una mujer de mediana edad y después otra vez en la anciana que había visto primero. Yo la miraba atónita mientras ella pasaba por esos cambios uno detrás de otro.

Cuando vió a Jesús ella exclamó, “Señor, ten misericordia de mi. Sácame de este lugar de tormento.” Ella se inclinó hacia adelante en su sillón y trató de alcanzar a Jesús, pero no pudo llegar a El. Los cambios continuaron.

Sus ropas también cambiaron y estaba vestida de hombre, después de una jovencita, de una mujer de edad media y como una anciana. Todos estos cambios parecían tomar unos pocos minutos. Le pregunté a Jesús, “Porqué, Señor?”

Ella volvió a gritar, “Oh Señor, déjame salir de aqui antes de que ellos regresen.” Ella ahora estaba parada en el frente de la celda, agarrándose de las barreras con puños apretados. Ella dijo, “Yo se que tu amor es real. Yo se que tu amor es verdadero, déjame salir.”

Entonces, mientras la mujer lloraba de terror, yo ví que algo estaba arrancando la carne de su cuerpo. “Ella no es lo que parece ser,” dijo el Señor. La mujer se sentó hacia atrás en su sillón y comenzó a mecerse. Pero ahora solo un esqueleto estaba sentado en la mecedora -Un esqueleto con una neblina sucia por dentro- donde hace minutos hubo un cuerpo vestido, ahora habían huesos negros, quemados, y en vez de ojos, cuencas vacias. El alma de La mujer en congoja gritaba arrepentida a Jesús. Pero sus llantos ya no la ayudaban.

“En La tierra,” dijo Jesús, “esta mujer fue una bruja y adoradora de satanás. Ella no solamente practicó la brujería, sino que le enseñó la brujería a otros. Desde que ella era niña su familia practico las artes negras. Ellos amaron las tinieblas más que la luz.”

“Muchas veces,” dijo el Señor, “Yo le pedí que se arrepintiera. Se burló de mi y dijo, ‘Me gozo en servir a satanás. Yo le seguiré sirviendo.’ Ella rechazó la verdad y rehusó arrepentirse de su maldad. Ella alejó a muchos del Señor, algunos de ellos están en el infierno con ella. Si ella se hubiera arrepentido, yo La hubiera salvado y a muchos en su familia, pero no escuchó.”

“Satanás la engañó haciéndole creer que recibiría su propio reino como recompensa por servirle. El le dijo que jamás moríria, sino que tendria una vida con él para siempre. Ella murió alabando a satanás y llegó aquí y le pidió su reino. Satanás, el padre de las mentiras, se rió en su cara y le dijo, ‘ que yo voy a dividir mi reino contigo?’ Este es tu reino. Y la encerró en esta celda donde la atormenta dia y noche.”

“En la tierra esta mujer enseñó a muchas brujas, tanto blancas como negras, a hacer sus brujerías. Uno de sus trucos mágicos era cambiar de una mujer joven, a una mujer de edad media o a una mujer anciana -aún en un hombre anciano. Para ella era muy chistoso hacer el cambio y asustar con su magia a las brujas menos poderosas. Pero ahora sufre los dolores del infierno, y su carne es arrancada con cada cambio. Ella no lo puede controlar ahora, y sigue cambiando de una forma a otra, pero su verdadera forma es el alma en neblina dentro de su esqueleto.

Satanás la usa para sus malos propósitos y la provoca y se burla de ella. De vez en cuando la llevan delante de satanás para ser atormentada delante de él. Yo la llamé muchas veces, y la hubiera salvado. Pero ella no me quería. Ahora ella implora y ruega por el perdón, pero es muy tarde. Está perdida y sin esperanza.

Yo contemplé a esta mujer que estaba perdida para siempre en sufrimiento y dolor, y aunque fue una mala mujer, mi corazón estaba quebrantado de compasión.

Yo dije con lágrimas, “Señor que terrible.” En ese momento, como si Jesús y yo no estuviéramos alli, un demonio marrón y sucio con alas rotas y del tamaño y forma de un oso grande, vino hacia el frente de su celda y la abrió con una llave. Estaba haciendo un fuerte alboroto para asustarla. La mujer gritó con gran terror cuando el comenzó a atacarla y a sacarla de la celda.

Jesús dijo, “Este demonio la atormenta frecuentemente.” Yo vi cuando la sacaron de la celda y se la llevaron.

“Amado Señor,” pregunté, ” No hay nada que podemos hacer?” Yo sentí mucha pena por ella. ” muy tarde!” respondió Jesús, “Es muy tarde”.
 

Capítulo 9: Los horrores del infiernoYo entiendo porque la gente en estas celdas del vientre del infierno eran diferentes a otras en otros lugares de tormento. Había muchas cosas que yo no entendía. Yo simplemente escuché a Jesús e hice un registro de todo ho que escuché y oí para la gloria de Dios.

Hasta donde podía ver, las celdas parecían estar en un círculo sin fin. En cada celda había un alma. Mientras pasabamos por las celdas salían gemidos, llantos, ayes y quejas.

No habíamos caminado mucho cuando Jesús se detuvo al frente de otra celda. Cuando miramos adentro, se encendió una luz (Jesús creó la luz). Me pare y miré a un alma que yo sabía que estaba en gran tormento. Era otra mujer de un color azul-gris. Su carne estaba muerta y las partes que se habían podrido se caían de sus huesos. Sus huesos habían sido quemados en un color negro oscuro y tenía pedazos de ropas harapientas. De su carne y huesos salían gusanos y un olor sucio llenaba la celda.

Como la mujer anterior, ella también estaba sentada en una mecedora. Estaba aguantando una muñeca de tela. Y mientras se mecia, lloraba y apretaba ha muñeca de tela sobre su pecho. Su cuerpo se estremecía por los grandes llantos y de su celda salían lamentos.

Jesús me dijo, “Ella también fue sierva de satanás. Ella le vendió su alma y mientras estuvo viva practicó todo tipo de mal. Jesús dijo , “la brujería es real. Está mujer enseñó y practicó la brujería y llevo a muchos a caminos de pecado. Los que eran maestros de la brujería recibían atención especial y satanas les otorgaba un poder mayor que aquellos que solo la practicaban. Ella fue una adivina y una espiritista para su señor

Ella, debido a la mucha maldad que cometió, ganó mucho favor con satanás. Ella sabía como usar los poderes de las tinieblas para sí misma y para satanás. Ella fue a servicios de adoración al diablo y alabó a satanás. Ella fue una mujer poderosa de satanás.”

Pensé en La cantidad de almas que ella había engañado para satanás. Yo vi a ese huesito de cascarón del alma, llorando por una muñeca de trapo , un simple pedazo de tela sucia. El dolor llenó mi corazón, y lágrimas inundaron mis ojos. Se agarraba fuerte de la muñeca de trapo como si ésta pudiera ayudarla, el olor a muerte llenaba el lugar.

Entonces la comencé a ver como se transformaba como a la otra mujer. Primero se volvió como una mujer anciana de la década de los treinta y después en una joven de hoy. En todo momento ella hacia esa transformación fantástica delante de nuestros ojos.

“Esta mujer,” dijo Jesús, “fue el equivalente de un predocador para satanás. De la misma forma que el verdadero evangelio se nos es predicado por un verdadero ministro, así también, satanás tiene sus ministros falsificados. Ella tenía un tipo de poder satánico muy poderoso, que para recibirlo fue necesario que ella vendiese su alma. Los dones malignos de satanás son como el otro lado de la moneda de los dones Espírituales que Jesús otorga a los creyentes. Este es el poder de las tinieblas.

Estos trabajadores de satanás trabajan en lo oculto, las tiendas de brujería, leyendo las palmas de las manos y en muchas otras maneras. Un espiritista de satanás es un poderoso obrero satánico. Estos indivíduos son completamente engañados y se venden totalmente a satanás. Algunos obreros de las tinieblas no le pueden hablar a satanás a menos que no sea por medio del espiritista. Ellos ofrecen al diablo sacrificios humanos y de animales.

Muchas personas entregan sus almas a satanás. Ellos escogen servirle a él y no a mi. Su decisión significa la muerte, a menos de que se arrepientan de sus pecados y clamen a mi. Yo soy fiel y los salvaré de sus pecados. Muchos le venden sus almas a satanás creyendo que van a vivir para siempre. Pero sufrirán una muerte horrible.

Satanás todavía cree que él puede derrocar a Dios e interrumpir sus planes, pero él ya fue derrotado en la cruz. Yo le quite las llaves a satanás y tengo todo el poder en el cielo y en la tierra.

Después que esta mujer murió, se fue derecho al infierno. Los demonios la trajeron delante de satanás, donde muy airada preguntó el porque los demonios tenían poder sobre ella, pues en la tierra ella pensó que era ella quien los controlaba a ellos. Allí ellos hicieron lo que ella les pidió. Ella también le pidió a satanás el reino que él le había prometido.

Satanás le siguió mintiendo, aún después de su muerte en la tierra. El le dijo que la resucitaría y la usaría para sus propósitos otra vez. Con engaño, ella le había conseguido muchas almas, por lo tanto, sus mentiras le parecían razonables a ella.

Pero al final, satanás se burló y la despreció. El le dijo, ‘Yo te engañe y te usé durante esos años. Yo jamás te dare mi reino.’ El diablo batió sus manos delante de la mujer, y tal parecía que toda su carne estaba siendo arrancada de sus huesos. Ella grito de dolor cuando un libro negro y grande fue traído para satanás. El lo abrió y corrió sus dedos por las páginas hasta que encontró su nombre.

“‘Oh si,’ dijo satanás, ‘tu me serviste bien en la tierra. Tu me trajiste más de 500 almas.’ El Le mintió y le dijo, ‘Tu castigo no será tan malo corno el de los demás.’

Se escucharon muchas carcajadas. Satanás se puso de pies y señaló con el dedo hacia la mujer y un viento fuerte se levantó y llenó el lugar. Un sonido como de un relámpago alborotado salió de él. ‘Ja, Ja,’ dijo: ‘toma tu reino si puedes.’ Entonces una fuerza invisible la aventó contra el suelo. ‘Me vas a servir aqui también’ Satanás se reía cuando ella trataba de levantarse. La mujer gritaba de dolor porque los demonios continuaban arrancando la carne de sus huesos.

Cuando se muere en la tierra, si usted ha nacido de nuevo por el Espíritu de Dios, su alma va al cielo. Si usted es un pecador cuando muere, va inmediatamente a un fuego ardiente. Su alma será arrastrada por demonios con cadenas inmensas por las puertas del infierno y donde será lanzado en las fosas y atormentado. Más tarde, serás tirado delante de satanás. Ud. conoce y siente todo lo que le pasa en el infierno.

Jesús me dijo que hay un lugar en el infierno llamado el “centro de placer.” Las almas asignadas a las fosas no pueden ser llevadas a ese lugar. El también me dijo que aunque los tormentos son diferentes para cada persona, todos son quemados con fuego.

El centro de placer tiene la forma del centro de un circo. Varias personas que van a servir como entretenimiento son traídas al medio del centro de placer. Estas son personas que concientemente sirvieron a satanás en la tierra. Esos son aquellos que por propia voluntad, escogieron seguir a satanás en vez de Dios. Alrededor del centro del circo están las otras almas, con excepciónn de las que están en las fosas.

Los que están en el centro del circo fueron líderes en el ocultismo antes de su muerte. Ellos fueron espiritistas, adivinadores, hechiceros, lectores de la mente, brujas y magos -todas las personas que concientemente escogieron servir a satanás.

Cuando vivían en la tierra engañaron a muchos y lograron que siguieran a satanás y pecaran. Los que fueron engañados y fueron causados a caer en pecado, vinieron y atormentaron a sus engañadores. Se le permitió torturarlos uno a uno.

En ese tipo de tormentos escondían huesos espírituales que habían sido cortados y enterrados en diferentes partes del infierno. El alma fué literalmente rasgada en pedazos y las partes esparcidas por todo el infierno era como un tipo de juego a las escondidas demoníaco. Las almas mutiladas sintieron dolores tremendos. Los espectadores les tiraban piedras a los que se encontraban en el centro.

Todo método de tortura imaginable era permitido. Las almas al ser atormentadas pedían la muerte pero ya estaban en muerte eterna. Satanás dió la orden para que todo esto se hiciera. Este es su centro de placer.

Jesús dijo, “Yo le quite la llave del infierno a satanás hace muchos años. Yo vine y abrí estas celdas y dejé salir a mi gente, pues en el tiempo del Antiguo Testamento, antes de haber dado mi vida en la cruz, el Paraíso estaba situado cerca del infierno. Estas celdas estaban en el Paraíso; pero ahora satanás las usa para sus malos propósitos y ha hecho más.

Oh lector, te arrepentirás de tu pecado antes que sea demasiado tarde? Pues todos vendrán delante de mí en el juicio. El Paraíso fue movido de su proximidad al infierno cuando yo morí y resucité otra vez por el poder de Dios, mi Padre.

Otra vez te dire, que estas celdas que son de 17 millas de alto, sirven como una prisión para aquellos que fueron obreros de satanás, aquellos envueltos con cualquier tipo de pecado que tiene que ver con los poderes de demonios, el ocultismo y La adoración a satanás.”

Jesús dijo, “Ven, te quiero enseñar algo.”

De momento estábamos cerca de media milla de alto en el aire, en el centro del vientre del infierno y en el centro del bloque de celdas de 17 millas de alto. Era semejante a estar en un pozo de agua donde ni la tapa o el fondo se veía debido a la oscuridad. Una luz amarilla comenzó a Llenar el lugar y yo me agarré de Jesús apretando su mano.

“Amado Señor,” pregunté, ” Porqué estamos aqui?”

De momento vino un viento con la fuerza de un huracán y un sonido fuerte y unas olas de fuego grandes comenzaron a subir por los lados de las paredes, de las celdas, quemando todo lo que había en su camino. Las llamas entraron en cada celda y ocasionaron gritos penosos de dolor y ansiedad. Aunque Jesús y yo no fuimos tocados por las llamas, me llené de temor por dentro, cuando vi las almas de los perdidos corriendo hacia la parte de atrás de las celdas pequeñas, tratando de encontrar un lugar para esconderse.

Por nuestro lado izquierdo salió un sonido maligno. Yo miré, y era satanás parado de espaldas hacia nosotros y encendido en fuego. Pero no se quemaba sino, él fue el que causó el fuego. El se paraba envuelto en llamas, gozándose de los gritos de estas pobres almas perdidas. Cuando satanás movía sus brazos, salían de él inmensas bolas de fuego.

De las celdas salían gritos que quebrantaban el corazón, así como grandes gritos de dolor. Las almas encarceladas estaban siendo quemadas vivas por este lago de fuego más caliente, sin embargo no podían morir. Los demonios, también se unieron a las carcajadas cuando satanás iba de celda en celda torturando a los perdidos.

Jesús dijo, “Satanás se alimenta con la maldad. El se gloría en el dolor y el sufrimiento y gana poder con eso.”

Yo observaba a satanás cuando una llama roja con borde color marrón creció a su alrededor y vino un viento silvestre fuerte que sopló sobre sus ropas, las que no se quemaron. Un olor a carne quemada llenaba la atmósfera y nuevamente me di cuenta que los horrores del infierno son reales. Satanás caminó entre las llamas y éstas no lo podían quemar. Aunque solamente le ví de espaldas, podía escuchar sus carcajadas malignas por todos los partes.

Yo ví cuando satanás ascendió en una nube de humo, llevando la corriente de fuego hacia la parte alta del vientre del infierno. Lo escuché cuando dió la vuelta y con una voz fuerte anunció que si todas las almas no lo adoraban, él les daría un turno en el centro de placer.

“No, por favor, satanás, nosotros te adoraremos,” gritaron todos al unísono mientras se inclinaban en gesto de adoración al diablo, y mientras más le adoraban, mayor era su hambre para que lo adoraran. Los sonidos de adoración eran tan fuertes que hasta las vigas del infierno sonaban con dicho clamor.

Jesús dijo, “todos los que ocupan las celdas del infierno escucharon el verdadero evangelio cuando vivían en la tierra. Muchas veces les ofrecí mi salvación. Muchas veces mi Espíritu los atrajo, pero no me escucharon o vinieron a mi para ser salvos.”

Mientras Jesús hablaba, satanás le decia a sus súbditos, “Ja, ja, este es su reino, todo el reino que jamás podrán tener. Mi reino cubre toda la tierra y el mundo de abajo.” lo escuché gritar, “Esta es su vida por toda la eternidad.” Mientras gritos de arrepentimiento salían de las celdas ardientes.

Jesús dijo, “Mi salvación es gratis. El que quiera, que venga y será salvo de este lugar de castigo eterno. Yo no lo echaré fuera. Si has sido una bruja o un mago, aún si tienes un acuerdo escrito con el diablo, mi poder lo romperá y mi sangre derramada te salvará. Yo quitare la maldición maligna de tu vida y te salvaré del infierno. Dame tu corazón para poder quitarte las cadenas y ponerte en libertad.
 

Capítulo 10: El corazón del infiernoEn las noches iba con Jesús al infierno. Durante el día, el infierno siempre estaba delante mio. Yo traté de contarle a otros lo que estaba viendo, pero no me creían. Me sentí muy sola y fue solamente por la gracia de Dios que pude continuar. Toda la gloria pertenece al Señor Jesucristo.

La siguiente noche Jesús y yo regresamos al infierno. Caminamos por el borde del vientre del infierno. Reconocia partes del infierno que había visto antes. La misma carne podrida, el mismo olor de maldad, el mismo aire caliente estaba por doquier. Ya estaba cansada.

Jesús conocía, mis pensamientos y dijo, “No te dejaré jamás, ni te desampararé. Yo sé que estás cansada, pero yo te fortaleceré.”

El toque de Jesús me fortaleció y seguimos adelante de pronto ví un objeto negro grande, casi del tamaño de un terreno de una cancha de baseball que parecía moverse de arriba hacia abajo. Me acordé que ya me habían dicho antes que este era el “corazón del infierno.”

De este corazón negro salía algo parecido a unos brazos largos o cuernos que salían de él y subian hacia la tierra y sobre la tierra. Yo pensé si estos eran los cuernos de los que hablaba la Biblia.

Alrededor del corazón la tierra estaba seca y de color marrón. En un radio de mas o menos 30 pies, de todas las direcciones la tierra se había quemado y secado y tenía un color marrón mohoso. El corazón era de un color negro intenso mezclado con otro color parecido al de la piel de las culebras. Cada vez que este corazón latía emanaba un olor terrible y se movía como un corazón verdadero latiendo de arriba hacia abajo y había un campo de fuerza maligna que lo rodeaba.

En forma atónita yo me preguntaba cual era el objetivo de este corazón maligno. Jesús dijo, “Estas ramas, que se parecen a las arterias de un corazón, son como carreteras que suben hasta la tierra para hechar la maldad sobre ésta. Estos son los cuernos que vio Daniel, y estos representan reinos de maldad en la tierra. Algunos ya han pasado, algunos vendrán y otros están ahora mismo. Se levantarán reinos malignos y el anticristo reinará sobre mucha gente, pueblos y cosas. Si es posible, hasta los escogidos erán engañados por él. Muchos se apartarán y adorarán la bestia y su imágen.

De estas ramas o cuernos principales crecerán otras ramas más pequeñas. De las ramas pequenas saldrán demonios, espíritus malos y todo tipo de fuerzas malignas. Estos serán soltados sobre la tierra y satanás los instruirá para hacer mucha maldad. Estos reinos y fuerzas malignas obedecerán a la Bestia y muchos lo seguirán hacia la destrucción. Es aqui, en el corazón del infierno, donde estas cosas comenzarán.”

Estas son las palabras que me habló Jesús. El me ordenó escribirlas y a ponerlas en un libro para contárselas al mundo. Estas palabras son verdaderas. Estas revelaciones me fueron dadas por el Señor Jesucristo para que todos sepan y entiendan las obras de satanás y las cosas malignas que él está preparando para el futuro. Jesús dijo, “sigueme.”

Subimos por una escalera dentro del corazón donde una puerta se abrió para nosotros. En el corazón había completa oscuridad. Escuché el sonido de llantos, y había un olor tan terrible que casi no podía respirar. Todo lo que podía ver en la oscuridad era a Jesús, y caminaba muy cerca de El.

Y entonces, de momento, Jesús desapareció! Lo increíble había sucedido. Yo estaba sola en el corazón del infierno y un horror se apoderó de mi apretando mi alma y sentí que la muerte me agobiaba.

Yo grité “Jesús dónde estás? Por favor, regresa Señor.” Clamé y llamé, pero nadie me respondió.

“Oh mi Dios,” me lamenté, “Yo tengo que salir de aqui.” y comencé a correr en la oscuridad. Mientras tocaba las paredes, éstas parecían respirar, moviéndose contra mis manos. Y entonces ya no estaba sola. Escuché el sonido de carcajadas, mientras dos demonios rodeados por una luz amarilla y opaca, vinieron y agarraron mis dos manos poniendome cadenas en los brazos arrastrarme al fondo del corazón.

Yo grité llamando a Jesús pero no había respuesta. Grité y pelée con todas mis fuerzas, pero ellos me seguían arrastrando como si yo no ofreciera resistencia alguna. Mientras ingresábamos en lo profundo del corazón, yo sentí un dolor terrible cuando una fuerza rozó con mi cuerpo. Parecía como que me arrancaban la carne.

Grité de terror. Mis captores me arrastraron hasta una celda y me lanzaron hacia adentro. Cuando cerraron la puerta, grite aún más alto. Ellos se rieron sarcásticamente y dijeron, “No te ayudará el que llores. Cuando llegue tu momento, serás llevada delante de nuestro señor. El te atormentará para su placer.”

El terrible malolor del corazón había saturado mi cuerpo.

” Porqué estoy aqui? Que está mal? Me estoy volviendo ‘loca? Déjenme salir. Déjenme salir. Les grite, pero fue como si nada.

Después de un tiempo, comencé a sentir el lado de la celda en que estaba. Era redondo y suave como algo que estaba vivo. Estaba vivo y comenzó a moverse. “Señor,” grite. ” qué está pasando? Jesús, dónde estás?” Pero solamente recibí la respuesta del eco de mi voz cque regresaba.

Un gran temor -el más grande temor- se apoderó de mi alma. Por primera vez desde que Jesús me dejó, comencé a darme cuenta que estaba perdida sin ninguna esperanza. Comence a sollozar llamando a Jesús una y otra vez.

Y entonces escuché una voz en la oscuridad que decia, “No te va a hacer ningún bien clamar a Jesús. El no está aqui.”

Una luz opaca comenzó a llenar el lugar. Por primera vez, podía ver otras celdas parecidas a la mía, metida en la pared del corazón. Había una tela de araña delante de nosotros, y por dentro de cada celda fluía una sustancia pegajosa como de lodo.

En la celda siguiente la voz de una mujer me dijo, “Estás perdida en este lugar de tormento no hay salida.”

La podía ver escasamente por medio de la luz opaca. Ella estaba despierta, como lo estaba yo, pero los ocupantes de las otras celdas parecían estar dormidos o en un éxtasis.

Ella decia “No hay esperanza, no hay esperanza.” y me sobrevino una soledad intensa así como una gran desesperación. Lo que ella dijo no me ayudó y continuó diciendo “Este es el corazón del infierno, aquí somos atormentados, pero nuestro tormento no es tan terrible como el de aquellos en otras partes del infierno.”

“Algunas veces,” continuó diciendo, “nos llevan delante de satanás y él nos tortura para su placer. Satanás se alimenta con nuestro dolor y se fortalece con nuestros gritos de desesperación y dolor. Nuestros pecados están siempre delante de nosotros y sabemos que somos inmundos. También sabemos que en un tiempo conocimos al Señor Jesús, pero lo rechazamos y nos apartamos de Dios. Hicimos lo que nos complacía. Antes de llegar aqui era una ramera. Robaba el dinero a los hombres y a las mujeres, y le llamaba amor a lo que hacia. Yo destruí muchos hogares. En estas celdas hay muchas lesbianas, homosexuales y adúlteros.”

Yo le grite a las tinieblas, “Yo no pertenezco aqui, yo soy salva y le pertenezco a Dios. Por qué estoy aqui?” Pero no había respuesta.

Entonces los demonios regresaron y abrieron las puertas de mi celda. Uno me jalaba, mientras que el otro me empujaba por un camino rústico. El toque de los demonios se sentía como una llama ardiente sobre mi carne. Me estaban hiriendo. “Oh Jesús, dónde estas tu? Por favor, Jesús, ayúdame!” grite.

Un fuego ardiente apareció delante mio, pero se paró antes de tocarme. Ahora yo sentía como que mi carne estuviera siendo arrancada de mi cuerpo. El dolor mas cruel que me pudiera imaginarme corrió sobre mi. Algo invisible rasgaba mi cuerpo, mientras que espíritus malos en formas de murciélagos me mordían por todo el cuerpo.”

“Querido Señor Jesús,” exclamé, “Dónde estás? Oh, por favor, déjame salir!”

Fui empujada y jalada hasta que llegue a un lugar ancho y abierto en el corazón del infierno, y fui lanzada sobre un tipo de altar sobre el suelo. Sobre dicho altar había un libro grande abierto. Escuché carcajadas malignas y me di cuenta que estaba tirada en la tierra delante de satanás.

Satanás dijo, “Al fin te tengo.” Me encorvé de horror, pero pronto me di cuenta que él no me estaba mirando a mi, sino a alguien delante mio.

Satanás dijo, “Ja, ja, al fin te pude destruir de la tierra. Déjame ver cual será tu castigo.” El abrió el libro y corrió sus dedos por las páginas. El nombre del alma fue iluminado y el castigo detallado.

“Querido Señor,” yo grité, “es todo esto real?”

Yo era la próxima, y los demonios me empujaron sobre una plataforma y me obligaron a inclinarme delante de satanás.

Otra vez las mismas carcajadas malignas salían de él. “He esperado por ti mucho tiempo, y al fin te tengo,” me dijo con un placer malicioso. “Tú trataste de escapar de mi, pero al fin te tengo.”

Un temor que yo jamás había experimentado antes se apoderó sobre mi. Otra vez desgarraban mi carne y mi cuerpo fue envuelto por una cadena grande. Yo me miraba mientras me la ponían.

Me parecía a los demás y me veía como un esqueleto lleno de huesos muertos. y gusanos se arrastraban dentro de mi, al mismo tiempo un fuego que salió desde mis pies me cubría de llamas.

Yo grité otra vez, “Oh Señor Jesús, qué ha sucedido? Jesús, dónde estás?”

Satanás se rió y rió. El dijo, “Aquí no está Jesús, yo soy tu rey ahora. Vas a estar conmigo para siempre, tu eres mía ahora.”

Me sentí desgarrada con las emociones mas terribles que había sentido hasta ahora. No podía sentir a Dios ni amor amor, paz, o afecto. Pero podía sentir lo peor de los sentidos: temor, odio, dolores agudos y aún peor, la tristeza.

Clamé al Señor Jesús para que me salvara , pero no había respuesta.

Satanás dijo, “Yo soy tu señor ahora,” y levantó sus brazos para llamar a un demonio a su lado. Enseguida, un espíritu feo y malo vino a la plataforma donde estaba parada y me agarró. El tenía un cuerpo grande con una cara como de un murciélago, en vez de manos tenía garras y un olor maligno salía de él.

“Señor satanás, que hago con ella?” pregunto el espíritu malo, cuando otro demonio que tenía cabellos sobre todo su cuerpo y una cara como un jabalí salvaje, también me agarro. “Llévenla a la parte más profunda del corazón, -Un lugar donde los horrores estarán siempre delante de ella. Allí ella aprenderá a llamarme señor.”

Me arrastraron a un lugar muy, muy oscuro y me lanzaron sobre algo frio y mojado. Oh, como puede uno sentir frio y caliente al mismo tiempo? Yo no sabía, pero el fuego quemaba mi cuerpo y los gusanos se arrastraban sobre y por dentro de mi, los ayes de los muertos llenaban el espacio.

“Oh Señor Jesús,” grité con desesperación, ” qué estoy haciendo aquí?” Amado Dios, déjame morir.”

De pronto una luz alumbró el lugar donde yo estaba sentada. Jesús apareció y me tomó en sus brazos e instantáneamente estuve de regreso en mi hogar.

“Querido Señor Jesús, dónde estabas?” Yo exclamé, mientras las lágrimas corrían por mis mejillas. Jesús me habló con ternura y me dijo: “Mi hija, el infierno es real. Pero tu no lo ibas a saber con seguridad hasta que lo experimentaras por ti misma. Ahora sabes la verdad y como se siente estar perdido en el infierno. Ahora tu le puedes hablar a otros del infierno. Yo tenía que dejarte pasar por el infierno para que supieras de él sin duda ninguna.”

Yo estaba muy triste y cansada. Me desmayé en las manos de Jesús. Y aunque El me restauró por completo -yo me quería ir lejos, muy lejos- de Jesús de mi familia y de todo el mundo.

Durante los días siguientes en mi hogar estuve muy enferma. Mi alma estaba muy triste y los horrores del infierno estaban siempre delante mio y pasaron muchos días antes de recuperarme por completo.
 

Capítulo 11: Las tinieblas de afueraNoche tras noche Jesús y yo regresamos al infierno para que yo pudiera testificar de estas verdades tan terribles. Cada vez que pasábamos por el corazón del infierno yo caminaba muy cerca de Jesús. Un enorme temor se apoderaba de mi corazón cada vez que me acordaba de lo que me había sucedido allí. Yo sabía que tenía que salir hacia adelante para salvar almas. Pero fue solamente por la misericordia de Dios que pude regresar.

Nos paramos delante de un grupo de demonios que estaban cantando, rezando y alabando al diablo. Parecía que se estaban gozando inmensamente. Jesús dijo, “Yo te dejaré escuchar lo que están diciendo.” “Iremos a esta casa hoy y atormentaremos a los que están en ella. Recibiremos más poder del señor satanás si lo hacemos bien,” dijeron ellos. “Oh si, causaremos mucho dolor, enfermedades y muchas pruebas a todos.”

Comenzaron a bailar y a cantar canciones malignas de adoración a satanás, gloriandose en la maldad.

Un demonio dijo, “tenemos que velar cuidadosamente a aquellos que creen en Jesús, pues nos pueden hechar afuera.” “Si,” dijo otro, “al oir el nombre de Jesús tenemos que huir “, entonces el último espíritu malo dijo:” nosotros no vamos donde los que conocen a Jesús y el poder de su nombre.”

Jesús dijo, “Mis angeles protegen a mi pueblo de estos malos espíritus y su trabajo no prospera. Yo también protejo a muchos que no son salvos, aunque ellos no lo saben. Yo tengo muchos angeles empleados para impedir los planes malvados de satanás.”

Jesús dijo, “Hay muchos demonios en los aires y en la tierra. Yo te he permitido ver algunos de esos demonios pero a otros no. Por eso es que la verdad del evangelio tiene que ser predicada a todos. la verdad hará a los hombres libres y los protegera de la maldad. En mi nombre hay liberación y libertad. Yo tengo todo poder en el cielo y en la tierra. No le temas a satanas; teme a Dios.”

Según caminábamos en el infierno, Jesús y yo encontramos a un hombre grande y que estaba envuelto en oscuridad y tenía la apariencia de un ángel y sostenía algo en su mano izquierda.

Jesús dijo, “Este lugar se llama las tinieblas de afuera.”

Escuché llanto y crujir de dientes. En ningún otro lugar había visto tanta desesperación como la que sentí en ese lugar. El angel parado delante de nosotros no tenía alas, era como de 30 pies de alto y sabía exactamente lo que estaba haciendo. En su mano izquierda tenía un disco grande con el cual se estaba volteando lentamente, levantándolo como que se estaba preparando para lanzarlo.

En el centro del disco había fuego y los bordes eran negros. El angel tenía su mano debajo del disco y retrocedió para conseguir mas impulso. Yo me preguntaba quién sería ese angel gigante y que es lo que estaba por hacer.

Jesús me leyó el pensamiento y dijo otra vez, “Esto es las tinieblas de afuera.” Acuérdate que mi Palabra dice: “Mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; alli será el lloro y el crujir de dientes.”

“Señor,” yo dije, quieres decir que tus hijos estan aqui?” “Si,” dijo Jesús, “sirvientes que se apartaron después que los llamé. Siervos que amaron mas al mundo que a mí y se apartaron para resbalarse en el lodo del pecado. Sirvientes que no soportaban la verdad y la santidad. Es mejor no haber comenzado, que apartarse despues de haber comenzado a servirme.”

Jesús dijo, “Créeme, si usted peca tiene un abogado con el Padre. Si te arrepientes de tus pecados, yo seré fiel en limpiarte de toda maldad. Pero si no te arrepientes, yo vendré en una hora que no crees, y seras cortado con los incrédulos y echado a las tinieblas de afuera.”

Obseré al ángel moreno mientras lanzaba el disco grande muy lejos, adentro de la oscuridad. “Mi Palabra significa lo que dice, ‘serán echados en las tinieblas de afuera’.” Y entonces, inmediatamente, Jesús y yo estabamos en el aire siguiendo el disco por el espacio. Llegamos a la parte exterior del disco y nos paramos a mirar adentro.

Había un fuego en el centro del disco, y gente salía y entraba, sobre y debajo de las olas de fuego. No habían demonios o malos espíritus en este lugar, solamente almas quemándose en un mar de fuego.

Fuera del disco se hallaba la oscuridad más negra y solamente la luz de las llamas dentro del disco iluminaba el aire de la noche. En La luz ví gente tratando de nadar hacia los bordes del disco. Algunos de ellos casi agarraban los lados cuando una fuerza aspiradora dentro del disco los jalaba otra vez hacia las llamas. Yo miraba mientras sus formas se tornaban en esqueleto con almas de un gris sucio. Entonces pude saber que era otra parte del infierno. Después ví, como en una visión, ángeles abriendo sellos. Naciones y reinos parecían estar cerradas debajo de ellos. Cuando los angeles rompieron los sellos, hombres y mujeres, muchachos y muchachas marchaban directo a las llamas.

Yo miraba horrorizada, pensando si conocia algunos de los sirvientes caídos del Señor que marchaban hacia adelante. Yo no podía mover mi cabeza para dejar de mirar las almas marchando dentro del fuego sin que nadie tratara de pararlos.

Yo exclamé, “Señor por favor, páralos antes que alcancen el fuego.” Pero Jesús dijo, “El que tiene oido que escuche. El que tenga ojos que vea. Mi hija, proclama en contra del pecado y la maldad. Dile a mis siervos que sean fieles y que clamen en el nombre del Señor. Te estoy llevando por este lugar tan terrible, para que les puedas contar cómo es el infierno.”

Jesús continuó: “Algunos no te van a creer. Algunos van a decir que Dios es muy bueno para enviar a hombres y mujeres al infierno. Pero diles que mi Palabra es verdadera. Diles que los temerosos y los incrédulos tendrán su parte en el lago de fuego.”
 

Capítulo 12: CuernosJesús dijo, “Esta noche, mi hija, iremos a una parte diferente del corazón del infierno. Quiero hablarte de los cuernos y enseñarte como serán usados para enviar espíritus malos y fuerzas demoníacas sobre la superficie de la tierra.”

Mientras Jesús hablaba comencé a ver una visión abierta. En la visión ví una casa de campo vieja, de color gris, rodeada por muchos árboles muertos y hierba muy crecida y muerta. El patio alrededor de la casa vieja estaba lleno de cosas muertas. No había vida en ese lugar. Esta casa parecía como que se había afirmado por las esquinas y se estaba hundiendo en el centro del campo y no se vean otros edificios. La muerte estaba por todos los lugares. Yo sabía que esta casa de campo era parte del infierno, pero no entendía lo que estaba viendo. Por adentro, detrás de las ventanas sucias, se movían grandes sombras de formas humanas. Había algo maligno en su apariencia. Unas de las formas se acercó a la puerta del frente y la abrió.

Observé como un hombre grande, con músculos extremadamente grandes, salió de la puerta y caminó hacia el balcón, lo pude ver claramente. Era como de seis pies de alto, con el cuerpo de un levantador de pesas. Su color era el mismo gris muerto de los alrededores. Solamente vestía con pantalón de hombre. Eran tan gris y tan muerto como la piel desnuda de su pecho. Su carne era como escama y su cabeza era muy grande. Es más, su cabeza era tan grande que sus piernas estaban dobladas por cargar una carga tan grande. Sus pies eran con cascos, como las patas de un cerdo. Su cara era dura y maligna y se veía muy viejo.

Sus ojos estaban muertos y su cara era muy ancha. En esta visón, vi a esta criatura tan terrible subirse al viejo balcón. La tierra temblaba cuando el se movía y de su cabeza crecían cuernos tan grandes, que crecieron hasta que desaparecieron. Mientras él caminaba, noté que los cuernos estaban creciendo, pero muy lentamente. Habían otros cuernos también que comenzaron a crecer de su cabeza y de los mas grandes salían cuernos pequeños. Vi que su cabeza era como el de una bestia, una poderosa y bestia maligna, llena de destrucción. Cada paso que daba estremecia la tierra.

Jesús me dijo: “Observa.”

Vi los cuernos según se elevaban y terminaban en hogares, iglesias, hospitales, oficinas y edificio de toda clase sobre toda la tierra. Los cuernos hicieron gran daño en toda la tierra.

Yo vi a la bestia hablar y espíritus malos fueron escupidos por toda la tierra. Vi a muchos ser seducidos por estos espíritus y caer en las trampas de satanás.

Yo pensé, Estamos en una guerra entre el mal contra el bien.

“Estamos en una guerra,” escuché decir al Espíritu del Señor. “El bien contra el mal.” De los cuernos salían nubes oscuras que escondían las diversas formas de maldad que estaban saliendo sobre la tierra. Todas las abominaciones que Dios odia estaban presentes. Vi reinos que se levantaban sobre la tierra, y millones de personas comenzaron a seguir a estas fuerzas malignas. Vi como los cuernos viejos fueron removidos y en su lugar crecían cuernos nuevos.

Escuché a Jesús decir. ” ya está aconteciendo! Estas cosas son, fueron, y serán. Los hombres se llegarán a amar a ellos mismos en vez de amar a Dios. En los postreros días la maldad correrá por doquier. Los hombres y las mujeres amarán más sus casas, coches, tierras, edificios, negocios, plata y oro más que a mí.”

“Arrepiéntanse,” dijo El, “pues yo soy un Dios celoso. Nadie puede estar antes que yo ni los hijos, hijas, esposa o esposo. Pues Dios es Espíritu y tiene que ser adorado en Espíritu y en verdad.”

Yo miraba mientras los cuernos se movían sobre la faz de la tierra, subiendo muy alto dentro de los cielos. Se levantaron nuevos reinos y hubo guerra y destrucción sobre la tierra. Eran muchos los que adoraban a la bestia.

La bestia maligna con los cuernos caminaba para arriba y para abajo como si estuviera pensando y la tierra se estremeció debajo de sus pies. Después de algunos minutos regresó a la casa de campo. De pronto aparecieron nubes oscuras y muchos habían muerto en la tierra.

Yo ví el mundo en medio de una gran tribulación y comencé a orar con todo mi corazón. Yo exclamé, “Oh, Señor, Ayúdanos.” Entonces dos grandes bestias en formas de espíritu se levantaron de la tierra y comenzaron a pelear entre ellos, yo sabía que habían salido del infierno.

Un mar de gente miraban la guerra entre estos dos males. Y después vi algo levantarse del suelo entre ellos, y dejaron de pelearse parándose al lado de un barco grande. Las dos bestias trataron de destruir el barco, pero no podían. Lo empujaron hacia atrás, dentro de la tierra, y lo enterraron entre ellos dos. Se pararon otra vez cara a cara, listos para continuar su guerra.

Escuché una voz que dijo, “Velad.” Mientras velaba, apareció una luz en el suelo, donde el barco había sido enterrado.

El barco reapareció sobre el suelo y se convirtió en un disco grande. Las otras dos bestias comenzaron a tomar otras formas, y se volvieron grandes y negras. Una puerta en el frente del disco se abrió, y un fuerte rayo de luz reveló una escalera. Las escaleras bajaban, bajaban dentro de la tierra y escuché una voz que dijo, “Dentro del infierno.”

En el aire había un sentido fuerte de maldad, y me sentía perdida y sin dirección mientras miraba. Una fuerza paralizante salió del disco y no tenía donde correr. Me sentía atrapada a pesar de que estaba en el Espíritu.

Casi al momento, Jesús me levantó hasta lo más alto hasta que pude ver la visión desde arriba. Pero ahora las escaleras se habían vuelto una escalera eléctrica, que se movía para arriba y para abajo desde el corazón de la tierra.

Cuando estaba al lado de Jesús me sentía segura y protegida. Escuché una voz que dijo, “Esto saldrá del infierno.”

Jesús dijo, “Esto será. Esto está todavía por venir. Escribe para que todos conozcan.” En mi visión la escalera eléctrica estaba trayendo fuerzas de demonios y malos espíritus. Las dos bestias se pararon, una a cada lado del barco, y los ví que comenzaron a cambiar otra vez. Escuché el sonido de un gran alboroto, el sonido de motores corriendo en alta velocidad. Las cabezas de las bestias crecieron más y una luz comenzó a llenar sus manos. Ví a las dos bestias y el barco cuando se juntaron.

Muchas almas, como si caminaran dormidas marchaban adentro de una de las bestias. Por horas observé este evento tan feo hasta que al fin, una de las bestias estaba empaquetada de gente. Mientras escuchaba, de la primera bestia salió un gran alboroto parecido al de un avión listo para despegar. La bestia había recibido su poder del barco. Cuando la bestia comenzó a volar, tomó otra vez la forma de un hombre. Mientras volaba su cabeza parecía estar llena de luces y grandes poderes emanaban de él. Mientras él desaparecía entre los cielos, su cabeza se volvió otra vez en un barco.

Yo todavía podía escuchar el sonido de la primera bestia, mientras veía a la segunda bestia llenarse de almas. Cuando se llenó, vi a la segunda bestia volar hacia arriba como un cohete. Se unió a la otra bestia y los dos se movieron lentamente hacia el cielo gris. La segunda bestia también, había tomado la forma de un hombre. Yo escuché sus grandes alborotos según desaparecían de vista.

Yo pensaba sobre lo que esto significaba. Yo vi el barco o disco, aterrizar otra vez sobre la tierra. La tierra se cerró sobre éste, hasta que estaba otra vez fuera de vista. Cuando la visión comenzó a desaparecer, yo vi una corte muy grande y pensé en el juicio del Trono Blanco.
 

Capítulo 13: El brazo derecho del infiernoDespués de la primera visión, Jesús y yo fuimos a una parte diferente del infierno. Jesús dijo, “Estas cosas que estás viendo son para el fin de los tiempos.” Otra visión apareció delante de mi.

Caminamos por una colina alta y seca. Yo miré desde lo alto de la colina hacia abajo y vi la corriente de un río. No habían fosas de fuego, ni demonios o malos espíritus, solamente el río grande fluyendo entre orillas escondidas. Jesús y yo nos acercamos al río y vi que estaba lleno de sangre y fuego.

Al acercarme y mirar de cerca, vi muchas almas, cada una encadenada con otra. El peso de las cadenas las arrastraba hacia abajo de la superficie del lago de fuego. Las almas en el infierno estaban en el fuego del infierno. También vi que estaban en formas de esqueleto con almas de un color gris sucio.

” Qué es esto?” Le pregunte al Señor. “Estas son las almas de los incrédulos y de los impíos. Estos fueron mas amantes de su propia carne que amantes de Dios. Ellos eran hombres amando hombres y mujeres amando mujeres, que no quisieron arrepentirse y ser salvos de sus pecados. Ellos se gozaron de su vida de pecado y despreciaron mi salvación.”

Me paré junto a Jesús y miré adentro del lago de fuego.

De pronto, el fuego comenzó a rugir como un gran horno, moviéndose y devorando todo lo que estaba en su camino. En poco tiempo llenó casi todo el brazo derecho del infierno.

El fuego se acercó a nuestros pies, pero no nos quemó. El río estaba devorando todo lo que había en su camino. Miré el rostro de Jesús y se veía triste y tierno.

El todavía tenía escrito sobre su rostro amor y compasión por estas almas perdidas. Comencé a llorar y deseaba salir de ese lugar de tormento, el tener que continuar era casi insoportable.

Miré otra vez las almas en el fuego. Eran de un color de fuego rojo y sus huesos estaban negros y quemados. Escuché sus almas gritar de remordimiento.

El Señor dijo, “Este es su tormento; amarrados juntos con cadenas tras cadenas. Estos deseaban la carne de su propio sexo, hombres con hombres y mujeres con mujeres, haciendo lo que no era natural. Ellos llevaron a muchos jovencitos y jovencitas a actos de pecado. Ellos lo llamaban amor, pero al final era pecado y muerte.”

“Yo sé que muchos jovencitos y jovencitas, hombres y mujeres fueron obligados en contra de su voluntad para cometer actos tan terribles, yo lo sé y no cargaré este pecado contra ellos.” Acuérdense de esto, sin embargo, dijo Jesús, “Yo conozco todas las cosas, y las personas que causaron que estos jóvenes pecaran tienen el pecado mas grande. Yo juzgaré con justicia. Al pecador Le digo, ‘Arrepiéntete, y tendré misericordia. Clama a mi y te escucharé.’

En repetidas veces les pedí a estas almas que se arrepintieran y que vinieran a mí. Yo los hubiera perdonado y limpiado y en mi nombre podrían haber sido liberados. Pero ellos no me escucharon y ellos deseaban la codicia de la carne antes que el amor del Dios vivo. Porque yo soy santo tenéis que ser santos. No toquen las cosas inmundas y los recibiré,” dice el Señor. Yo me sentí muy enferma mientras veía las almas en el lago de fuego.

Jesús continuó, “Si solamente se hubieran vuelto a mi antes que fuera muy tarde. Mi sangre fue derramada para que todos vinieran a mi. Yo dí mi vida para que el peor de los pecadores viviera.”

Multitudes de almas pasaron por el río de llamas ardientes y sobre ellas pasaban las olas de fuego sin poder salir y dejar de nadar en ese lago de fuego. Yo escuché gritos de remordimiento cuando el río de sangre pasaba delante de nosotros.

Caminamos hacia arriba por un camino cerca del río. Delante de nosotros, había una mujer grande sentada sobre una colina. Se mecia para adelante y hacia atrás como si estuviera ebria. Sobre ella estaban escritas las siguientes palabras “Misterio de Babilonia.” Ahora sabía que la madre de las abominaciones en la tierra también venía del infierno. De ella emanaba una fuerza maligna, y vi multitudes de gente y lenguas debajo de ella. Ella tenía siete cabezas y diez cuernos. En ella se encontraba la sangre de los profetas, y de los santos y de todos los que fueron asesinados sobre la tierra.

“Salíd de ella y sean separados,” dijo el Señor. “En su tiempo será destruida.”

Caminamos hacia adelante pasándo por donde estaba la mujer mala con los cuernos sobre su cabeza. Todo se comenzó a poner oscuro. Ahora Jesús era la única luz. Caminamos hasta que llegamos a otra colina. En la distancia podía ver llamas calientes en el aire. La atmósfera se calentó agobiantemente. Dimos la vuelta alrededor de la colina y llegamos a una puerta grande con ranuras cortadas. Esta estaba colocada al lado de la colina y una cadena grande se encontraba sobre ella y de ella salían llamas. La puerta estaba cerrada con candados grandes. Yo me preguntaba que es los que todo esto significaba.

De pronto, la figura oscura de un hombre vestido con una capa larga y oscura larga, apareció delante de la puerta. Su cara se veía muy vieja y muy cansada. La piel de su cara estaba jalada bien apretada hacia los huesos de su calavera. Parecía que tenía muchos años de edad. Jesús me dijo: “Detrás de esa puerta está el abismo sin fondo. Mi Palabra es verdadera.” Las llamas detrás de la puerta alcanzaban lo más alto hasta llegar a la puerta la cual se hinchaba con la presión del calor. Yo dije, “Señor Jesús, yo me alegraré cuando satanás sea lanzado en el abismo sin fondo, y todas estas cosas cesen por un tiempo.”

El respondio: “Ve, oye lo que el Espíritu le dice a las iglesias. El fin está cerca y yo estoy llamando a los pecadores a arrepentirse y ser salvos. Mira ahora.”

Estábamos parados en un lugar al aire libre y estaba con el Señor en el Espíritu. Yo miré y contemplé una visión abierta. En la visión vi una serpiente de fuego rozando que la dejaron atacar el aire con su enorme cola. Yo miraba mientras esta serpiente espíritual se movía con terrible poder. Entonces la ví regresar al brazo izquierdo del infierno y esperar. Yo sabía que no podía atacar la tierra todavía hasta que la Palabra de Dios se cumpliera.

Ví fuego y humo subir desde la tierra y ví un velo extraño mientras éste se formaba sobre la tierra. Vi parches de oscuridad aparecer por todas partes. Sobre la cabeza de la serpiente de fuego comenzaron a crecer cuernos. Estos se esparcieron hasta que cubrieron toda la tierra. Satanás le dió órdenes a la serpiente de fuego. Espíritus malos y diablos se hallaban presentes. Entonces ví la serpiente maligna de fuego salir del brazo derecho del infierno, y comenzar a atacar la tierra con gran fuerza hiriendo y destruyendoa mucha gente.

Jesús dijo: “Esto sucederá al fin de los tiempos. Ven más alto.” Lector, si estás cometiendo algunos de los pecados de los cuales estoy hablando, por favor deja de pecar y clama a Jesús que te salve. No tienes que ir al infierno. Clama al Señor mientras está cercano, El te escuchará y te salvará. Todo el que clame en el nombre del Señor será salvo.
 

Capítulo 14: El brazo izquierdo del infiernoUna profecia de Jesús para todos

Jesús dijo, “Estas cosas ya están sucediendo en la tierra, están por ser y pronto vendrán sobre la tierra. La serpiente de fuego es parte de la bestia. Las profecias que vas a leer son verdaderas. Las revelaelones son verdaderas. Velad y orad. Amaos los unos a los otros. Manténganse santos. Mantengan sus manos limpias.

Esposos amen a sus esposas como Cristo amó a su iglesia. Esposos y esposas, amaos los unos a los otros como yo os he amado. Yo ordené el matrimonio y lo bendije con mi Palabra. Mantengan el lecho del matrimonio sin mancilla. Límpience de toda maldad y sean puros, como yo soy puro.

El santo pueblo de Dios ha sido extraviado por engañadores. No se dejen engañar; Dios no puede ser burlado. El entendimiento te será dado si abres tus oídos y me escuchas. Este es el mensaje de Cristo a las iglesias. Cuídense de los falsos profetas que se paran en mi lugar Santo y engañan con piropos. Oh tierra, mi santo pueblo se ha quedado dormido al sonido de la falsa doctrina. ¡Despertad, despertad’ Yo te digo que toda maldad es pecado. Límpience de todo pecado de la carne y del Espíritu. Mis santos profetas vivan una vida santa. Pero ustedes se han revelado contra mi y mi santidad. Han traído el mal sobre vosotros. Ustedes han pecado y se han hecho esclavos de la enfermedad y de la muerte.

Ustedes han cometido iniquidades y han hecho lo malo y se han revelado contra mí. Se han apartado de mis preceptos y de mis juicios. Ustedes no han escuchado las palabras de mis siervos, los profetas y las profetizas.

Maldiciones en vez de bendiciones han venido sobre vosotros, y todavía rehusan retornar a mí y arrepentirse de sus pecados.

Si ustedes regresan, se arrepienten y si me honran con el fruto de la justicia, yo bendeciré vuestros hogares y honraré la cama del matrimonio. Si se humillan y claman a mi, yo escucharé y los bendeciré.

Escuchen, ustedes ministros de mi Santa Palabra. No enseñen a mi pueblo a pecar contra Dios. Acuérdense que el juicio comienza por la casa de Dios; a menos que se arrepientan, yo los quitare por los pecados que le enseñaron a mi pueblo. Creen ustedes que estoy ciego y no puedo ver, o sordo que no puedo oir?

Tú que tienes la verdad con la injusticia y llenas tus bolsillos con oro y plata a costa de los pobres -arrepiéntete, te digo, antes que sea muy tarde. El día del juicio te pararás solo delante mi para dar cuenta de lo que hiciste con mi Santa Palabra; si clamas a mi en arrepentimiento, yo quitare la maldición de tus tierras y os bendeciré. Si te arrepientes y te avergüenzas de tus pecados, yo tendré misericordia y compasión de ti y no me acordaré más de tus pecados. Ora para que seas un vencedor.

Despierta a la vida. Arrepiéntete por la gente que has guiado mal y les enseñaste falsas doctrinas. Diles que has pecado y que has desparramado mis ovejas. Arrepientete delante de ellos.

He aquí, estoy preparando un ejército santo. Ellos harán grandes exploraciones para mi y destruirán tus lugares altos. Es un ejército de hombres, mujeres, niños y jóvenes santos. Ellos han sido ungidos para predicar el verdadero evangelio, para poner las manos sobre los enfermos, y llamar a los pecadores al arrepentimiento.

Este es un ejército de trabajadores, hombres, esposas, hombres solteros, mujeres solteras y niños escolares. Son gente sencilla, pues no muchos nobles han respondido a mi llamado. En el pasado fueron mal entendidos y maltratados, abusados y rechazados. Pero yo los he bendecido dándoles intrepidez en santidad y en Espíritu. Ellos comenzarán a cumplir mis profecias y a hacer mi voluntad. Yo caminaré en ellos, hablaré en ellos y trabajaré en ellos.

Estos son aquellos que se han tornado a mi con todo el corazón, alma, mente y fuerza. Este ejército despertará a muchos a mi justicia y pureza del espíritu. Yo pronto me comenzaré a mover entre ellos, a escoger a los que deseo para mi ejército. Yo los buscaré en las ciudades y los pueblos. Muchos se van a sorprender con los que he escogido. Los van a ver moverse sobre toda la tierra y hacer hazañas por causa de mi nombre. Mirad y ver mi poder en obra.

Otra vez os digo, no manchen la cama del matrimonio. No manchen el cuerpo en el cual mora el Espíritu Santo. Los pecados del cuerpo llevan a pecados del Espíritu.

Mantengan el lecho del matrimonio santo. Yo hice al hombre para la mujer y la mujer para el hombre y he decretado que sean unidos en el santo matrimonio.”

“Otra vez os digo, despertad.”

Yo vi muchas otras visiones en el brazo izquierdo del infierno. Yo fuí instruida por el Señor que no debo revelarlas ahora. Muchas de ellas eran visiones del mundo en los últimos días. Cuando muchos del pueblo de Dios se apartarán y se perderán.

En las visiones se me dieron revelaciones sobre el cuerpo de Cristo, el ministerio de los hijos de Dios, los hijos de la bestia, y la eminente venida de Cristo. “Más tarde, las puedes revelar,” dijo El, “pero no ahora.”

“Este ejército,” dijo el Señor, “que fue hablado por el profeta Joel, saldrá de la tierra y hará grandes obras para Dios.” El Hijo de justicia se levantará con sanidad en sus alas. El acabará con los malignos y serán cenizas debajo de las plantas de sus pies.” “Serán llamados el ejército del Señor. Yo le daré dones y ellos harán mis grandes obras.

Ellos harán maravillas para el Señor de La gloria. Yo derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán.

Este ejército peleará contra las fuerzas de maldad y destruirá muchas obras de satanás. Ellos alcanzarán a muchos para Jesucristo antes que llegue el día cuando se levante la bestia, dice el Señor.

Jesús, dijo, “Ve, ya es hora de irnos.” Al fin dejábamos las visiones y el brazo izquierdo del infierno. Yo estaba muy alegre. Cuando salimos, Jesús dijo, “Dile a tu familia que los amo y corrígelos con amor. Diles que los libraré del mal si ponen su confianza en mi.”
 

Capítulo 15: Los días de JoelEscuche una voz que me dijo, “Escribe, pues estas cosas son fieles y verdaderas.” Otra vez estaba con el Señor en el Espíritu. El estaba alto y exaltado, y su voz era como de trueno.

“He aqui, oh tierra, estas cosas son, eran y están por venir. Yo soy el primero y el último. Sírvanme, el Creador, pues yo doy vida y no muerte. Levántense de su maldad y clamen a mi, yo os sanaré y os libertaré. Las cosas que lees en este libro son verdaderas y sucederán pronto.

Arrepiéntanse, pues el tiempo está cerca, y el Señor de la gloria pronto aparecerá. Estad listos, porque no sabéis el día ni la hora. Grande será la recompensa de aquellos que ésperan mi venida. Yo bendeciré a mis pequeños, aquellos que han guardado la fe y me han servido en verdad y en justicia. Antes que lo sepan, Yo estaré sobre ellos. Yo he preparado una bendición para aquellos que han sido fieles a su llamamiento y para aquellos que no han negado mi nombre.

Yo digo, que si mi pueblo que se llama por mi nombre, se humillan y oran, yo los perdonaré, y los sanaré, y los restauraré. Yo deseo escuchar, libertar, y salvar a todos los que creen y claman en mi nombre.

Santifiquen un ayuno. Llamen a una asamblea solemne. Reunid a todos los ancianos y a todos los habitantes de la tierra en mi casa y clamen a mí. Ay, pues el día del Señor viene como un ladrón en la noche -el día está cerca.

Confíen en mí, y yo restauraré los años que comió la oruga, las langostas, el gusano y las larvas.

El gran ejército que he llamado no romperá su lugar o su marcha. Ellos harán prestaciones brillantes maravillosas, y no serán conquistados, pues yo soy su fortaleza.

Sus voces sonarán como la trompeta, sonarán como el trueno y todos escucharán y sabrán que yo soy el Señor vuestro Dios.”

Amado Señor Jesús, es mi oración ser encontrada digna, de ser parte de este ejército. Yo quiero estar en este ejército, pero sé que tengo que ser pura y santa, como Jesús es, puro y santo. Con la sangre que Cristo derramó, límpiame de toda maldad. Ayudarne a mantener un corazón arrepentido, libre de todo odio y amargura.

Padre, yo sé que mucha de tu gente está dormida. Yo temo que vas a tener que romper nuestro vaso de barro y humillarnos para que pueda haber fruto de justicia.

Señor, yo no quiero tener que regresar al infierno otra vez y tener que quedarme allí. Oh Señor, ayudame a amonestar a la gente. Dame poder para impedir que el infierno siga creciendo. Ayúdame a mi, y a tu pueblo a ser buenos, de buen corazón, perdonándonos y amándonos los unos a los otros. Ayudanos a hablar la verdad todo el tiempo.

Yo sé que Jesús regresa pronto y sus recompensas con El. Yo sé que mi mensaje al mundo es, “Arrepentíos, pues el día del Señor está cerca.” Padre, yo no quiero la sangre de esta gente sobre mis manos.
 

Capítulo 16: El centro del infiernoOtra vez, el Señor y yo fuimos al infierno. Jesús me dijo, “Mi hija, tu naciste para este propósito, para escribir y contar lo que te he dicho y enseñado. Pues estas cosas son fieles y verdaderas. Yo te he llamado para decirle al mundo por medio de ti que hay un infierno, pero yo he preparado un medio de escape. Yo no te enseñaré todas las partes del infierno. Hay cosas escondidas que yo no te puedo revelar. Pero te enseñaré mucho. Ahora, ven y ve, los poderes de las tinieblas y su fin.”

Regresamos otra vez al vientre del infierno y comenzamos a caminar hacia una pequeña apertura. Me puse a mirar por donde estábamos entrando y encontré que estábamos en una repisa. cerca de una celda en el centro del infierno. Nos paramos delante de una celda en la cual estaba una hermosa mujer. Sobre la parte alta de la celda estaban las iniciales “A.C.”

Escuché a la mujer que dijo, “Señor, yo sabía que un día vendrías. Por favor déjame salir de este lugar de tormento.”

Ella estaba vestida con la ropa del tiempo antiguo y era muy hermosa. Yo sabía que había estado aqui por muchos siglos y no podía morir. Su alma estaba en tormento. Comenzó a jalar las barras y a llorar. Suavemente Jesús dijo, “Sea la paz.” El le habló a ella con tristeza en su voz. “Mujer, tu sabes porqué estás aquí.”

“Si,” dijo ella, “pero yo puedo cambiar.” Yo me acuerdo cuando dejaste salir a los otros del Paraíso. Yo me acuerdo de tus palabras de salvación. Ella exclamó, “Yo seré buena ahora y te serviré.” Ella apretó las barras de la celda con sus pequeños puños y comenzó a gritar, “Déjame salir! Déjame salir!”

Después de eso, comenzó a cambiar delante de nuestros ojos. Su ropa se comenzó a quemar. Su carne se le cayó y todo lo que quedo fue un esqueleto negro con agujeros quemados en vez de ojos y un cascarón hueco por alma. Yo miré con terror mientras la mujer anciana caía en el suelo. Toda su belleza desapareció de momento. Se me estremeció el entendimiento al pensar que ella había estado aquí desde antes del nacimiento de Jesús.

Jesús le dijo, “Tú sabías en la tierra cual sería tu fin. Moisés te dio la ley y tu la escuchaste. Pero en vez de obedecer mi ley, escogiste ser un instrumento en las manos de satanás, una adivina y una bruja. Tu enseñaste el arte de la brujería, amaste las tinieblas en vez de la luz, y tus obras eran malas.

Si te hubieras arrepentido de corazón, mi Padre te hubiera perdonado. Pero ya es muy tarde,” le dijo El.

Con tristeza y gran pena en nuestros corazones, nos apartamos de ella. Nunca terminará su dolor y sufrimiento. Mientras nos alejábamos, sus manos delgadas trataron de alcanzarnos. “Mi hija,” dijo el Señor, “Satanás usa muchas artimañas para destruir hombres y mujeres buenas. El trabaja día y noche, tratando de conseguir que la gente lo sirva.”

Si usted fracasa en escoger servir a Dios, Ud. ha escogido servir a satanás. Escoga la vida y la verdad lo hará libre.

Después de caminar una corta distancia, nos paramos delante de otra celda. Escuché la voz de un hombre que llamaba, ” está ahí? Quien está ahí?” Yo me pregunté la razón por la cual llamaba.

Jesús dijo, “El está ciego.”

Escuché un sonido, y miré a mi alrededor. Delante de nosotros estaba un demonio grande con alas largas que parecían estar rotas. El pasó sin mirarnos. Yo me paré cerca de Jesús.

Nos paramos juntos a mirar al hombre que había hablado. El también estaba en una celda y nos daba la espalda , el tenía la forma de un esqueleto en fuego y tenía el olor de muerte sobre él. Daba golpes en el aire y gritaba “Ayúdenme, alguien, ayúdenme.”

Jesús dijo tiernamente, “Hombre, sea la paz.” El hombre se volvió y dijo, “Señor, yo sabía que vendrías por mi. Yo me arrepiento ahora. Por favor déjame salir. Yo se que fui una persona horrible y que usé mi minusvalidad para ganancias egoístas. Yo se que fui un brujo y que engañé a muchos para satanás. Pero Señor, yo me arrepiento. Por favor déjame salir.

Dia y ñoche soy atormentado en estas llamas, no hay agua. El exclamó, tengo mucha sed, no me puedes dar una poco de agua.” El hombre seguía llamando a Jesús, mientras nos alejábamos. Yo miré hacia atrás con tristeza.

Jesús dijo, “Todos los hechiceros y obradores de maldad tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre. Esta es la segunda muerte.”

Llegamos a otra celda que estaba ocupada por otro hombre. El dijo, “Señor, yo sabía que tu vendrías a soltarme. Me he arrepentido hace mucho tiempo.” Este hombre, también era un esqueleto lleno de llamas y gusanos.

“Oh hombre, estás todavía lleno de mentiras y de pecado. Yo sé que tu eras un discípulo de satanás, un mentiroso que engañaste a muchos. La verdad nunca estaba en tu boca y la muerte fue siempre tu recompensa. Tu escuchaste mis palabras muchas veces y te burlaste de mi salvación y mi Santo Espíritu. Tu mentiste toda tu vida y no me escuchaste. Tu eres de tu padre el diablo. Todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego. Tu has blasfemado contra el Espíritu Santo.”

El hombre comenzó a maldecir y a decir muchas cosas malas en contra del Señor. Seguimos hacia adelante. Esta alma estaba perdida para siempre en el infierno.

Jesús dijo, “todo el que quiera puede venir en pos de mi, y el que pierde su vida por mi causa encontrará vida, y vida en abundancia. Pero los pecadores tienen que arrepentirse mientras están vivos en la tierra; es muy tarde para arrepentirse cuando llegan aquí. Muchos pecadores quieren servirle a Dios y a satanás o se creen que tienen tiempo ilimitado para aceptar la gracia que ofrece Dios. Los verdaderamente sabios escogerán hoy a quien servir.”

Pronto llegamos a la próxima celda de donde salió un grito desesperado de dolor, miramos y vimos el esqueleto de un hombre acurrucado en el suelo. Sus huesos estaban negros del fuego y su alma por dentro era de un color gris sucio. Observé que le faltaban partes de su cuerpo a donde subían humo y llamas. Los gusanos se arrastraban dentro de él.

Jesús dijo, “Los pecados de este hombre fueron muchos. El fue un asesino y tenía odio en su corazón. El no se quería arrepentir o aún creer que yo lo perdonaría. Si solamente hubiera venido donde mi.”

Le pregunte al Señor, ” quieres decir que él pensó que tu no lo perdonarías de su homicidio u odio?”

“Si,” dijo Jesús, “Si solamente hubiera creído y venido a mí, yo le hubiera perdonado todos sus pecados, grandes y pequeños. Por el contrario, el continuó pecando y murió pecando. Por eso es que está donde está hoy. Le dieron muchas oportunidades para que me sirviera, para que creyera el evangelio, pero él rehusó. Ahora es muy tarde.

La próxima celda a la cual llegamos estaba llena de un terrible olor. Yo podía escuchar los gritos de los muertos y sus ayes de remordimiento en todo lugar. Me sentí tan triste que estaba casi enferma. Yo decidí que iba a hacer todo lo que pudiera para decirle al mundo de este lugar.

La voz de una mujer dijo, “Ayúdame.” Miré a un par de ojos reales, no las cuencas quemadas que eran señal de haberse quemado. Yo estaba tan triste que me dió escalofrío y sentí una gran pena y dolor por esta alma. Quería intensamente sacarla de la celda y correr con ella. Ella dijo, “Es tan doloroso, Señor, yo haré lo correcto ahora. Yo te conocí una vez y tu eras mi Salvador.” Sus manos apretaron las barras de la celda. ” Porqué no quieres ser mi Salvador ahora?” Grandes pedazos de carne en fuego caían de ella y solamente sus huesos apretaban las barras.

“Tu hasta me sanaste de cáncer,” dijo ella. “Tu me dijiste que me fuera y no pecara más, no sea que me viniera algo peor. Yo traté, Señor; Tu sabes que traté. Yo hasta traté de testificar en tu nombre. Pero Señor, pronto aprendí que los que predican tu palabra no son populares. Yo quería que la gente me quisiera. Lentamente regresé al mundo y la concupiscencia de la carne me devoró. Los clubs nocturnos y las bebidas alcohólicas se hicieron mas importante que tú. Perdí el contacto con mis amigos cristianos y pronto me encontré siete veces peor de lo que estaba antes.

Y aunque llegué a ser amante sexual de hombres y mujeres, no era mi intención perderme. Yo no sabía que estaba poseída por satanás. Todavía sentía tu llamamiento en mi corazón que me arrepintiera y fuera salva, pero no quise. Seguí pensando que todavía tenía tiempo. Mañana regresaré a Jesús, y El me perdonará y me libertará. Pero yo esperé demasiado tarde y ahora es demasiado tarde,” exclamó ella.

Sus ojos tristes se derramaron en fuego. Y desapareció. Yo grite y me apoyé de Jesús. Yo pensé, “Oh Señor, cuán fácil pude yo o uno de mis seres queridos, haber sido como ella! Por favor pecadores, despierten antes que sea muy tarde.

Caminamos a otra celda. En esta había otro hombre con una forma de esqueleto y un alma por dentro de color gris suelo. Gritos de dolores agudos y remordimiento salían de este hombre, que yo sabía que jamás los olvidaría.

Jesús dijo: “Mi hija, muchos de los que van a leer este libro lo van a comparar con una historla de ficción o a una película que han visto. Dirán que esto no es verdad. Pero tu sabes que estas cosas son verdaderas. Tu sabes, que el infierno es real, pues yo te he traído aquí muchas veces por mi Espíritu. Yo te he revelado la verdad para que des testimonio de ella.”

Alma perdida, si no te arrepientes y te bautizas y crees en el evangelio de Jesucristo, seguramente que éste será tu fin.

El Señor dijo, “Este hombre está aquí debido a su rebelión. El pecado de rebelión es como el pecado de hechicería. Es más, todos los que conocen mi Palabra y mis caminos y han escuchado el evangelio y todavía no se arrepienten, están en rebelión contra mi. Muchos están en el infierno hoy debido a este pecado.”

El hombre le dijo a Jesús, “Una vez pensé en hacerte el Señor de mi vida, pero, no quería caminar por tu camino angosto y derecho. Yo quería el camino ancho. Era mucho más fácil servir al pecado. Yo no quería tener que ser justo. Yo amaba mis maneras pecaminosas. Yo deseaba beber bebidas intoxicantes y hacer las cosas de este mundo más que obedecer tus mandamientos. Pero ahora quisiera haber escuchado a los que me enviaste. Al contrario, hice lo malo y no quise arrepentirme.” Grandes sollozos estremecieron su cuerpo, mientras gritaba de remordimiento. “Por años he sido atormentado en este lugar. Yo se lo que soy y se que jamás saldré de este lugar. Soy atormentado día y noche en estas llamas y estos gusanos. Yo lloro, pero nadie viene a ayudarme. Nadie se interesa por mi alma aqui -nadie se interesa por mi alma.”

Se cayó al piso en un montón y continuó llorando.

Jesús exclamó, “Mi padre, mi Padre ten misericordia.”

Caminamos hacia otra celda. Una mujer estaba sentada quitándose los gusanos de sus huesos. Ella comenzó a llorar cuando vió a Jesús “Ayúdame Señor,” dijo ella. “Yo seré buena. Por favor, déjame salir.” Ella, también se paró y apretó las barras de la celda. Yo sentí gran pena por ella. Mientras ella lloraba, sus sollozos estremecieron su cuerpo.

Ella dijo, “Señor, cuando yo estaba en la tierra, yo adoré al dios de los Hindúes y muchos ídolos. Yo no creí en el evangelio que los misioneros me predicaron, aunque lo escuché muchas veces. Un día morí, yo clamé a mis dioses para que me salvaran del infierno -pero no podían. Ahora, Señor, yo deseo arrepentirme.”

Jesús Le dijo, “Ya es muy tarde.”

Las llamas cubrían su forma, mientras nosotros seguíamos hacia adelante; todavía sus gritos se sienten en mi alma. Satanás la ha enganado.”

Con tristeza en su voz, Jesús dijo, “Ven, regresaremos mañana. Ya es hora de irnos.”
 

Capítulo 17: Guerra en Los CielosEl Espíritu del Señor estaba sobre mí y otra vez fuimos al infierno. Jesús dijo, “Yo te digo la verdad, muchas almas están aqui debido a la brujería, el ocultismo, la adoración de otros ídolos, desobediencia, incredulidad, ebriedad y la inmundicia de la carne y el Espíritu. Ven, y te enseñaré un misterio y te hablaré de cosas escondidas. Yo te voy a revelar como orar contra las fuerzas de maldad.”

Caminamos dentro de una parte del infierno que estaba cerca del corazón maligno. Jesús dijo, “Pronto vamos a entrar en la quijada del infierno, pero yo deseo revelarle a todos que el infierno se ha expandido.”

Nos paramos y Jesús dijo, “Mirad y creed.” Miré y vi una visión abierta. En la visión, Jesús y yo estábamos alto sobre la tierra, mirando dentro del espacio. Yo ví un círculo espíritual muy alto sobre la tierra. EL círculo era invisible a la vista natural, pero en el espíritu lo podía ver bien. Yo sabía que la visión estaba relacionada con nuestra lucha contra los principes y poderes de los aires.

Según continuaba mirando, yo descubrí que habían en realidad, varios círculos. En el primero habían muchos espíritus malos y sucios. Yo ví a los espíritus sucios tomar las formas de brujas que comenzaron a volar sobre los cielos y a causar mucho daño espíritual.

Escuché La voz de Jesús que dijo, “En mi nombre, le doy a mis hijos poder sobre estos malignos. Escuchen y aprendan a orar.”

Ví una forma de figura rara salir de otro círculo y comenzar a girar a los alrededores y a hechar encantos. Ví entonces que un demonio había salido y le estaba haciendo cosas malas a la tierra. El demonio tenía el espíritu de un brujo. El daba la vuelta y se reía y con una una vara que tenía sus manos, le echaba hechizos a varias personas. Yo ví a otros espíritus inmundos unirse al brujo y satanás le dió mas poder.

Jesús dijo, “He aquí, lo que amarren en la tierra, yo lo amarraré en el cielo. Satanás tiene que ser atado para que las oraciones de los santos sean efectivas en estos últimos días.”

Ví salir a otro hechicero de otro círculo el que comenzó a dar órdenes. Mientras él hablaba cayo una lluvia y fuego del cielo. El habló muchas cosas malas y engañó a la gente en la tierra. Mientras observaba, ví dos espíritus malos más unirse al hechicero en lo alto sobre la tierra. Todos estos eran príncipes inmundos y poderes de los aires.

Estos le dieron su poder a las brujas que estaban reunidas en cierto lugar para hacer el mal. Obreros de las tinieblas se reunieron alrededor de las brujas. Los espíritus venían y salían según lo deseaban.

“Observa con cuidado,” dijo Jesús, “pues el Espíritu Santo te está revelando una gran verdad.”

En la visión ví cosas terribles que estaban aconteciendo en la tierra. La maldad se multiplicaba y el pecado abundaba. Las fuerzas malignas causaban que los hombres robaran, mintieran, estafaran, y se hirieran el uno al otro, había maldad y el hombre se rendia a las codicias de la carne. Todo tipo de maldad fue soltada sobre la tierra.

Yo dije, “Jesús, es terrible ver esto.” Jesús dijo, “Hija, en mi nombre la maldad tiene que huír. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes en los días malos, y habiéndolo hecho todo, estad firmes.”

Todos los espíritus malos escupieron su maldad y difamación sobre la tierra y ví al pueblo de Dios comenzar a orar. Oraron en el nombre de Jesús y con mucha fe. Mientras oraban, La Palabra de Dios vino en contra de los espíritus malos y éstos comenzaron a perder terreno. Mientras los santos oraban las fuerzas de maldad perdieron su control. Hechizos fueron quitados y los que habían sido debilitados por las fuerzas del infierno fueron fortalecidos.

Y cuando oraban como en una sola voz, los angeles del cielo se unían al alboroto. Yo ví a los ángeles santos peleando con los príncipes del mal y poderes de los aires y los angeles de Dios destruían los poderes de maldad.

Yo miré, y he aqui que habían líneas, tras líneas de fuerzas de ángeles como unos 600 en cada línea. Mientras el pueblo le creía a Dios, los ángeles avanzaban. Dios dió las órdenes y su poder era grande. El le dió gran fortaleza a su pueblo y a los ángeles para destruir las obras de satanás. Dios estaba peleando en contra de la maldad en el cielo.

Cuando la gente oraba y le creía a Dios, las fuerzas del mal eran destruídas; pero cuando había incredulidad, los poderes del mal comenzaban a vencer.

Dice el Señor, mi pueblo tiene que creer, y tienen que estar de acuerdo los unos con los otros y conmigo, si todas las cosas van a ser puestas bajo los pies del Padre.” El cielo y la tierra tienen que estar de acuerdo, si es que vamos a destruir a nuestros enemigos.

Cuando las alabanzas del pueblo de Dios comenzaron a subir desde la tierra, las fuerzas de la maldad se retiraban.

Y ví los santos de Dios orando con todos sus corazónes en contra de las mañas del diablo. Mientras lo hacían, los hechizos y maldiciones eran quebradas, y los santos ganaban la victoria.

Esto fue lo que sucedió: mientras los ángeles del Señor peleaban con los demonios y las fuerzas del infierno, muchos santos eran liberados por las oraciones. Según la gente iba siendo liberada se entonaban muchas alabanzas a Dios, y las alabanzas trajeron mas victorias. Solo cuando los resultados de la oración no se veían de momento, fue que cesaron las alabanzas y el mal comenzó a ganar la batalla.

Escuché a un ángel con voz alta decir, “Oh Señor, la fe de tu pueblo es débil. Ellos tienen que tener fe si tu los vas a liberar de los ejércitos de satanás. Señor, ten misericordia de los herederos de la salvación.”

La voz del altísimo respondió, “sin fe es imposible agradar a Dios. Pero el ‘Señor es fiel’, y El te asentará.

Otra vez en la visión ví a Dios derramar su Espíritu sobre toda carne, y el pueblo de Dios creía que El haría todo lo que ellos pedían, porque eran de El y sinceramente lo amaban. Ellos tenían fe en Dios y creían en su Palabra y Dios los libertó. Y La Palabra de Dios creció sobre la tierra.

El Señor dijo, “Todo es posible para el que cree. Yo guardo mi Palabra para que se cumpla. Hagan vuestra parte y estén seguros que yo hare la mía. Si mi pueblo se afirma en la verdad y pelea la buena batalla, cosas maravillosas como en el Día de Pentecostés sucederán. Clamen a mi y yo escucharé. Yo seré vuestro Dios y ustedes serán mi pueblo. Yo te estableceré en justicia, verdad y sinceridad.”

En la visión, ví cristianos que nacían como pequeños bebés. Yo ví a los ángeles situándose sobre ellos, para protegerlos del mal. Yo ví al Dios de los ejércitos peleando sus batallas y ganando la victoria para ellos. Entonces ví a los bebés crecer y cosechar los campos del Señor de la Gloria -haciendo la obra del Señor con corazónes alegres- amando a Dios, confiando en Dios y sirviendo a Dios. Yo ví a los ángeles y la Palabra de Dios unirse para destruir la maldad de la faz de la tierra. Yo ví paz sobre la tierra, pues todas las cosas eventualmente se pusieron bajo los pies de Dios.
 

Capítulo 18: Visiones abiertas del infiernoEl Señor dijo, “Esta visión es para el futuro, y se va a cumplir. Pero yo regresaré para redimir a mi esposa, mi iglesia y ellos no verán esas cosas. Despertad, oh pueblo mio! Tocad la alarma hasta todas las esquinas de la tierra, pues yo regresaré como dice mi Palabra.”

Ví la serpiente de fuego que estaba en la pierna izquierda del infierno.

Jesús dijo, “Ven y ye, lo que el Espíritu le está diciendo al mundo.”

Yo ví los cuernos de la serpiente de fuego entrar en los cuerpos de la gente en la tierra. Muchos estaban completamente poseídos por la serpiente. Mientras observaba, ví una bestia grandísima levantarse en un lugar grande y convertirse en un hombre. Los habitantes de la tierra corrieron de él, algunos a los desiertos, otros dentro de cuevas, y otros dentro de estaciones de trenes subterráneos y refugios de las bombas -buscaron cualquier refugio que los escondiera de la vista de la bestia. Nadie alababa a Dios, o hablaba de Jesús.

Una voz me dijo, ” Donde está mi pueblo?”

Yo miré de cerca y ví gente caminando como muertos. Había una tristeza desesperante en el aire, y nadie miraba a la izquierda o a La derecha. Pude ver que la gente estaba siendo llevada por una fuerza invisible. De vez en cuando, una voz les habó desde el aire y ellos obedecieron la voz. No se hablaban los unos a los otros. También ví, que el número 666 estaba escrito sobre sus frentes y sobre las manos. Ví soldados a caballo pastoreando la gente como si fueran ganados de vacas.

La bandera americana, sucia y desgarrada, estaba tirada abierta sobre la tierra. No había gozo, risas o felicidad. Ví muerte y maldad por doquier.

La gente caminaba en fila hacia el departamento de una tienda grande. Se mantenían al paso como soldados desanimados y estaban vestidos idénticamente con una ropa parecida a la de las prisiones. Una cerca grande rodeaba la tienda donde habían guardias estacionados en diferentes lugares. En todos los lugares donde miré ví soldados vestidos con uniformes de guerra. Yo ví gente que parecían muertos vivos, empujados dentro de la tienda, donde solamente podían comprar las necesidades más mínimas. Cuando cada persona terminaba de comprar, era montado en un camión grande y verde del ejército. El camión que era bien vigilado y era conducido hacia otra área. Aquí, en un tipo de clínica, eran examinados para averiguar si tenían enfermedades infecciosas o desabilidades físicas. Un pequeño número de ellos fueron puestos a un lado como siendo rechazados.

De pronto, aquellos que no pasaban el exámen médico, eran llevados a otro cuarto. En ese cuarto, había una impresionante exibición de palancas, botones, y agujas de medir que cubrían toda una pared. Una puerta se abrió y varios técnicos entraron. Uno de ellos comenzó a llamar los nombres de la gente en el cuarto. Cuando su nombre era llamado se levantaron sin ofrecer resistencia y marcharon adentro de una caja grande. Cuando estaban adentro, otro técnico cerró la puerta y jaló una palanca de un panel en la pared.

Unos minutos después el abrió la puerta, tomó una escoba y una palita y barrió del suelo lo que sobró de ellos. De lo que había sido un cuarto lleno de gente quedó solamente un poco de polvo!

Ví a las personas que habían pasado el examen médico ser regresados al mismo camión, y transportadas a un tren. Nadie habló o se volvió para mirar a los demás.

En otro edificio, a cada persona se le asignó un trabajo. Todos se pusieron a trabajar sin quejarse. Yo observaba mientras ellos trabajaban muy fuerte en sus tareas asignadas, y después, at final del día, fueron llevados a una casa de apartamentos con una cerca alta a su alrededor. Cada uno se quitó la ropa y se acostó en su cama. Mañana trabajarían duro otra vez.

Escuché una voz fuerte que llenó el aire de la noche.

Ví una gran bestia que estaba sentada en un trono grande. Toda la gente obedecía la bestia. Yo ví cuernos espírituales que crecian de su cabeza que alcanzaron adentro y afuera de todos los lugares de la tierra. La bestia tomó sobre sí muchas posiciones de autoridad y llego a ser grande en poder.

La bestia se colocó en muchos lugares y engañó a mucha gente. Los ricos y los famosos fueron engañados, como lo fueron los pobres y los desamparados. Grandes y pequeños le dieron homenaje a la bestia.

Una máquina grande fue traída a una oficina. La bestia puso su marca sobre ésta, y su voz salió de ella. Había, también, una máquina de “Tu hermano mayor,” que podía ver adentro de los hogares y los negocios. Solamente existía una de estas máquinas y pertenecia a la bestia. La parte de la maquina que estaba localizada en los hogares era invisible a la vista, pero podía ver y reportaba a la bestia todos los movimientos que la gente hacia. Yo observe cuando la bestia le dio vuelta a su trono y se enfrentaba hacia mi. Sobre su frente estaba el número 666.

Mientras miraba, ví a otro hombre en otro cuarto enojarse mucho con la bestia. El demandó habíar con él. Estaba gritando en voz alta. La bestia apareció y parecía muy cortés cuando le decia, “Ven, yo te ayudaré a arreglar todos tus problemas.”

La bestia llevo al hombre airado a un cuarto grande y le señaló que se acostara sobre una mesa. El cuarto y la mesa me recordaban una sala de emergencia de un hospital. Al hombre le pusieron anestesia y lo guiaron debajo de una maquina grande. La bestia conectó los cordones sobre La cabeza del hombre y prendió la máquina. Sobre La maquina estaban las palabras “Este borrador de mente pertenece a la bestia 666.”

Cuando el hombre fue removido de la mesa sus ojos tenían una mirada vacia, y sus movimientos eran parecidos a los de un Zombie de una película. Ví una mancha blanca grande encima de su cabeza y yo sabía que su mente había sido alterada con cirugía para que él pudiera ser controlado por la bestia.

La bestia dijo, “Ahora, Señor, no te sientes mejor? No dije que yo podía resolver todos tus problemas. Yo te he dado una mente nueva. No tendrás más preocupaciones o inquietudes.”

El hombre no habló. “Tienes que obedecer todas mis órdenes,” dijo la bestia, mientras recogía un objeto pequeño y lo prendía sobre la camisa del hombre. Le habló al hombre otra vez, y él le respondio sin mover los labios. Se movía como un muerto vivo (Zombie).

“Trabajarás sin enojarte, frustrarte y tampoco llorarás o estarás triste. Trabajarás para mi hasta que mueras. Yo controlo a muchos como tu. Algunos de ellos mienten, otros matan, otros roban, otros hacen guerra, otros tienen hijos, otros trabajan en máquinas y otros hacen otras cosas.

“Si, yo lo controlo todo.” Una carcajada maligna salió de él. Al hombre le dieron unos papeles para que los firmara. El gustosamente le dio todas sus posesiones a la bestia.

En mi visión ví al hombre salir de la oficina de la bestia, entrar en un auto y luego manejar hasta su casa. Cuando se acercó a su esposa, ella trató de besarlo, pero él no hizo ningún movimiento para responder. El no tenía sentimientos para su esposa o cualquiera otra persona. La bestia lo había hecho incapaz de tener emociones.

La esposa se llenó de ira y le gritó a su esposo, pero sin ningún fin. Al fin ella le dijo, muy bien, voy a llamar a la bestia, él sabrá lo que hay que hacer.”

Después de una ligera llamada telefónica, dejó el hogar, y manejó hasta el mismo lugar que su esposo acababa de dejar.

La bestia le dio la bienvenida y le dijo, “Cuéntame todos tus problemas. Yo estoy seguro que te puedo ayudar.”

Un hombre bien parecido la tomó por el brazo y la llevo a la misma mesa en que su esposo se había acostado. Después de la misma operación, ella también era una esclava despersonalizada de la bestia.

Escuché a la bestia preguntarle, “cómo te sientes?” Ella no le respondió hasta que él no le prendió un pequeño objeto sobre su blusa. Entonces ella admitió que él era el señor y maestro y comenzó a adorarlo.

“Tu serás una ‘criadora’, él le dijo, “Vas a tener hijos perfectos y ellos me adorarán y me servirán.” La mujer respondio con una voz de robot, “Si señor, yo te obedeceré.”

Ví a la mujer otra vez. Esta vez estaba en otro edificio. Habían muchas mujeres embarazadas allí. Las mujeres estaban acostadas sobre las camas inmóviles y resumbaban en un sonido monótono alabanzas a la bestia. Todas tenían el número 666 sobre sus cabezas.

Cuando sus hijos nacían, eran llevadas a otro edificio donde enfermeras con sus mentes alteradas por la bestia, tenían la tarea de criarlos. Las enfermeras también tenían escrito el número 666 sobre sus frentes.

La bestia creció en poder hasta que su imperio se extendía sobre toda la tierra. Los bebés también crecieron y durante cierto tiempo, también fueron llevados a la maquina de destruir mentes. Pero la máquina no tenía poder sobre los hijos de Dios.

Escuché la voz del Señor que dijo, “Los que adoran la bestia y su imágen perecerán. Muchos serán engañados y caerán, pero yo salvaré a mis hijos de la bestia. Estas cosas sucederán durante los últimos días. No se pongan la marca de la bestia. Arrepiéntansen hoy, antes que sea muy tarde.

La bestia se presentará como un hombre de paz. Y él traerá paz a muchas naciones durante un tiempo bien caótico. El podrá suplir al mundo con mucha mercancia barata y se asegurará que la paga de cada persona es suficiente. El hará alianzas con muchas naciones y los hombres grandes de la tierra lo seguirán con un sentido de seguridad falso.

Antes de ese tiempo yo levantaré un ejército de creyentes que estarán firmes en la verdad y en la justicia. El poderoso ejército del cual habló Joel escuchará mi voz desde que el sol amanezca hasta que se ponga.

En la media noche, también, escucharán mi voz y me responderán. Ellos trabajarán para mi y correrán como hombres poderosos de guerra. Ellos harán grandes obras para mi, pues yo estaré con ellos.”

Todas estas cosas me fueron reveladas en una visión abierta por el Señor Jesucristo. Estas son las palabras de su boca y tratan con el tiempo del fin.

Jesús y yo regresamos al hogar y yo meditaba sobre todas las cosas que él me había enseñado y me había contado. Me quede dormida orando por la salvación de toda la humanidad.

Capítulo 19: La Quijada del InfiernoLa proxima noche Jesús y yo entramos a la quijada del infierno. Jesús dijo, “Mi hija, ya estamos casi terminando el infierno. Yo no te voy a enseñar todo el infierno. Pero lo que te he enseñado quiero que se lo cuentes a todo el mundo. Diles que el infierno es real. Diles que este reporte es real.”

Según caminábamos, nos paramos sobre una colina que miraba hacia un valle pequeño. Hasta donde podía ver, habían filas de almas humanas llenando los lados de la colina. Yo podía escuchar sus gritos. Grandes gritos llenaban el lugar. Jesús dijo: “Mi hija, esta es la quijada del infierno. Cada vez que se abra la boca del infierno, vas a escuchar ese gran grito.”

Las almas estaban tratando de salir, pero no podían, pues estaban enterradas en los lados de la montaña.

Según Jesús hablaba, ví muchas figuras oscuras cayéndose y pasando delante de nosotros y aterrizando con un fuerte golpe en el fondo de la colina. Almas eran arrastradas y llevadas por demonios con cadenas grandes. Jesús dijo, “Estas son almas que acaban de morir en la tierra y están llegando al infierno. Esta actividad ocurre día y noche.”

De momento, un gran silencio llenó el lugar. Jesús dijo, “Yo te amo, mi Hija, y yo quiero que le digas a la gente de la tierra acerca del infierno.”

Miré bien abajo dentro de la quijada del infierno por unas ventanillas como de barco a los lados de la quijada. Se sentía como gritos de dolor y tormento subían de ese lugar. Cuándo terminaría esto? yo me preguntaba. Me sentiré tan contenta cuando descanse de todo esto.

De pronto me sentí perdida. Yo no se como lo sabía, pero sabía con todo mi corazón que Jesús se había ido. Me sentí muy triste. Di la vuelta hacia donde El había estado y así fue, Jesús ya no estaba allí! Exclamé, “Oh no, no otra vez.” “Oh Jesús, dónde estás?”

Lo que está a punto de leer te va a asustar. Y oro que te asuste lo suficiente como para volverte creyente. Oro que te arrepientas de tus pecados para que no vayas a ese lugar tan terrible. Oro que me pueda creer, pues yo no quiero que esto le suceda a nadie. Yo te amo, y espero que despiertes antes de que sea muy tarde.

Si tu eres cristiano y estás leyendo ésto, asegúrate de tu salvación. Estate listo para encontrarte con el Señor en cualquier momento, pues hay veces que no hay tiempo para arrepentirse. Mantenga su luz ardiendo y su lámpara llena de aceite. Estad listos, pues no sabemos cuando El regresará. Si no has nacido de nuevo, lee Juan 3:16-19, y clama al Señor. El te salvará de este lugar de tormento.

Según le clamaba a Jesús, comencé a correr hacia abajo de la colina buscándole. Un demonio grande me paró con una cadena. El se rió y dijo, “No tienes a donde correr, mujer. Jesús no está aquí para salvarte. Estás en el infierno para siempre.”

Yo exclamé, “Oh no, déjame ir.” Peleé con él con todas mis fuerzas, pero fuí amarrada con una cadena y lanzada al suelo. Mientras estaba en el suelo, una tela extraña y pegajosa comenzó a cubrir mi cuerpo con una peste tan horrible que me sentí enferma. Yo no sabía lo que iba a acontecer.

Entonces comencé a sentir que mi carne y mi pellejo se caían de mis huesos! Grité y grite con un horror terrible. Yo exclamé, “Oh Jesús, Dónde estás?”

Me miré y ví que agujeros que estaban apareciendo por toda la carne que me quedaba. Me comencé a cambiar en un color gris sucio, y una carne gris caía de mi cuerpo. Habían agujeros en mis lados, mis piernas, mis manos y brazos. Yo dije, ” no, estoy en et infierno para siempre! Oh no!”

Comencé a sentir los gusanos dentro de mí y cuando miré encontré que mis huesos estaban llenos de ellos. Aún cuando no podía ver los gusanos, yo sabía que estaban allí. Yo traté de quitármelos de encima, pero en su su lugar venían más. Yo podía sentir la putrefacción en mi cuerpo.

Si, lo recordaba todo y podía acordarme exactamente de lo que había sucedido en la tierra. Yo podía sentir, ver, oler, escuchar y probar los tormentos del infierno. Yo me podía ver por dentro. Yo era una forma sucia de esqueleto, y sin embargo, podía sentir todo lo que me estaba sucediendo. Yo ví a otros como yo, habían almas hasta donde alcanzaba mi vista.

Yo grité con gran dolor, ” Jesús! Por favor, Jesús, ayúdame.” Yo quería morir, pero no podía. Yo sentí el fuego ardiendo otra vez en mis pies. Yo grité, “Dónde estás, Jesús?” Rodé por el suelo y grité con los demás. Estábamos tirados en la quijada del infierno amontonados, como basura tirada. Un dolor insoportable rasgaba nuestras almas. Seguí gritando muchas veces, “dónde estás, Jesús? Dónde estás, Jesús?”

Yo pensaba si solo estaría soñando. Me despertaré? me pregunté. Estaba yo realmente en el infierno? He cometido algún pecado contra Dios y perdido mi salvación? Que ha sucedido? He pecado contra el Espíritu Santo? Me acordé de todas las enseñanzas de la Biblia que había escuchado. Yo sabía que mi familia estaba en algún lugar sobre mi. Con horror me di cuenta que estaba en el infierno como todas las otras almas que había visto y le había hablado.

Se sentía muy extraño el poder ver completamente por dentro de mi cuerpo. Los gusanos comenzaron a arrastrarse sobre mi otra vez. Yo los sentía arrastrarse. Yo grité con temor y dolor.

En ese momento un demonio me,dijo, “Tu Jesús te abandonó, No es asi? Si, tú eres propiedad de satanás ahora.” Carcajadas malignas salieron de él, mientras el recogía mi figura y me colocaba sobre algo. Pronto me dí cuenta que estaba sobre la espalda de una forma de muerte viviente de algún tipo de animal. El animal, como yo, era de un color gris sucio, lleno de inmundicia y carne podrida. Un olor terrible llenaba la atmósfera de aire sucio.

El animal me llevo alto sobre un borde. Yo pensé, “Oh Señor, dónde estás?”

Pasamos delante de muchas almas que pedían salvación. Escuché el fuerte sonido de la quijada del infierno abriéndose al mismo tiempo que muchas almas me pasaban. Mis manos estaban atadas atrás.

El dolor no era constante -venía y se iba de pronto. Yo gritaba cada vez que el dolor venía y esperaba con temor cuando se aliviaban.

Yo pensé, ” saldré de aqui? Qué está por pasar? Es este el fin? Que he hecho para merecer el infierno? “Oh Señor, dónde estás?” Grité con dolor.

Lloré, pero no me salían lágrimas -solamente sollozos secos estremecieron mi cuerpo. El animal se paró delante de algo. Miré y ví un salón hermoso que estaba lleno de riquezas extravagantes y joyas brillantes. En el centro del salón había una mujer hermosa vestida con ropas de una reina. Yo en mi estado desesperante pensaba en que era esto.

Yo dije, “Mujer, por favor, ayúdame.” Ella se me acercó y escupió en mi figura de cara. Ella me maldijo y me dijo muchas cosas malas. “Oh Señor, Que es lo próximo? exclamé y de ella salió una carcajada.

Delante de mis ojos de pronto la mujer se convirtió en un hombre, un gato, un caballo, una serpiente, una rata, y en un jovencito. Lo que ella deseaba ser, eso era. Ella tenía grandes poderes malignos. Sobre el techo de su salon estaba escrito, “Reina de Satanás.”

El animal siguió hacia adelante, lo que me pareció haber sido por horas y entonces de pronto se paró y fuí lanzada al suelo. Miré hacia arriba y ví un ejercito a caballo corriendo hacia mi y fui obligada a saltar a un costado mientras pasaban. Ellos también, cran esqueletos con el sucio color gris de la muerte.

Después que ellos pasaron, fui recogida del suelo y puesta en una celda. Cuando alguien cerró la puerta, miré alrededor de la celda con horror y me puse a llorar. Ore, pero sin esperanza. Lloré y me arrepentí muchas veces de mis pecados.

Si, pensé en las muchas cosas que pude haber hecho para traer a otros a Cristo y para ayudar a los que me necesitaban. Me arrepentí de las cosas que había hecho y de las que no había hecho.

“Oh Señor, sálvame,” exclamé. Una y otra vez, le pedí a Dios que me ayudara. Yo no podía verlo ni sentirlo. Yo estaba en el infierno como todos los otros que había visto. Me caí al suelo de dolor y lloré. Me sentí perdida para siempre.

Las horas pasaron, y de vez en cuando, se escuchaban los fuertes sonidos otra vez y otras almas caían al infierno. Yo seguía clamando, “Jesús, dónde estás?” pero ninguna respuesta llegó. Los gusanos comenzaron a arrastrarse otra vez dentro de mi figura de alma. Yo podía sentirlos a todos por dentro.

La muerte estaba en todos los lugares. Ya no tenía carne, Organos, sangre, cuerpo o esperanza y continuaba sacando gusanos de mi forma de esqueleto. Yo estaba consciente de todo lo que me estaba sucediendo y me quería morir, pero no podía. Mi alma estaría viva para siempre.

Comencé a cantar de la vida y el poder en la sangre de Cristo que nos puede salvar de nuestros pecados. Cuando lo hice, vinieron demonios grandes con lanzas y gritaron, “cállate.” Me hirieron con las lanzas y sentí llamas calientes de fuego cuando las puntas de las lanzas entraban en mi forma una y otra vez hiriéndome.

Ellos cantaron, “Satanás es dios aqui. Odimos a Jesús y todo lo que El representa.”

Como no dejé de cantar, me sacaron de la celda y me arrastraron a una gran salida. Ellos dijeron, “Si no te callas, tus tormentos serán peores”.

Cesé de cantar, y al fin me pusieron otra vez en la celda. Me acordé de un versículo sobre los angeles caídos que estaban encadenados hasta el juicio final. Yo pensé si ese sería mi juicio. “Señor salva a la gente de la tierra,” exclamé. “Despiértalos antes que sea muy tarde.”

Muchas escrituras me vinieron a la mente, pero como le temía a los demonios no los pronuncié. Ayes y gritos Llenaban el aire sucio. Una rata se me acercó y la patié. Pensé en mi esposo y mis hijos. Yo exclamé, “Oh Dios, no los de venir aquí,” pues estaba segura que estaba en el infierno.

Dios no me podía escuchar. Los oídos del Todopoderoso están cerrados a los gritos del infierno, yo pensé, si por los menos alguien escuchara.

Una rata grande corrió por mis piernas y me mordió, yo grité y la arranqué. Tuve un dolor agudo. Un fuego, que no sé de donde salió, comenzó a quemarse Segundos, minutos y horas pasaron. Yo era un pecador que se fue al infierno. “Oh muerte, ven, por favor,” grite. Mis gritos parecían llenar toda la quijada del infierno. Otros se unieron a mis gritos -perdidos para siempre- no hay salida. Quería morir, pero no podía.

Me caí al suelo sintiendo todos estos tormentos. Escuché la quijada abrirse otra vez y más almas entraron. Las llamas me quemaron ahora y sentí un nuevo dolor. Yo sabía todo lo que estaba sucediendo. Yo tenía una mente clara y conciente. Yo conocía todas estas cosas, y sabía que cuando las almas morían en la tierra, y no eran salvas de sus pecados eran traídas aquí.

Grité, “Oh mi Dios, sálvame. Por favor, sálvanos a todos.”

Me acordé de toda mi vida y de todos los que me habían hablado de Jesús. Me acordé haber orado por los enfermos y como Jesús los había sanado. Me acordé de las palabras de amor, consuelo y fidelidad de Jesús.

Si solamente fuera, o hubiera sido, como Jesús, yo no estaría aquí, pensé. Me acordé también de todas las cosas buenas que Dios me había dado -como me había dado el aire que respiro, comida, hogar, hijos y cosas buenas para gozar. Pero, si El es un Dios bueno, qué es lo que hago aquí?

Ya no tenía fuerzas para levantarme, pero mi alma seguía gritando, “Déjenme salir de aquí.”

Yo sabía que sobre mí la vida continuaba y en algún lugar mis amigos y mi familia estaban viviendo su vida normal. Yo sabía que en algun lugar allá arriba habían sonrisas, amor y bondad. Pero aún todo eso comenzó a desaparecer debido a mi tremendo dolor.

Esta parte del infierno estaba llena de media oscuridad, y una neblina opaca y sucia. En todas partes había una luz amarilla opaca y el olor a carne podrida y corrupción era casi imposible de soportar. Los minutos parecían horas y las horas se hacian eternas. Oh, cuándo terminará esto? No dormía ni tenía descanso, comida o agua, tenía mucha hambre y sed como jamás la había experimentado antes. Estaba tan cansada y soñolienta, pero el dolor seguía y seguía.

Cada vez que se abría la quijada, tiraban otra carga de almas en el infierno y yo pensaba si algún conocido se encontraba entre ellas. Traerían a mi esposo aqui?

Muchas horas habían pasado desde que llegué a la quijada del infierno. Entonces observé que una luz comenzaba a alumbrar el cuarto. De pronto el fuego cesó, la rata se fue corriendo y el dolor de mi cuerpo desapareció. Busqué un lugar de salida, pero no encontré ninguno.

Me pregunté sobre lo que estaría pasando. Miré por las ventanillas del infierno, sabiendo que esto era algo terrible. Entonces el infierno comenzó a estremecerse y el fuego ardiente regresó. Otra vez, las serpientes, las ratas y los gusanos! Un dolor insoportable llenó mi alma, cuando los tormentos comenzaron otra vez.

Grité, “Oh Dios déjame morir,” y comencé a golpear el suelo de tierra de mi celda con mis manos delgadas. Grité y lloré, pero a nadie le importaba.

De pronto, fui levantada de mi celda, por una fuerza invisible. Cuando recobré el conocimiento, Jesús y yo estábamos parados delante de mi casa. Yo exclamé, “Porqué Señor, por qué?” y me caí a sus pies en desesperación. Jesús dijo, “Sea la paz.” Enseguida estaba en paz. El me levantó con ternura y me quedé dormida en sus brazos.

El próximo día, cuando desperté, estaba muy enferma. Por muchos días reviví los horrores del infierno y sus tormentos. De noche me despertaba gritando y diciendo que gusanos estaban arrastrándose sobre mi. Le tenía mucho miedo al infierno.

Capítulo 20: El cieloEstuve enferma por muchos días después de haber sido dejada en la quijada del infierno y dejaba la luz prendida cuando me iba a dormir. Necesitaba tener la Biblia conmigo todo el tiempo y la leía constantemente. Mi alma se encontraba en un choque profundo. Yo sabía ahora lo que padecerían los perdidos cuando iban a quedarse al infierno. Jesús decía “Paz estad quieta” y la paz fluiría por mi alma. Pero unos minutos después me despertaría con miedo gritando en forma histérica.

Durante este tiempo, yo sabía que nunca estaba sola, Jesús siempre estaba conmigo. Pero aún así, algunas veces no podía sentir su presencia. Yo estaba tan asustada de tener que regresar al infierno y hasta algunas veces me entraba miedo cuando Jesús estaba cerca mío.

Traté de contarles a otros acerca de mi experiencia en el infierno, pero no me escuchaban. Yo les rogaba “Por favor arrepiéntanse de sus pecados antes que sea demasiado tarde”. Era difícil para cualquiera el creer lo que les decía así como todo por lo que había pasado y como Jesús me había dicho que escribiera sobre el infierno.

El Señor me aseguró que El fué el Señor que me había curado y aunque yo pensaba que nunca me iba a recuperar, sí me curé.

Y entonces sucedió de nuevo. Nuevamente estuve en el espíritu con Jesús y salímos hacia lo alto en el cielo. Jesús dijo: “Quiero enseñarte el amor y bondad de Dios así como algunas partes del cielo. Quiero que veas los trabajos milagrosos de Dios que son tan maravillosos.

Delante mío ví dos planetas gigantes, bellos y gloriosos en todo su esplendor. Dios mismo era la luz allí.

De pronto un ángel, se acercó y me dijo: “Mirad el poder, y la omnipotencia y la majestád del Señor tu Dios. Su misericordia es perpetua. El habló con un intenso amor y ternura que ya casi me iba a poner a llorar, cuando dijo: “Mira la fuerza y gloria y majestad de Dios, déjame enseñarte el lugar que El ha creado para los niños.”

De pronto se acercó a nosotros un planeta grande y voluminoso, un planeta tan grande como la tierra y escuché la voz del Padre que decía: ” El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son todos uno. Yo envié a mi Hijo a morir en una cruz para que nadie tenga necesidad de perderse.” “Pero,” dijo Dios con una sonrisa, “yo estoy por enseñarte el lugar que hice para mis niños. A mí me importan mucho todos los niños y siento cuando una madre pierde un niño -aún cuando el fruto de tu vientre, mi hija, fue abortado antes de su tiempo. Tu ves, yo conozco todas las cosas y me importa.

“Desde el momento que existe vida en la matriz, yo lo sé. Yo se de los bebés que son asesinados mientras están todavía en el cuerpo de su madre -las vidas abortadas que son cortadas e indeseadas-. Yo se de los que nacen muertos y de los niños que nacen con defectos que los dejan aislados. Desde el momento de concepción ya existe el alma.

Mis angeles bajan y traen a los niños a mi cuando mueren. Yo tengo un lugar donde pueden crecer, aprender y ser amados. Yo les doy cuerpos completos y restauro cualquier parte del cuerpo que les falte. Yo les doy cuerpos glorificados.”

En todo el planeta había un sensación de ser amado, una sensación de que todo es perfección. Todo era perfecto. En todas partes la yerba verde y los estanques de aguas cristalinas. Habían parques de niños con asientos de marmol y bancos de madera bien pulidos para sentarse.

Allí habían niños por todas partes. Dondequiera que miraba habían niños haciendo toda clase de actividades. Cada niño vestía con una bata blanca sin mancha y sandalias. Las túnicas blancas eran tan brillantes que se veían luminosas ante la luz magnificente del planeta. Una diversidad de colores por doquiera acentuaba lo blanco de las túnicas de los niños. Angeles cuidaban las rejas y los nombres de los niños estaban escritos en un libro.

Ví niños aprendiendo la Palabra de Dios y se les enseñaban música de un libro dorado. Me sorprendí al ver toda clase de animales acercarse a los niños o sentarse a su lado mientras estaban en esta escuela angelical.

No habían lágrimas ni llantos. Todo era supremamente hermoso, y había gozo y felicidad en todos los lugares.

Entonces el angel me enseñó otro planeta que brillaba como una gran luz delante de mi. La luz brillaba con el fulgor de un millón de estrellas, y todo en el planeta era hermoso y viviente.

A la distancia ví dos montañas hechas de oro puro. Mientras que cerca de mí habían dos puertas de oro, adornada con diamantes y otras piedras preciosas. Yo sabía que ésta era la nueva tierra y que la ciudad que estaba esplendorosa delante mio era la nueva Jerusalén – La ciudad de Dios que bajará a la tierra.

Y después estaba de regreso en la vieja tierra – la tierra como estaba antes del fuego final que la purificará y la limpiará para el propósito glorioso de Dios. Y aquí también, estaba una nueva Jerusalén -la ciudad. capital del Milenio. Y ví gente saliendo de cuevas y de las montañas y caminando hacia esta ciudad.

Aquí Jesús era Rey y todas las naciones de la tierra le trajeron regalos y le ofrecieron homenaje.

Jesús me dió la interpretación de La visión. El dijo, “Pronto regresaré y me llevaré al cielo, primero, los muertos justos y después de ellos los que están vivos y perceberan serán arrebatados para estar conmigo en el aire. Después de eso, el Anticristo reinará en la tierra por un tiempo designado y habrán tribulaciones como jamás han habido antes o volveran haber otra vez.”

“Entonces regresaré con mis santos y satanás será lanzado en el abismo sin fondo, donde permanecerá por mil años. Durante esos mil años yo reinaré sobre la tierra de Jerusalén. Cuando pase el milenio, satanás sera soltado por un tiempo y yo lo derrotaré con el esplendor de mi venida. La vieja tierra terminará.”

“He aqui, habrá una nueva tierra y una nueva Jerusalén vendrá sobre ella -y yo reinaré para siempre y por siempre.”
 

Capítulo 21: La Religion falsaDios dijo: “Si la gente de la tierra me escucha,” “y se arrepienten de sus pecados, yo detendré las obras del anticristo y la bestia hasta que llegue un tiempo renovador. No se arrepintió la gente de Nínive cuando Jonas les predicó? Yo soy el mismo, ayer, hoy y por los siglos. Arrepiéntanse y yo enviaré un tiempo de bendición.”

Entonces escuché a Jesús que dijo, “Mi pueblo se debe de amar los unos a los otros y ayudarse los unos a los otros. Debe de odiar el pecado y amar al pecador. Así todos sabrán que ustedes son mis discípulos.”

Según Jesús hablaba, la tierra se abrió y estábamos de regreso en el infierno. Ví una colina llena de troncos de árboles muertos y en todo su alrededor había una tierra gris. Yo también ví pequeñas fosas en los lados de la colina, y las figuras grises de gente caminando y hablando.

Yo seguí a Jesús por cada camino y vereda sucia que llevaban al lado de la colina gris. Cuando nos acercamos, ví que la gente estaba completa, pero muerta. Estaban compuesta de carne gris muerta, y estaban amarradas juntas con una soga de esclavitud, un tipo de cuerda de materia gris que se amarraba alrededor de toda la gente en La colina.

Aunque no se veía fuego, yo sabía que esto era parte del infierno, pues carne muerta caía de los huesos de la gente allí y después volvía a crecer rápidamente. La muerte estaba por doquier, pero parecía que la gente no se daba cuenta , estaba ofuscada profundamente en su conversación.

Jesús dijo, “Escuchemos lo que ellos están diciendo.”

Un hombre le dijo al otro, ” Has escuchado del hombre llamado Jesús, que vino a quitar los pecados del mundo? Otro respondió, “Yo conozco a Jesús. El lavó mis pecados. Es más, yo no sé lo que estoy haciendo aquí.”

“Ni yo,” dijo el primer hombre.

Otro dijo, “Yo traté de testificarle a mi vecino de Jesús, pero él no me quiso escuchar. Cuando su esposa murió, él vino donde mi a pedirme dinero prestado para su entierro, pero me acordé que Jesús dijo que seamos sabios como serpientes y mansos como palomas. Así fue que no se lo presté. Yo sabía que él iba a gastar el dinero en otra cosa. Sabes, tenemos que ser buenos mayordormos de nuestro dinero.”

El hombre que había hablado primeramente, volvió a hablar. El dijo, “Si, hermano, un muchacho en nuestra iglesia necesitaba ropa y zapatos, pero su padre se emborracha, así es, que rehusé comprar algo para su hijo -verdaderamente que le enseñamos a ese hombre una lección.”

“Bueno,” dijo otro hombre, mientras aguantaba la soga de esclavitud en sus manos y la torcia sobre sí muy nervioso, “siempre tenemos que enseñar a otros a vivir como Jesús. Ese hombre no tenía derecho a beber. Déjenlo que sufra.”

Jesús dijo, “Oh gente necia y de corazón lento, despierten a la verdad, y ámense los unos a los otros con amor ferviente. Ayúden a los indefensos. Denle a los necesitados sin pensar que van a recibir algo en retorno.

Si ustedes se arrepienten, Oh tierra, yo los bendeciré y no los maldeeciré. Despertad de vuestro sueño y venid hacia mí. Humillensen e inclinen sus corazónes hacia mi y yo vendré y moraré con ustedes. Ustedes serán mi pueblo y yo seré vuestro Dios.”

Capítulo 22: La marca de la bestiaEscuché al Señor que dijo, “Mi Espíritu no siempre contenderá con el hombre. Ven a ver a la bestia. Durante los últimos días una bestia maligna se levantará y engañará a muchos de todas las naciones de la tierra. El demandará que cada persona reciba su marca, el número 666, puesto en sus manos o sobre su frente. Todo el que reciba la marca pertenecerá a la bestia y serán lanzados con él en el lago de fuego que arde con fuego y azufre.

La bestia se levantará bajo la aclamación del mundo, pues él traerá paz y prosperidad como nadie podría acordarse que hubo antes. Cuando halla alcanzado dominar el mundo, aquéllos sin su marca sobre sus frentes o manos, no podrán comprar ni alimentos, ropa, autos, casas o cualquier cosa que se tenga que comprar. Tampoco podrán vender lo que es de ellos a otra persona a menos que tengan la marca.

El Señor expresamente declara que los que reciban la marca han afirmado su lealtad a la bestia y serán cortados para siempre del Señor Dios. Ellos tendrán su lugar con los incrédulos y obradores de iniquidad. La marca simplemente declara que aquellos que la poseen han rechazado a Dios y se han volteado hacia la bestia para su sostén.

La bestia y sus seguidores perseguirán a los que rehusan ponerse la marca y matarán a muchos de ellos. Cualquier presión que ellos puedan traer será usada para obligar a los creyentes del Dios verdadero a ser marcados. Niños e infantes serán asesinados delante de los ojos de los padres que rehusen tomar la marca. Habrá un tiempo de grande luto.

Los que poseen la marca serán obligados a entregar sus poseciones a la bestia a cambio de las promesa que la bestia suplirá todas las necesidades de sus seguidores.

Algunos de ustedes se debilitarán y se rendirán a la bestia y recibirán su marca en vuestras manos o frentes. Ustedes dirán, ‘Dios me perdonará. Dios comprenderá.’ Pero yo no me arrepentiré de mi Palabra. Yo os he amonestado repetidamente por la boca de mis profetas y ministros del evangelio. Arrepiéntansen hoy, mientras es de día, pues la noche viene cuando el juicio será establecido para siempre.

Si ustedes no obedecen a la bestia y rehusan recibir su marca, yo cuidaré de ustedes. Yo no digo que muchos tendrán que morir por su fé en esos tiempos, porque muchos serán degollados por confiar en Dios el Señor. Pero benditos son aquellos que mueren en el Señor, porque grande será su recompensa.

Es verdad, que habrá un tiempo de paz y prosperidad cuando la bestia ganará popularidad y grande estima. El hará aparecer los problemas del mundo como si no fuesen nada -pero la paz terminará con derramamiento de sangre y la prosperidad en una hambruna por toda la tierra.

No teman lo que el hombre les pueda hacer, pero teman a aquel que puede lanzar vuestra alma y cuerpo en el infierno. Pues viene una gran persecución y aunque las tribulaciones sean multiplicadas, yo los libraré de todas ellas.

Pero antes de ese día maligno yo levantaré un ejército poderoso que me adorará en Espíritu y en verdad. Los ejércitos del Señor harán grandes proezas y cosas maravillosas para mí. Por lo tanto, vengan unidos y adórenme en Espíritu y en verdad. Traed el fruto de la justicia, y demen lo que justamente me pertenece y yo os guardare de la hora mala. Arrepiéntanse hoy y sean salvos de las cosas terribles que le caerá a los rebeldes y a los que no son salvos.

La paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna. Clama a mi mientras puedas y yo te aceptare y te perdonaré. Yo te amo y no deseo que te pierdas.

Cree en este reporte y vivirás. Escogeos hoy a quien servir.”

Capítulo 23: El Retorno de CristoYo ví la venida del Señor. Yo escuché su llamado como el sonido de una trompeta y la voz de un arcángel. Y toda la tierra se estremeció y de los sepulcros salieron los muertos justos para encontrarse con el Señor en el aire. Durante horas, parecía escucharse las cornetas tocando y la tierra y el mar dieron sus muertos. El Señor Jesucristo se paró sobre las nubes con vestiduras de fuego y contempló la gloriosa escena.

Escuché el sonido de trompetas otra vez y mientras miraba, los que estaban vivos y permanecian en la tierra ascendieron para encontrarse con ellos. Yo ví a los redimidos como millones de puntos de luz encontrándose en un lugar de reunión en el cielo. Allí los ángeles les dieron batas del blanco más puro. Había un gran regocijo.

A los ángeles se les dió el mantener orden y parecían estar en todo lugar dándole atención especial a los resucitados. A los redimidos les fué dado un cuerpo nuevo, y fueron transformados según pasaban por los aires. Gran gozo y felicidad llenaban los cielos y los angeles cantaron, “Gloria al Rey de los Reyes.”

Muy alto en los cielos contemplé un cuerpo Espíritual grande -este era el cuerpo de Cristo. Y el cuerpo estaba acostado de espalda sobre una cama y sangre goteaba hacia la tierra. Yo sabía que este era el cuerpo inmolado de nuestro Señor. Y entonces el cuerpo creció mas y más grande hasta que llenó los cielos. Entrando y saliendo del cuerpo estaban millones de los redimidos.

Yo miré pasmada cuando millones subieron por las escaleras al cuerpo y lo llenaron, comenzando por los pies y continuando por las piernas, los brazos, el estómago, el corazón y la cabeza. Y cuando estaba lleno, observé que estaba lleno de hombres y mujeres de muchas naciones, gente y lenguas de la tierra.

Millones fueron sentados delante de un trono y ví angeles que traían los libros de los cuales el juicio fue leído. Estaba el asiento de la misericordia y a muchos les fueron dadas recompensas.

Entonces, mientras miraba, una oscuridad cubrió la faz de la tierra, y fuerzas de demonios estaban por doquier. Incontables números de espíritus malos habían sido soltados de sus prisiones y lanzados sobre la tierra. Escuché al Señor decir, “Hay de los habitantes de la tierra, porque satanás ha venido a morar entre ellos.”

Yo ví una bestia airada que derramó su veneno sobre toda la tierra. El infierno se estremeció en su furia y desde un abismo sin fondo salieron ejércitos en multitudes de espíritus malos para ennegrecer la tierra con su gran número. Hombres y mujeres corrieron llorando hacia las montañas, las cuevas y las colinas. Y hubieron guerras sobre la tierra, hambre y muerte.

Al fín ví caballos de fuegos y carrozas en los cielos. La tierra tembló y el sol se volvió rojo como la sangre. Y el ángel dijo, “Jesús escucha, Oh tierra, el Rey ya viene!”

Y apareció en los cielos el Rey de Reyes y Señor de Señores, y con El estaban los santos de todas las edades, vestidos en el blanco más puro. Y me acordé que todo ojo lo vera y que cada rodilla se doblará delante de El.

Entonces los ángeles metieron su hoz y cosecharon el grano maduro -que es el fin del mundo.

Jesús dijo, “Arrepentíos y sed salvos, porque el Reino de Dios está cerca. Mi voluntad y mi Palabra se cumplirán. Preparad el camino del Señor.”

Y yo pensé, “Nos tenemos que amar los unos a los otros. Tenemos que estar firmes en la verdad y corregir a nuestros hijos a la luz de la pronta venida de Cristo. Pues es seguro que, El Rey ya viene!”
 

Capítulo 24: La llamada final de DiosJesús dijo, “Encarga a los que están en el mundo que no sean altaneros, ni confíen en falsas riquezas, sino que pongan su confianza en el Dios vivo, quien nos da realmente todas las cosas para nuestro placer. Caminen en el Espíritu y no caerán en la codicia de la carne.

No os engañéis, Dios no puede ser burlado. Porque todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Siembra para la carne y cosecharás corrupción. Siembra para el Espíritu y cosecharás vida eterna. Las obras de la carne son adulterio, fornicación, impiedad, idolatría, hechicería, íra, envidia, borracheras, orgías y tales cosas. Los que hacen estas cosas no heredarán el reino de Dios.

Estos son los frutos del Espíritu, amor, gozo, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, mansedumbre y auto control. Los que son de Cristo han crucificado la carne con sus deseos.

Cuando se cumpla la Palabra de Dios, entonces vendrá el fin. Nadie sabe el día, ni la hora, cuando el Hijo de Dios regresará a la tierra. Ni aún el Hijo, pues eso lo sabe solamente el Padre. La Palabra se está cumpliendo rápidamente. Vengan como un niño pequeno y déjenme limpiarles de las obras de la carne. Diganme, ‘Señor Jesús, ven a mi corazón y perdóname mis pecados. Yo se que soy pecador y me arrepiento de mis pecados. Lávame en tu sangre y hazme limpio. He pecado contra el cielo y contra ti y no soy digno de ser llamado tu hijo. Yo te recibo por la fe como mi Salvador.’

Yo os dare pastores según mi corazón y yo seré vuestro Pastor. Ustedes serán mi pueblo, y yo seré vuestro Dios. Lean la Palabra y no dejen vuestras congregaciones.

Denme toda vuestra vida y yo os guardaré. Yo no los dejaré ni los desampararé.”

Pueblo, por el mismo Espíritu, tenemos acceso al Padre.

Es mi oración que todos ustedes vengan y entreguen sus corazónes al Señor.

Capítulo 25: Visiónes del CieloAlgunas de las siguientes visiónes me fueron dadas antes de que Jesús me llevara al infierno. Algunas me llegaron cerca del fin de mi jornada por el infierno.

Semejanza de DiosYo recibí esta visión celestial mientras estaba en profunda oración, meditación y adoración.

La gloria del Señor descendió sobre el lugar donde estaba orando. Grandes olas de fuego, luces brillantes, y un poder majestuoso vinieron delante de mis ojos. En el centro del fuego y las luces, estaba el trono de Dios. En el trono había una semejanza de Dios y del Dios todo poderoso fluía gozo, paz y amor.

El espacio alrededor del trono estaba lleno de querubines, bebés, cantando y besando al Señor sobre su rostro, sus manos y sus pies. El cántico que entonaban era, “Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios Todopoderoso.” Los querubines tenían lenguas como de fuego sobre sus cabezas y fuego en las puntas de cada una de las alas pequeñitas. El movimiento de sus alas parecía estar sincronizado con el movimiento del poder y la gloria del Señor.

Un querubín voló hacia mi y tocó mis ojos.

Montañas de oroEn una visión miré muy lejos sobre la tierra. Yo podía ver que por muchas millas la tierra estaba sedienta de lluvia. La tierra estaba agrietada, seca, y vacía. No se veían árboles, o vegetación de ninguna clase.

Entonces se me permitió ver más allá de la tierra seca, hasta el cielo. Allí, lado a lado, y tocando en sus bases, habían dos montañas gigantes. Yo no conozco su altura, pero eran muy altas. Me acerqué a las montañas y descubrí que estaban hechas de oro sólido -oro tan puro que era transparente.

Por dentro y más allá de las montañas ví una luz blanca brillante y la luz se extendía para llenar el universo. Yo sentí en mi corazón que esta era la base sobre la cual se sienta el cielo. Los hombres pelean por una pequeña sortija de oro, pero Dios es dueño de todo el oro.

La edificación de una MansiónMientras oraba recibí esta visión. Ví ángeles leyendo los registros de las obras que hacemos en la tierra. Algunos de los ángeles tenían alas, mientras que otros no. Algunos eran grandes y otros eran pequeños, pero todos sus rostros eran diferentes. Como la gente de la tierra, los ángeles podían ser identificados por sus rostros.

Yo ví a los ángeles ocupados cortando diamantes extremamente grandes y poniéndolos en los fundamentos de hermosas mansiones. Los diamantes eran de un pie de ancho, y dos pies de largo y muy hermosos, cada vez que se ganaba un alma para Dios, un diamante era añadido a la mansión del ganador de almas. Ningún trabajo es en vano, cuando éste se hace para el Señor.

Las Puertas del cieloEn otra ocasión cuando oraba ví esta visión celestial. Yo estaba en el Espíritu y un ángel vino donde mi y me llevó a los cielos. Otra vez, habían magníficas escenas de ondas de luz y esplendorosa gloria, tales como las que había visto detrás de las montañas de oro sólido. Era una inspiración asombrosa ver el poder de Dios demostrado.

Cuando el ángel y yo nos acercamos a dos puertas gigantes, sobre una pared grandísirna, vimos a dos ángeles excepcionalmente grandes con espadas. Eran como de 50 pies de altura y sus cabellos color oro. Las puertas eran tan altas que yo no podía ver su parte alta. Eran la obra de arte más hermosa que jamás yo había visto.

Eran talladas a mano con enrollados, drapeados, cortinas, con moldes, llenas de perlas, diamantes, rubíes, zafiros y otras gemas. Todo lo que estaba sobre las puertas, estaba en un balance perfecto y las puertas se abrían hacia afuera. Un ángel con un libro en las manos, salió de atrás de las puertas. Después de buscar en el libro, el ángel afirmó con su cabeza, confirmando que yo podía entrar.

Lectores, no podrán entrar al cielo si sus nombres no están escritos en el Libro de la Vida del Cordero.

El cuarto de los registrosEn una visión, un ángel me llevó al cielo y me enseñó un cuarto muy grande con paredes de oro sólido. Letras del alfabeto estaban imprimidas en diferentes lugares de la pared. La escena era como la de una biblioteca grande, pero los libros estaban incrustados en la pared en vez de puestos en estantes.

Angeles con batas largas estaban sacando libros de las paredes y estudiándolos muy de cerca. Parecía haber un orden rígido en la manera como leían los libros. Pude notar que los libros tenían gruesos forros de oro y algunas de la páginas eran rojas. Los libros eran muy bellos.

El ángel que estaba conmigo me dijo que estos libros contenían el registro de la vida de cada persona que había nacido en la tierra. Se me dijo que habían más cuartos en otros lugares con más registros.

De vez en cuando los arcángeles le llevaban los registros a Dios para su aprobación o desaprobación. Los libros contenían peticiones, profecías, actitudes, crecimiento en el Señor, almas ganadas para Cristo, el fruto del Espíritu y muchas cosas más. Todo lo que nosotros hacemos en la tierra es registrado en uno de los libros por los ángeles.

De vez en cuando, un ángel cogía un libro y lavaba las páginas con un paño de tela suave. La página después de lavada se volvía roja.
 

Una Escalera CelestialEl espíritu del Señor me trajo la siguiente visión. Yo vi una escalera grande Espíritual que descendía del cielo hasta la tierra. Por un lado de la escalera bajaban ángeles a la tierra, mientras que por el otro lado subían.

Los ángeles en la escalera no tenían alas, pero cada ángel tenía un libro con un nombre escrito en el forro del frente. Algunos de los ángeles parecían que estaban dando instrucciones y contestando preguntas que le presentaban los otros ángeles. Luego de que las instrucciones eran recibidas y sus preguntas contestadas, los ángeles desaparecían.

Yo también ví otras escaleras en otras partes de la tierra. Angeles estaban en una moción constante, ascendiendo y descendiendo. Los ángeles se movían con audacia y autoridad, ya que eran mensajeros con órdenes dadas por Dios.
 

Una Profecia de JesúsCuando Jesús se me apareció por primera vez, el dijo, “Kathryn, tu has sido escogida por Mi Padre para acompañarme por las profundidades del infierno. Yo te voy a enseñar muchas cosas que yo deseo que el mundo conozca acerca del infierno y del cielo. Yo te diré lo que tienes que escribir para que este libro sea un registro verdadero de como son en realidad estos lugares desconocidos. Mi Espíritu revelará secretos de la eternidad, el jucio, el amor, la muerte y la vida después de la muerte.” El mensaje del Señor a un mundo perdido: “Yo no deseo que vayas al infierno. Yo te hice para mi propio placer y para comunión eterna. Tu eres mi creación y te amo. Clama a mi mientras estoy cerca y yo te escucharé y te responderé. Yo deseo perdonarte y bendecirte.”

A aquellos que han nacido de nuevo, el Señor les dice, “Reúnanse y oren y estudien mi Palabra. Adórenme en el Espíritu de santidad.”

El Señor le dice a las iglesias y a las naciones, “Mis ángeles pelean siempre por los herederos de la salvación y por aquellos que llegaran a ser herederos. Yo no cambio. Yo soy el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Buscadme y derramaré mi espíritu sobre vosotros. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Yo haré grandes cosas entre vosotros.”

Si no estás salvo, por favor toma el tiempo ahora mismo para arrodillarte delante del Señor y para pedirle que te perdone de tus pecados y te haga su hijo. Cualquiera que fuese el costo, debes de determinar que vas a hacer el cielo tu hogar eterno. El infierno es horrible, y el infierno es real.

Categorías:El Infierno
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